«Vinimos para estar incómodos, no cómodos»: las definiciones de Manuel Troncoso sobre la reforma previsional
El ministro de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos, Manuel Troncoso, brindó una extensa entrevista en el programa «En el Dos Mil También» donde analizó los desafíos más urgentes de la gestión provincial. Puso el foco en la reforma previsional como el proyecto «más importante y estructural» que encara el Gobierno actual.
Troncoso explicó que la provincia ya tomó medidas de emergencia, apodadas como parches, que permitieron reducir el déficit anual de la Caja de 600.000 millones a 400.000 millones de pesos.
Además, destacó la decisión inédita del gobernador de acudir a la Corte Suprema de Justicia para reclamar las deudas de ANSES, lo que derivó en un plan de pagos que el organismo nacional está cumpliendo actualmente.
Sin embargo, aclaró que estas acciones «no son suficientes» y que es necesario «asemejar» el sistema provincial a los «estándares nacionales para tener un mayor respaldo financiero». Entre los puntos más disruptivos del borrador de la reforma, el ministro confirmó la intención de igualar la edad jubilatoria entre varones y mujeres.
Consideró que, ante la «inserción de las mujeres en el mercado laboral y su rol como sostenes de familia», mantener la asimetría actual resulta «ridículo y es una tendencia que se está corrigiendo» en todo el mundo.
También mencionó la posibilidad de extender la cantidad de años que se toman como parámetro para calcular el sueldo inicial, pasando de los últimos 10 años a un esquema de 15 o 20 años, y corregir los años de aporte en función de la mayor esperanza de vida.
El debate por el 82% móvil y el «desenganche»
Uno de los ejes centrales de la discusión será el cálculo del haber jubilatorio. Troncoso fue tajante: «Si bien se mantendrá el 82% móvil para cuidar la soberanía de la Caja, es necesario revisar cómo se aplica».
Explicó que en Entre Ríos se calcula sobre el salario bruto, lo que en los hechos genera un sistema que paga un 110% móvil, algo que calificó como un privilegio insostenible en el tiempo.
La propuesta oficial busca que el cálculo se realice «sobre el salario neto», como ocurre en el resto del país y del mundo. Para llevar tranquilidad a los sectores pasivos, el ministro aseguró que «ningún jubilado actual ganará menos de lo que percibe hoy», ya que «no se tocarán los derechos adquiridos».
El llamado desenganche paritario y las nuevas fórmulas de actualización se aplicarán exclusivamente para los futuros beneficiarios. «Vinimos a tomar medidas incómodas porque cuando estás cómodo te amesetás», sentenció para justificar la profundidad de los cambios.
Consenso político y transparencia informativa
Respecto al clima social, el funcionario minimizó las críticas de gremios como AGMER o ATE, asegurando que en las mesas de trabajo todas las entidades coincidieron en que «algo hay que hacer» ante el déficit de la Caja.
Troncoso se mostró optimista sobre el avance del proyecto en la Legislatura y destacó el trabajo artesanal que realiza el equipo de la Caja de Jubilaciones «hablando con todos los actores, incluidos magistrados y sindicatos».
El borrador del proyecto será enviado en los próximos días a legisladores de la oposición y gremios para que realicen sus aportes antes del tratamiento en comisión, confirmó. En sintonía con la búsqueda de transparencia, defendió la creación de una comisión para analizar la deuda provincial de los últimos 20 años.
Para el ministro, el flujo de información «es un indicador de desarrollo que permite terminar con el oscurantismo de los gastos reservados y el manejo discrecional de fondos». Incluso se mostró abierto a la «participación de las universidades» en este proceso de auditoría.
Sobre la polémica por el pago de sumas no remunerativas en las últimas paritarias, Troncoso admitió que se trata de un «esquema perverso forzado por la estrechez económica», pero aclaró que no es una «actitud regular» del Gobierno.
Aseguró que el compromiso es «volver a los aumentos remunerativos y bonificables en las próximas negociaciones» para no desfinanciar la obra social ni la Caja.
También respondió a los cuestionamientos sobre los sueldos de los funcionarios de primera línea. Explicó que tanto él como el secretario general de la Gobernación, Mauricio Colelo, perciben un solo sueldo derivado de sus funciones, renunciando al resto de sus haberes de manera ad honorem.
«No se me cae la cara de vergüenza porque me quedé con el sueldo que es mejor, pero me rompo trabajando», afirmó.
Reformas futuras y el contexto electoral
Al ser consultado sobre una posible reforma constitucional, señaló que no está descartada y que él personalmente la militaría, impulsando temas como el sistema unicameral o el fin de la inamovilidad de los jueces.
En cuanto a las elecciones del año próximo, mostró cautela sobre la realización de las PASO ante el costo económico que implica una doble votación en un contexto de crisis, aunque las reconoció como una herramienta valiosa para la democracia.