Uno, estrafalario; otro, perverso
El dirigente radical Ramiro Pereira, referente de Martín Lousteau en la provincia, durante una entrevista con el programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1) se refirió a la actualidad del más que centenario partido, dejó definiciones sobre el presidente Javier Milei y el ex presidente Mauricio Macri, cuestionó al peronismo y habló de la participación del radicalismo en la alianza con el PRO. “El radicalismo no gobierna desde 2001”, aclaró
“El radicalismo es, entre otras cosas, un partido de gobierno. Gobierna en cientos de municipios y es gobierno en nueve o diez provincias, según se mire el caso de la Ciudad de Buenos Aires. En cinco con un gobernador radical. El caso más notable es Maxi Pullaro. No es un gobierno radical. La provincia de Santa Fe es una coalición amplísima, encabezada por un dirigente que yo lo conocí con unas ‘lanas’ largas siendo presidente de la Juventud Radical de Santa Fe, allá por 2003. Es un partido que en Entre Ríos integra el Gobierno provincial y tiene responsabilidad de gobierno, pero además se mira con responsabilidad. Una responsabilidad proyectada en el bloque de diputados nacionales y en el Senado de la Nación, con sus bloques, y que tiene la particularidad que, en un escenario muy fragmentado de los bloques”.
Pereira, además, definió a su partido como “el fiel de la balanza” en “un escenario donde, por un lado, está el peronismo, y, por el otro lado, está La Libertad Avanza y el PRO
El radicalismo, en este marco, “tiene la ocasión para hacer radicalismo, porque en estos momentos los valores del partido, la institucionalidad, el respeto a las libertades fundamentales, libertad de prensa, libertades vinculadas a todo lo que tiene que ver con los derechos humanos, no son la fortaleza precisamente de un Presidente que insulta de una manera que da vergüenza ajena”, opinó Pereira.
El dirigente, asimismo, consideró que “el problema en el país es que venimos de años donde se ha exaltado de una manera quizás excesiva, por lo menos en el discurso público, el Estado y el estatismo. Entonces parece que ahora el regreso es a otro extremo, que es la libertad de mercado a ultranza”.
El desafío, según Pereira, “está mucho más ligado a mejorar ese Estado, seguramente en otras cuestiones habrá que bajar el gasto, habrá que aumentar la inversión pública, pero ahí el radicalismo tiene un lugar para un sano pragmatismo que tiene que ver con instrumentar sus ideas, sus valores, en proyectos, acompañar lo que pueda llegar a ser acompañable de las propuestas del Gobierno y plantarse frente a lo que no es convenientes”.
La actualidad
Consultado sobre qué van a hacer los radicales frente a esta realidad y sobre si la alianza con el PRO aún existe, Pereira sostuvo que Juntos por el Cambio “existe a nivel de las provincias donde gobierna” y admitió que a nivel nacional “está desarticulada” la alianza.
El dirigente, sin embargo, remarcó que la pregunta principal es “cómo llegamos a Milei presidente, una personalidad estrafalaria. Y llegamos, básicamente, por el fracaso del peronismo que produjo una sociedad con pobres y pobres y pobres. Y luego la incapacidad política de Juntos por el Cambio, y ahí tengo que decirlo, la principal, no la única, pero la principal responsabilidad es la perversidad del ex presidente Macri que con tal de no tener un sucesor que lo alejara del poder, que lo relegara, dinamitó a los candidatos incluso de su propio partido, el PRO”.
La sociedad, según su mirada, “veía eso, tomó decisiones y acompañó a un personaje que, en definitiva, no deja de ser una extrañeza, con un carácter estrafalario que no es lo más aconsejable para un país que necesita todo lo contrario: previsibilidad y razonabilidad. Si veníamos de cierta idea extremista que se le cuestionaba al kirchnerismo, no es la mejor de las opciones un extremismo mayor del otro extremo, es decir, un país de las polarizaciones, cuando lo que necesitamos son grandes síntesis que saquen lo mejor de una cosa y lo mejor de otra”.
En este marco, Pereira sostuvo que el radicalismo “lo que está haciendo, en líneas generales, es tratar de aportar razonabilidad, lo vimos en diputados donde se intentó frente ese megaproyecto que era una cosa inasible para trabajar en una ley, intentar aportar esquemas que sirvieran para que el Gobierno pudiera gobernar dentro de ciertos parámetros razonables, no se pudo”.
Cruce
Sobre el final de la entrevista, Ballay y Pereira polemizaron, con respeto:
– ¿Sabe qué me pasa, Ramiro? Lo que nunca los radicales terminan de explicar es dónde están parados.
– Nosotros no tenemos que explicar dónde estamos parados.
– Pero Ramiro, parece que no hubieran gobernado nunca.
– Pero Jorge, nosotros no gobernamos como UCR desde el 2001, nosotros no agarramos un país en el mejor momento de la historia. Me refiero a Néstor Kirchner, con un país que tenía niveles de precios internacionales elevadísimos, que veníamos con una situación de la moneda y terminamos como terminamos en el 2023. Había un fracaso de la política y eso explica a Milei.
– Ramiro, ustedes, como radicalismo, no pueden dejar de hacerse cargo del gobierno de Macri. Recibieron un país que tenía 24% de inflación anual, según la UCA, y lo devolvieron con el 57%. Es decir, parece que nunca hubieran estado en el gobierno, perdónenme.
– ¿O sea que todo lo malo que pasa es culpa del gobierno de Macri?
– No, no, perdón, yo no digo eso. Digo que cada uno tiene que hacerse cargo de su parte. El radicalismo parece que no hubiera gobernado nunca. De la Rúa se fue en helicóptero, a Alfonsín lo abandonaron en la mitad del río y con Macri hicieron un desastre.
– No, el último gobierno radical fue en el año 2001 con De la Rúa, donde el radicalismo no pudo salir ordenadamente de la convertibilidad. Cuando De la Rúa se va, se va sin inflación. ¿Se acuerda? Entonces, yo siempre digo, cuando me dicen que la cuestión acá es la inflación, no, no. Los problemas son mucho más grandes.
Después el radicalismo dejó de ser el partido nacional fuerte opositor al peronismo, el peronismo como fuerza política, y eso explica en buena medida el kirchnerismo. Luego vino el gobierno de Macri, que sí, claro, fue apoyado por el radicalismo.
– No, el radicalismo fue parte del gobierno de Macri.
– Nosotros no gobernamos, nosotros no fuimos el gobierno, no hubo un gobierno radical ni nada parecido a eso, el rol del partido fue bastante secundario.
Y lo que la Argentina necesita es, desde mi perspectiva, o era, un gobierno político con amplia capacidad de transformación, con amplia espalda social y política dirigencial para hacer transformaciones progresivas y sustantivas, y no a lo loco. Y nos encontramos ahora con una sociedad hastiada, por niveles de pobreza, de miseria, de falta de horizonte, donde ahí hay un rol principal, que es del peronismo, que ha gobernado siempre. Y en segundo lugar, hay una responsabilidad tremenda, tremenda, de Juntos por el Cambio, que no tuvo como colectivo la capacidad de ofrecerle a la ciudadanía una esperanza, una expectativa políticamente ordenada, y ahí reitero la perversidad del ex presidente Macri, donde veo una falta de vocación para que haya un presidente de su propio espacio. Pero bueno, eso es el pasado. Hoy tenemos lo que tenemos. Nosotros no creemos en soluciones anti-institucionales. El juicio político es un remedio excepcionalísimo.
– Está bien, pero no puede dejar de tenerse en cuenta.
– Pero la idea siempre tiene que ser por la positiva. Ahora, yo tengo que ser pesimista frente a un Presidente que da likes a cosas que son insultos, descalificaciones…
– A un Presidente que responde por Twitter, Ramiro.
– Y acá insisto, la necesidad de una política razonable en un país, en una sociedad que no tiene paciencia.
– Y está bien que no la tenga.
Ramiro Pereira, dirigente de la UCR.