Una mesa interinstitucional buscará mejorar el sistema de alimentación escolar
El gobernador Rogelio Frigerio encabezó la primera reunión de una mesa interinstitucional y multisectorial destinada a mejorar el sistema de alimentación escolar en la provincia. Durante el encuentro se analizaron las dificultades del servicio y se acordó avanzar en un ámbito permanente de trabajo, con participación del Estado, las universidades y los sectores técnicos y profesionales vinculados con la alimentación y la nutrición.
El Gobierno de Entre Ríos convocó a universidades, especialistas, representantes del Colegio de Nutricionistas y de Teknofood, empresa adjudicataria del servicio alimentario escolar. La reunión se produjo en medio de la controversia judicializada por la calidad de los alimentos, no por la licitación en sí. Participaron, entre otros, la ministra Desarrollo Humano, Verónica Berisso; el rector de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, Luciano Filipuzzi; y la presidenta del Colegio de Nutricionistas, Josefina Martínez Garbino; y el decano de la Facultad de Bromatología de la Universidad Nacional de Entre Ríos, José Dorati, entre otros.
Aportes de la universidad
Dorati, durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que durante la reunión pudieron conocer “con mayor detalle la perspectiva gubernamental, los objetivos del nuevo sistema y sus restricciones de gestión. Destacó que “es necesario evaluar no sólo el diseño ideal del plan, sino también sus posibilidades concretas de implementación”.
La Facultad de Bromatología, resaltó, puede contribuir mediante sus disciplinas vinculadas con la bromatología y la nutrición, especialmente en dos áreas: alcanzar mejores estándares nutricionales y garantizar la inocuidad de los alimentos.
Su participación, sin embargo, no reemplazaría a los organismos oficiales responsables del control sanitario de toda la cadena productiva. En cambio, podría colaborar “en la implementación y evaluación del sistema, analizar la aceptación de los alimentos por parte de niñas y niños y medir sus efectos nutricionales”. También podría “evaluar los productos existentes, proponer modificaciones en su composición, incorporar nuevos alimentos y diseñar alternativas progresivamente mejores”.
Uniformidad y calidad
La homogeneización de los menús no garantiza por sí misma la calidad nutricional. Según Dorati, responde principalmente “a un objetivo logístico: reducir desigualdades graves entre escuelas, asegurar un piso común de prestaciones y liberar a los equipos docentes de tareas de gestión para que se concentren en lo pedagógico”. La alimentación, sin embargo, depende también de factores económicos y culturales, y “debe analizarse de forma integral, aunque el debate inicial se concentre en el desayuno”.
El sistema debe “asegurar nutrientes cuya deficiencia ya está documentada, además de condiciones de inocuidad y logística. La estandarización puede constituir un punto de partida realista, sin desconocer que algunas escuelas tienen mayor capacidad de gestión o brindan más alimentos frescos”.
Proceso de mejora
La propuesta consiste en establecer un nivel común posible para todo el territorio y mejorarlo gradualmente con acompañamiento técnico y científico. La universidad “puede ayudar a equilibrar experiencias negativas y casos exitosos, aportar evidencia y orientar transformaciones paulatinas de la matriz alimentaria”.
El diálogo institucional fue considerado positivo y necesario para avanzar en una implementación evaluable y perfectible.
José Dorati, decano de la Facultad de Bromatología.