Un proyecto de ley busca prevenir accidentes laborales y proteger a la población

El Colegio de Ingenieros Especialistas de Entre Ríos impulsa desde 2022 una iniciativa para regular y controlar todos los recipientes sometidos a presión, como depósitos de aire comprimido, calderas y otros equipos similares.

Entre Ríos es la única provincia de la Región Centro sin legislación específica sobre estos equipos. Córdoba y Santa Fe ya cuentan con normas vigentes y trabajan en actualizarlas; Santa Fe posee regulación para calderas desde hace más de un siglo. El Colegio de Ingenieros Especialistas de Entre Ríos considera necesario que la provincia avance para alcanzar estándares regionales de seguridad
La diputada Susana Pérez, de Villaguay, patrocinó la presentación del proyecto ante la Cámara de Diputados y sus autores expusieron ante la comisión evaluadora. El texto, sin embargo, lleva aproximadamente dos años sin tratamiento efectivo, lo que sus impulsores atribuyen a una falta de conciencia sobre el riesgo social.
El ingeniero mecánico Hugo Lust, tesorero del Colegio de Ingenieros Especialistas de Entre Ríos, durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonstra pot Radio Costa Paraná (88.1), habló sobre los riesgos de la falta de regulación en esta materia y explicó, por ejemplo, que “en el caso de los compresores, la precisión técnica es importante: normalmente no explota el compresor, sino el depósito cerrado que almacena el aire comprimido. Si ese recipiente falla, la onda expansiva puede causar lesiones graves o la muerte, como evidenció el accidente ocurrido en una gomería. Un equipo de este tipo puede estallar mientras alguien infla una cubierta y afectar también a personas cercanas”.
Las calderas implican “un riesgo aún mayor porque trabajan con agua sobrecalentada que se transforma en vapor y genera presiones elevadas. Una falla en un recipiente sin mantenimiento o inspecciones periódicas puede provocar daños materiales severos y víctimas fatales”, advirtió
Mecanismos de deterioro
El aire comprimido contiene humedad. “En una provincia húmeda como Entre Ríos, esa humedad se condensa dentro del depósito y acumula agua en el fondo. Si no se realiza una purga habitual, el agua provoca corrosión, reduce el espesor del metal y debilita progresivamente el recipiente hasta que puede reventar. Las calderas requieren controles todavía más estrictos por sus mayores niveles de presión y temperatura”, agregó.
Controles propuestos
El proyecto de ley, precisó Lust, establece que todos los recipientes a presión sean revisados periódicamente por profesionales capacitados. Para los depósitos de aire comprimido se propone:
– Purgar regularmente el agua condensada.
– Medir una vez al año el espesor de las paredes mediante ultrasonido u otros instrumentos.
– Verificar si el recipiente conserva su espesor nominal o presenta corrosión.
– Realizar cada cinco años una prueba hidráulica para comprobar su resistencia.
El control permitiría determinar “la vida útil restante del equipo: por ejemplo, si puede seguir funcionando durante varios años, si debe reemplazarse en pocos meses o si ya no ofrece condiciones seguras. El esquema es comparable al de los matafuegos, que tienen controles anuales y pruebas periódicas más completas”.
Aplicación y situación legislativa
El Colegio de Ingenieros Especialistas no sería la autoridad de aplicación, porque no forma parte del Estado. Los profesionales emitirían informes técnicos sobre el estado, la resistencia y la vida útil de cada recipiente; luego, el Estado debería designar el organismo responsable de recibir esos informes, fiscalizar el cumplimiento y enviar inspectores cuando corresponda.

Un proyecto de ley busca prevenir accidentes laborales y proteger a la población Hugo Lust dio detalles del proyecto de ley que impulsan los ingeniero especialistas.
🎵 HUGO LUST en Malos Perdedores⬇ Descargar