Un poco de historia de la ciudad que nadie fundó
El reconocimiento de Paraná como villa en 1813 fue un hito fundacional para su identidad urbana y comunitaria. La ciudad se caracteriza por su origen espontáneo, su patrimonio diverso y la necesidad constante de fortalecer el sentido de pertenencia mediante la educación y la difusión de su historia y cultura.
La Asamblea del Año XIII otorgó el reconocimiento formal a la Baxada de Paraná el 25 de junio de 1813, transformó el poblado en una villa y marcó el inicio del proceso de autopercepción como ciudad. Andrés Pazos fue designado primer alcalde en este contexto.
Aunque Paraná ya contaba con una historia previa, “este reconocimiento consolidó su identidad y permitió su posterior desarrollo institucional”, dijo la guía turística Carina Caminos, en declaraciones al programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1).
Origen y desarrollo urbano
Paraná no fue fundada formalmente, sino que surgió como un asentamiento espontáneo de ranchos, principalmente habitado por migrantes provenientes de Santa Fe. “Estos primeros pobladores buscaron mejores condiciones geográficas, trasladándose desde zonas inundables hacia las barrancas, especialmente en Bajada Grande y el Puerto Viejo. En 1726, el núcleo poblacional se trasladó al área que hoy ocupa la Plaza 1 de Mayo. La ausencia de un acto fundacional implicó un desarrollo gradual, basado en la organización y el esfuerzo comunitario, que culminó en el reconocimiento como villa y, posteriormente, como ciudad y capital provincial”, explicó Caminos.
Identidad y sentido de pertenencia
Existe una tendencia entre los habitantes de Paraná y la región a mantener la identificación con sus lugares de origen, incluso tras décadas de residencia en la ciudad. Este fenómeno se observa tanto en migrantes internos como en estudiantes que permanecen gran parte de su vida en Paraná, lo que refleja una construcción de identidad local en proceso. “La sensibilización y la educación sobre la historia y el patrimonio de la ciudad son herramientas clave para fortalecer el sentido de pertenencia y la identificación como paranaenses”, remarcó Caminos.
Historia y cultura
Paraná posee un rico patrimonio histórico, artístico, cultural y natural. Elementos distintivos incluyen “la Catedral, con su particular imagen de San Pedro, y edificios emblemáticos que guardan historias poco conocidas, como la residencia del Indio Solari. La ciudad fue capital de la Confederación Argentina en el pasado, hecho que suele sorprender a visitantes y habitantes. Descubrimientos como los túneles de la Plaza 1 de Mayo y otros hitos arquitectónicos contribuyen a la valorización del patrimonio local”, subrayó.
Estrategias de turismo
Caminos, además, comentó que las actividades de sensibilización impulsadas por la Secretaría de Turismo, como recorridos guiados a pie o en bus, buscan que tanto residentes como turistas redescubran la historia y los valores de Paraná. “Estas iniciativas generan sorpresa y orgullo entre los participantes, fomentando el conocimiento y la valoración del patrimonio local desde la infancia. La promoción de la identidad paranaense se considera fundamental para el desarrollo cultural y social de la ciudad”, enfatizó.
Carina Caminos, guía de turismo.