Un legislador santafesino le apunta a la Policía y al Servicio Penitenciario
El diputado provincial Carlos Del Frade considera que el eje de la lucha contra la violencia en Rosario es eliminar “los nichos de corrupción” en esas instituciones. “Lo que estamos sufriendo es una nueva dimensión de la violencia de las bandas narcopoliciales barriales”, dijo en declaraciones al programa Sexto Sentido de Radio Costa Paraná. Descartó que la solución pase por militarizar la ciudad y advirtió que la decisión política de la Aduana es hacer que el Ejército estadounidense maneje la hidrovía.
“Nosotros hemos contabilizado 47 bandas narcopoliciales barriales en diciembre. El año pasado lo hemos puesto en un pedido de informes en la Legislatura de Santa Fe. Por lo tanto, hay una disparidad de objetivos casi tan grande como la disparidad de bandas que existen. Esto es muy importante analizarlo porque lo que hemos visto este lunes es una gran sobreactuación de lo que significa calificar a estas bandas narcopoliciales barriales como narcoterroristas”.
Las definiciones pertenecen al diputado provincial santafesino Carlos Del Frade, quien, durante una entrevista con el programa Sexto Sentido que conducen Jorge Ballay y se transmite por Radio Costa Paranà (88.1), señló que “Lo que estamos sufriendo es una nueva dimensión de la violencia de las bandas narcopoliciales barriales”, dijo.
Considerar a las bandas narcopoliciales barriales como narcoterroristas “genera que desde el gobierno nacional, el gobierno provincial e incluso el gobierno municipal se pida la intervención de las Fuerzas Armadas, incluso violentando la Ley de Seguridad Interior que lo tiene expresamente prohibido”.
Esta idea de involucrar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico, según la mirada de Del Frade, responde “a un viejo plan que diseñó en su momento Estados Unidos, especialmente a partir de la década del 80, que fue el Plan Colombia, con la excusa de combatir al narcotráfico en Colombia, después de lo que fue Pablo Escobar Gaviria y los hermanos Rodríguez Orejuela, uno a cargo del cartel de Medellín y los otros del cartel de Cali. Pusieron el Ejército para generar supuestamente seguridad contra el narcotráfico y terminaron haciendo lo que hasta el día de hoy denuncia el Presidente colombiano de 80.000 muertos, siendo Colombia el primer exportador todavía de cocaína de América”.
“También pasó lo mismo en México con 300.000 víctimas, en Brasil con 40.000 víctimas y hoy es el segundo exportador de cocaína de América. La Argentina hoy es el tercer exportador de cocaína de América al Mundo, y me parece que eso tiene más que ver con el control social que con el combate en serio al narcotráfico”, subrayó.
El legislador, en este marco, sostuvo que “el drama que estamos viendo exige algo que la provincia de Santa Fe todavía no ha logrado, que es eliminar los nichos de corrupción de la Policía y del Servicio Penitenciario. Ese es el eje para mí de lo que indispensablemente hay que hacer”.
Del Frade, en otro orden, dijo que veía al gobernador Maximiliamo Pillaro “con muchísima actividad, hiperactividad, y con definiciones muy claras que para mí en algún momento generan errores, como por ejemplo creer que solamente la cuestión pasa por las cárceles y el control de las cárceles, dejando de lado lo que realmente se demostró esta semana una vez más, que la sangre derramada está en las calles, que todo lo que sucede con lo que significa la alteración del orden tiene que ver con las calles y eso efectivamente marca que quizás la cosa sea diferente”. Y agregó: “Creo que tiene honestidad y decisión, pero creo que hay algunas cuestiones que posa más para marcar esto de la mano dura, pretendiendo seguir prácticamente en una campaña permanente, que yo no sé si eso le hace bien a lo que Rosario necesita, que son cambios de profundidad y que se mantengan en el tiempo”.
El control de la calle
El objetivo es controlar las calles y, en este sentido, se enmarca la decisión de llevara a Rosario móviles policiales de ciudades cercanas. “El problema grande es quién está subido a los patrulleros, porque después habrá que ver si esos patrulleros están conducidos para cuidar a la gente o solamente para proteger los negocios que se hacen en algunos barrios. Ese, insisto, es el talón de Aquiles de cualquier tipo de proyecto de seguridad”.
Rosario, añadió Del Frade, tiene la característica de ser un lugar que, por la cercanía del rìo Paraná, produce la permanente exportación de droga de América Latina hacia distintos lugares del mundo, a través de los puertos privados del departamento San Lorenzo y el propio departamento Rosario. “Pero la particularidad que tiene Rosario es que, al haber tantas bandas disputándose el territorio, esa disputa se hace violenta, ostensible, y aparece un grado de ferocidad que no aparece ni siquiera en el conurbano bonaerense”, enfatizó.
El legislador, por otra parte, estimó que los contenedores que se cargan en los barcos que parten de los puertos del Gran Rosario no son revisados porque “no hay decisión política, porque la decisión política de la Aduana nacional es hacer que el Ejército estadounidense maneje la hidrovía y creo que ahí tenemos un problema muy serio de pérdida absoluta de la soberanía”.
– ¿Hay esperanzas en Rosario?
– Nosotros necesitamos tener esperanzas, pero me parece que estas medidas que se están tomando tienen más que ver con hacer de Rosario el experimento en donde se haga una especie de Plan Colombia a la rosarina, que va a terminar favoreciendo por sobre todas las cosas a los intereses que están por arriba de la sangre derramada. Y eso me preocupa mucho. Yo lo único que pretendo es que, por lo menos en los próximos meses, haya un poco más de tranquilidad para la gente de nuestro pueblo, que realmente lo necesita.
Carlos Del Frade, diputado provincial de Santa Fe.