Un especialista en juventudes cuestionó “la cultura adultocéntrica que no mira a los jóvenes con actitud empática”

“Las juventudes son muy habladas pero poco escuchadas”, dijo el historiador, investigador y docente universitario Pablo Vommaro, que tiene un posdoctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud. “Son poco tenidas en cuenta al momento de tomar decisiones que afectan sus vidas, es decir que son poco incorporadas al proceso de decisión pública. Mucho hablamos de los jóvenes, tratamos de dilucidar, de desentrañar sus comportamientos, juzgamos si votan bien o si votan mal, si se cuidan o no, si son participativos o individualistas, trabajadores o no, pero pocos, sobre todo a nivel de discursos y políticas públicas, reconocen las juventudes como productoras de valores, de lenguajes y comportamientos”, dijo en radio “Costa Paraná”.

En la charla radial dijo que el mundo de los adultos mira a la juventud “desde una perspectiva adultocéntrica que la juzga o no la mira desde una perspectiva más empática y comprensiva”.

Quiénes son los que interpelan, escuchan o se direccionan a los jóvenes, se le preguntó. “A nivel político pocos -contestó-, creo que hay un uso bastante instrumental de los jóvenes desde diferentes espacios políticos. Hace algunas semanas fue noticia y se armó cierto revuelo o cierto debate público por la apelación que hizo Cristina Kirchner, cuando habló de Conectar Igualdad y habló de L-Gante, de Wos y de Trueno, que son raperos, y ahí hubo un apelación a las juventudes y cierta interpelación que no dejó de ser adultocéntrica, pero apelando a una política pública concreta, como Conectar Igualdad, que transformó concretamente la vida de jóvenes en Argentina”.

Aludió a también a otra apelación “cuando desde un espacio vinculado con Juntos por el Cambio se unen a El Dipy, que es una figura joven vinculada con la música. Ahí hubo un uso bastante también superficial porque no hay detrás una política pública como Conectar Igualdad, sino que es una apelación a El Dipy como para intentar atraer a los jóvenes”.

Para Vommaro, parte del desencanto de las juventudes con las distintas fuerzas políticas es la falta de acciones hacia el sector y que por eso el oficialismo apela, consideró, a políticas anteriores. No dejó de decir que “en los últimos dos años no hubo un entramado de políticas públicas para las juventudes al menos a nivel material, como fue la Asignación Universal por Hijo, el Progresar, el Conectar Igualdad o el Jóvenes por más y mejor trabajo, o leyes como matrimonio igualitario, o igualdad de género o el voto joven”. En este punto recordó que “hay un millón de nuevos jóvenes que se integran a la posibilidad de votar, y eso es por una ley sancionada en el año 2012, que fue una ley que generó polémica”.

Dio su explicación de lo que llama actitud adultocéntrica. “Cuando uno dice adultocéntrico quiere decir que los adultos hablan a las juventudes, como los adultos piensan que deben ser las juventudes y no como las juventudes realmente son. El discurso de ‘ustedes son el relevo’ o ‘ustedes son los que le va a tocar en el futuro asumir responsabilidades’ parece un discurso bonito, pero en realidad es un discurso que dice ‘hoy ustedes no hagan nada’”, se explayó.

Habló de una contradicción “entre los que pueden elegir y los que pueden ser electos” porque pese a que una ley nacional habilita a los jóvenes de 16 años a votar, no pueden integrar listas de candidatos. “Sucede, además, en muchas provincias y municipios que como es una ley nacional (la del voto a los 16) sólo se aplica para elecciones nacionales y los jóvenes se dan cuenta de que son manipulados”, agregó.

En el programa “Para empezar”, de la radio municipal de Paraná, el intelectual entrevistado sostuvo que tampoco se habló o pidió opinión a las juventudes por las decisiones que hacen al cursado de sus estudios en pandemia, como la presencialidad y la virtualidad. 

Recordó que en la segunda o tercera oleada de contagios en la pandemia se los culpabilizó y estigmatizó a los jóvenes pero sin incorporarlos a las decisiones.

Seguidamente afirmó que la llamada grieta política, que divide a gran parte de la sociedad argentina en oposiciones políticas, en la juventud se da de manera más laxa y que en ese sector hay mayor transversalidad que en el mundo de los adultos.

“Así como muchas veces se dice de varones hablando sobre mujeres y como hay una cosa machista para arrancar, esta relación jerárquica o de subordinación juvenil adultocéntrica también existe y está bueno visibilizarla como para poder cambiarla”, remató.

Un especialista en juventudes cuestionó “la cultura adultocéntrica que no mira a los jóvenes con actitud empática” Pablo Vommaro cuestionó el lugar que le dan los adultos al los jóvenes.
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