Un bioingeniero entrerriano fue premiado por un bipedestador que creó para niños con funciones motoras reducidas
El bioingeniero Alejando Bisi ganó el premio Joven Empresario Entrerriano al crear un bipedestador motorizado destinado a niños y niñas con funciones motoras reducidas. “Lo que hacemos es crear dispositivos que promueven la autonomía e independencia con niños con discapacidad motriz, y puntualmente lo que creamos es Bipmov, un bipedestador motorizado y que es como una silla de rueda motorizada, con la diferencia que el usuario no se mueve sentado sino parado, lo que trae beneficios a estar movilizándose en una silla o postrado en una cama”, dijo en radio “Costa Paraná”.
Agregó que poder trasladarse parados trae beneficios a niveles anatómico, fisiológico y psicológico, y posibilidades como las de evitar la atrofia de los músculos, mejorar la irrigación sanguínea, evitar la atrofia de los músculos, mejorar la respiración, prevenir la descalcificación de los huesos, entre otros.
En el programa “Aire de todos”, de la radio municipal de Paraná, Bisi contó cómo nació el emprendimiento, y en ese sentido afirmó que el proyecto fue su tesis de grado en la carrera de Ingeniería en 2017, y que al año siguiente pudo desarrollarlo con ayuda del gobierno entrerriano y articulando con diferentes entidades, como Jóvenes Emprendedores y luego se armó un equipo de otros cinco jóvenes profesionales, entre ingenieros especializados en electrónica, mecánica, industria, especialista en comercio exterior, en diseño gráfico y pasantes.
El profesional habló del premio que recibió y su destino. “Ese premio nos va a permitir hacer un viaje de negocio a Israel, uno de los ecosistemas de emprendedores del mundo, y empezar a articular con empresas líderes allá. El objetivo es poder hablar y negociar con ReWalk que es la empresa pionera en exoesqueletos, y poder traer esa tecnología y brindar esos productos en Latinoamérica”, explicó.
Ante una pregunta dijo que el dispositivo no es barato, pero es la mitad de costo de una silla de ruedas motorizada y que se continúa “trabajando para la accesibilidad y bajar el costo a lo que más se pueda”.
Bipmov fue autorizado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
“Desde que empezamos con esto, muchas familias empezaron a preguntarnos si hacemos para adolescentes o adultos. La semana que viene estaremos entregando la primera versión de adulto a una señora en Buenos Aires. Y lo que hacemos es tratar de dar la mejor solución y que el equipo pueda acomodarse a las personas y no que sea al revés”, contó.
Por último, el profesional egresado en la Universidad Nacional de Entre Ríos contó que la idea es trabajar con las obras sociales, pero para el caso de que las familias de niños o niñas que no cuenten con cobertura, lanzaron una campaña de donación a través de la página www.regalandosonrisas.org, y que el dinero se envía a la Fundación de Atrofia Muscular Argentina con destino a la fabricación del dispositivo y la entrega al costo.