Trabajo en negro y salarios paupérrimos, los problemas centrales de los trabajadores rurales
La informalidad en el sector se ubica en torno al 70% y los sueldos están muy por debajo de la canasta básica, dijo José Voytenco, el secretario general de la Uatre.
Intensificar las fiscalizaciones para combatir la informalidad laboral, que afecta aproximadamente al 70% de los trabajadores rurales, e impulsar una recomposición salarial para el sector, ya que los sueldos actuales están muy por debajo del costo de la canasta básica, son las dos acciones prioritarias de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), según dijo José Voytenco, el secretario general del gremio que este jueves estuvo en Paraná.
El sindicalista, durante una entrevista con el móvil de Radio Costa Paraná (88.1), a cargo de Fabio Rodríguez Freire, durante el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonrstra, además, comentó que en el primer cuatrimestre del año se realizaron más de 1.000 fiscalizaciones en distintas economías regionales. Los problemas más frecuentes detectados son:
– Trabajo no registrado (informalidad laboral).
– Incumplimiento de escalas salariales.
– Trabajo infantil.
– Condiciones de trabajo que pueden calificarse como explotación laboral.
“Estas problemáticas persisten incluso en sectores productivos con alto valor económico, lo que evidencia una contradicción entre la riqueza generada y las condiciones de los trabajadores”, observó.
El salario promedio de un peón rural general, agregó, “es de aproximadamente 780.000 pesos, mientras que en el sector avícola ronda entre 800.000 y 900.000 pesos”. Estos montos representan cerca de la mitad del costo de la canasta básica familiar, que se estima en 1.500.000 pesos.
La informalidad afecta al 70% del sector rural, superando ese porcentaje en actividades con alta demanda de mano de obra, como cosechas regionales (arándano, limón, tabaco, etc.).
Voytenco estuvo en nuestra ciudad en el marco de la inauguración de la nueva sede gremial (ubicada en Monte Caseros 469), que incluye habitaciones especialmente destinadas al alojamiento de afiliados que necesiten trasladarse a Paraná para realizar trámites, atenderse médicamente o resolver gestiones, considerando que muchos trabajadores rurales residen en zonas alejadas.
“Esta sede no es sólo un edificio: es un espacio de contención y respaldo para nuestros afiliados. Muchos compañeros viven en zonas rurales alejadas y necesitan venir a Paraná para un médico, un trámite o cualquier gestión. Ahora tienen un lugar donde hospedarse dignamente mientras resuelven sus necesidades”, destacó Voytenco.
José Voytenco, secretario general de Uatre.