¿Se viene un magacanje?
El economista Andrés Asiaín advirtió sobre los riesgos de los canjes de deuda y alertó que se están generando pagos imposibles de afrontar a futuro. El Gobierno, graficó, piensa “empapelar la Argentina de bonos” y aumentar “bestialmente” el endeudamiento externo.
El economista y director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, Andrés Asiaín, analizó las implicancias de un nuevo decreto que modifica las condiciones de renegociación de deuda en la Argentina.
La posibilidad de que el Gobierno impulse un megacanje –similar al realizado durante la administración de Fernando de la Rúa– aparece en el horizonte, advirtió Asiaín, lo que generaría un hiperendeudamiento. “Nosotros llegamos a esta conclusión a partir de un decreto escondido. Allí aparecía la eliminación de un artículo de la ley de administración del Estado que hablaba sobre el canje de bonos. Ese artículo obligaba a que cualquier canje de bonos se hiciera para mejorar el perfil de la deuda, ya sea bajando el monto, estirando los plazos o bajando la tasa. Eliminado ese artículo, los canjes de bonos se podrán hacer a condiciones de mercado”, explicó.
Eso significa, según el análisis del economista, que en el Gobierno “están pensando en canjear bonos y no lo están pensando para mejorar el perfil de la deuda –por algo eliminaron esa obligación–, sino parta canjearlos a precio de mercado. Como el valor de los bonos argentinos es muy bajo, cualquier canje que se haga a valor de mercado implicará un incremento exponencial de la deuda”.
“Para que la gente entienda: el valor de mercado de un bono, por ejemplo, es de 100 dólares, pero como en el mercado desconfían que Argentina pueda pagar, por ahí ese bono vale 30 o 40 dólares. Entonces, si hay un vencimiento –el año que viene vencen 20.000 millones de dólares– y no está la plata, que es lo que le está pasando al Gobierno, al canjear esos vencimientos a valor de mercado, esos 20.000 millones de dólares van a ser por 50.000 millones. Esto significa incrementar bestialmente la deuda”, remarcó.
“No hay plata para pagar esa deuda, porque esa deuda –que se tomó con Caputo y Prat-Gay en la época de Macri– es inviable “, agregó.
El exministro Martín Guzmán, recordó, “hizo una reestructuración de esos bonos, mejorando el plazo, lo tiró para adelante, digamos, sin quita significativa, pero por lo menos empujó el plazo. Y ahora, Caputo, como no tiene plata para pagar la deuda que tomó en la época de Macri, a nombre de todos nosotros, piensa hacer un canje pero a condiciones del mercado. ¿Por qué hablamos de megacanje? Porque el último canje que se hizo en condiciones de mercado fue el megacanje”.
Y añadió: “Canjear bonos a valor del mercado significa que no habrá ninguna condición al acreedor. Tanto Néstor Kirchner como Guzmán le dijeron a los acreedores ‘muchachos, no tenemos la plata, ustedes hicieron una inversión de riesgo, cobraron buenos intereses porque invirtieron en Argentina, compraron bonos a valor basura, algo tienen que perder también. Vamos a reestructurar, pero algo tienen que perder’. Acá no piensan decirle que pierdan nada, entonces lo que van a hacer es empapelar a la Argentina de bonos, que es lo mismo que hizo el megacanje”.
Entonces, acotó Asiaín, “desde mi punto de vista el objetivo es político, no sólo económico, porque lo económico es zafar los pagos. Después, el interés mezquino es que Caputo y muchos sectores que están en el Gobierno son directamente testaferros de los bancos acreedores, los tenedores de bonos, y no quieren ninguna quita porque son ellos mismos. Le van a dar todo lo que quieran porque están de los dos lados mostrados. Y el objetivo político es mantener a la Argentina muy endeudada para que de esa manera esté por décadas bajo la tutela del FMI, los bancos acreedores y la embajada norteamericana”.
– ¿Qué se debiera hacer frente a esta situación?
– Argentina, si no tiene plata para pagar la deuda, debería hacer una reestructuración, como hizo Néstor Kirchner, o como hizo Guzmán, mejorando el perfil de deuda, imponiendo condiciones también a los acreedores. Hicieron una inversión de riesgo, llegó el momento, no tiene Argentina con qué pagar, hay que reestructurar. ¿Qué pasa? Esta gente que defiende los intereses de los acreedores no quiere negociar, le van a dar todo lo que quieran.
Andrés Asiaín, economista.