Se viene El Niño: riesgos y desafíos para la ganadería entrerriana
Este fenómeno representa un desafío constante para los productores ganaderos de las islas de Entre Ríos. La historia, los costos y la incertidumbre climática obligan a repensar estrategias y a fortalecer la colaboración entre productores y autoridades para minimizar el impacto en la producción y el bienestar animal.
El fenómeno de El Niño vuelve a encender las alarmas entre los productores ganaderos de las islas de Entre Ríos. José Luis Peter, productor de Villa Paranacito e integrante de la Federación Agraria Argentina, advirtió sobre la magnitud que podría alcanzar este evento climático en los próximos meses y los riesgos que implica para el ganado que permanece en las zonas insulares de la provincia.
La historia de inundaciones y la dificultad para trasladar el ganado se suman a la preocupación de los productores, quienes enfrentan desafíos logísticos y económicos para proteger su hacienda.
Peter, durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que no se trata de una consecuencia directa del avance agrícola sobre las islas, sino de un aprovechamiento del potencial productivo de estos territorios. “Yo creo que no es que la agricultura nos empujó a las islas, sino que las islas tienen un gran potencial, y, bueno, lamentablemente, estos temas de las crecientes, a lo largo de la historia, quitan o le da confianza en meterse a las islas”, afirmó.
Peter recordó que la producción ganadera en las islas tiene más de un siglo de historia y que los eventos climáticos extremos han sido recurrentes: “Hace 150 años que estamos produciendo en el delta, y siempre han sucedido estos casos”.
Destacó, sin embargo, que la tecnología actual permite anticipar las crecidas con mayor precisión: “Creo que, por suerte, hoy los medios tecnológicos van a divirtiendo con mucho tiempo antelación la llegada de una creciente”.
Los climatólogos ya han advertido que “está tomando temperatura del océano Pacífico como para que sea un Niño fuerte”. A pesar de la incertidumbre, el productor subrayó que aún no comenzaron las lluvias intensas, aunque el riesgo es latente.
Experiencias pasadas
El fenómeno de El Niño ha dejado huellas profundas en la memoria de los productores de las islas. Peter enumeró los eventos más graves: “Hace años, de lo que he vivido yo, lo peor de todo fue 82, 83. 91, 92, 97, 98, y 2016. Esas fueron los más grandes de eventos, ¿sí? En el 2016 había un déficit total de embarcaciones para sacar el ganado de las islas, y con una sola balsa del Ejército, que creo que está en la zona de Santo Tomé, y que la prepararon como para sacar hacienda de las islas”.
Además, reconoció que muchas veces los productores esperan hasta último momento para evacuar el ganado, lo que complica aún más la logística: “Normalmente, también los productores tenemos algunas culpas que siempre esperamos a último momento, pero que esta vez se pueda trabajar de otra manera”, admitió.
Medidas
Frente a la pregunta sobre quién debe tomar medidas para evitar pérdidas, Peter fue contundente: “Nada, bueno, yo creo que esto de El Niño no se para con un decreto o con una ley”.
La responsabilidad principal recae en los productores, aunque reconoció que los gobiernos y municipios pueden colaborar: “Creo que desde los gobiernos, desde los municipios, se puede también trabajar en forma conjunta, aunque realmente es complicado conseguir un lugar donde poner la hacienda en el continente, pero pienso que se podría ayudar también buscando desde la Secretaría de Agricultura o de la parte productiva de los municipios campos que tengan lugar para recibir animañles”, agreg+o
Peter recordó una experiencia concreta durante la crecida de 2016: “Por medio de Federación Agraria nos habían conseguido un campo en Guardamonte, de alrededor de 2.000 hectáreas, y mucha gente al menos pudo poner ahí su hacienda”, relató.
Los productores chicos, sin embargo, generalmente no tienen esa posibilidad de de andar recorriendo o buscar otro campo.
“Hay que busca campos, pero meter 500.000 cabezas en el continente no es sencillo”, reconoció.
Costos del transporte
El traslado del ganado desde las islas hacia el continente implica costos significativos, especialmente en situaciones de emergencia. Peter, cuya familia es la única que posee un barco en la zona de Villa Paranacito, detalló: “Nosotros tenemos una tarifa, agua baja. Nuestro barco, más o menos, lleva dos jaulas y un chasis. Hoy cobramos 200.000 pesos la hora, y, si hay tres metros de agua, vamos a ir cobrando 200.000 pesos la hora”.
Sin embargo, denunció que en ocasiones de crisis algunos transportistas aprovechan la situación: “Hay gente que se aprovecha y te cobra 3 o 4 veces más”.
Peter manifestó su malestar por esta práctica: “Me da mucho enojo, porque realmente somos productores también y, bueno, sabemos lo que duele”.
Finalmente, Peter hizo un llamado a la responsabilidad en la difusión de información sobre el fenómeno El Niño y su impacto en el ganado de las islas de Entre Ríos: “Yo lo único que pido es que todos los medios, todos, no difundan información que no sea verdadera, porque la verdad que el productor pone en juego años de trabajo”.
José Luis Peter, productor de Villa Paranacito .