Se realizó la cuarta campaña de recolección de medicamentos vencidos domiciliarios
La iniciativa tuvo mayor respuesta de los vecinos que en años anteriores. Fue una acción conjunta de la Municipalidad, el Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos, el Ministerio de Salud de la provincia y la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader).
En la Plaza Alvear y en la Peatonal San Martín se ubicaron sendos puntos de recepción de medicamentos domiciliarios vencidos, que también pudieron entregarse en los centros de salud municipales –Arturo Illia, Padre Kentenich, San Martín, Papa Francisco, Toma Nueva y Posta Sanitaria La Milagrosa– y provinciales –Cecilia Grierson y Ramón Carrillo–.
“La actividad se hace dos veces al año, para que los vecinos no tengan los medicamentos vencidos en su casa, por la peligrosidad que implica poder consumirlos por error y para que no los desechen en cualquier lado”, contó la secretaria de Salud del Municipio, Claudia Enrique, durante una entrevista con el programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1).
Remarcó, además, que “los medicamentos y el envase primario que están en contacto con la droga son residuos peligrosos”, y, por esa razón, “es muy importante que se descarten como corresponde, y lo recolectado va a un horno pirolítico controlado, para que no contamine”.
Mientras, la presidente del Círculo de Farmacéuticos de Paraná, Adriana Deyusto, en declaraciones al programa Carrusel Público, que conducen Andrea Venturini, Martín Echagüe, Marcelo Medina y Julio Galera, explicó que otro objetivo de la campaña fue que “la población tome conciencia de que los medicamentos vencidos son residuos peligrosos”.
“El común denominador es que las personas consideran que pueden descartarlos en la basura domiciliaria y por eso hoy estamos justamente en el seno de la comunidad pararaense para explicarles que no lo hagan. Todos sabemos, porque lo vemos con mucha tristeza, que hay personas que de pronto buscan en esos residuos” acaso sin saber “que son contaminantes, porque como son sustancias químicas, por su definición, pueden contaminar las aguas de nuestro río. Hay personas que consideran que enterrándolos podrían descartarlos, pero estaríamos contaminando la tierra. Y queremos trasladarle a la población la tranquilidad de que al recepcionarlos nosotros se los entregamos a una empresa habilitada para el descarte de esos residuos peligrosos. O sea, estamos también dando testimonio de un correcto destino final”.
En estas campañas de recolección, agregó Deyusto, “nosotros detectamos que la mayoría de quienes se acercan nos trae el descarte de todo aquello que quedó en casa, desde algún remanente de cremas o geles, algunos comprimidos, o sea, que están aún en el blíster”.
Precisó, además, que las personas que entregan sus medicamentos vencidos puede ver visualizar “dos tipos de bolsa, una de color amarillo –donde destinamos allí los medicamentos que vamos a descartar en su envase primario, es decir, en el blíster o en el frasquito– y otra de color verde –para el descarte del packaging y los prospectos, porque entendemos que podemos colaborar también con el reciclado de la papelería–. Así que tenemos ese doble propósito también para la comunidad”.
¿Dónde guardarlos?
– Cuando los medicamentos están en uso, ¿a dónde se guardan?
– Qué buena pregunta, mucho les agradezco porque soy docente también y nosotros bregamos por hacer docencia respecto del correcto guardado.
Como son sustancias químicas, la humedad básicamente y la temperatura son dos variables que afectan profundamente la estabilidad de esa estructura química, de ese medicamento. Entonces hay descartar utilizar para el guardado el antebaño, que es un lugar habitual, lo tenemos ahí a la mano, la cocina por los vapores y la temperatura que se genera al cocinar, y también algunos destinos que por ahí utilizamos, como puede ser la guantera del auto, siempre llevamos algo por sí nos pasa algo. ¿Qué sucede? Recibe el calor del motor. Entonces, siempre recomiendo usar una conservadora de telgopor, bien limpia, y en su interior colocar los medicamentos. Obviamente los que se pueden cuidar o conservar a temperatura ambiente.
Hay muy poquitos medicamentos que requieren cadena de frío. La heladera es un espacio que tiene una temperatura entre dos y ocho grados, pero también un tenor de humedad importante. Por lo tanto, salvo que el envase lo indique, descartemos la heladera como lugar de guardado, y también descartemos lugares a una ventana, por ejemplo, porque también la luz solar puede afectar la estabilidad del medicamento.
La cuarta campaña de recepción de medicamentos vencidos fue un éxito, según contaron los organizadores.