Sabella cree que a Milei le va a costar firmar el veto de la ley de financiamiento universitario

El rector de la UNER expresó esa opinión tras la masiva marcha universitaria de este miércoles. Optimista, Sabella confía en que, aun en el caso de que el Presidente finalmente firme el veto, los legisladores “van a sostener la postura que permitió aprobar la ley” de financiamiento. También habló de lo que la universidad debe hacer para mejorar.

La sociedad argentina “respalda el reclamo del sector universitario público argentino” porque “no quiere perder derechos que han costado tanto conquistar y que tienen que ver con una universidad de ingreso irrestricto, que garantiza la transparencia, la autarquía y la autonomía institucional”, dijo el rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), Andrés Sabella, desde la plaza Mansilla, en el centro cívico, el punto final de la masiva movilización universitaria de este miércoles en Paraná

Sabella, en diálogo con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Cruz Varela por Radio Costa Paraná (88.1), agregó que, tras la marcha, se queda con la sensación de que “la sociedad argentina, la sociedad entrerriana, y en este caso la sociedad paranaense, vuelve a respaldar, como lo hizo en abril, los principios y los valores que respaldan y que caracterizan al sistema universitario público argentino”.

La reacción de la sociedad en defensa de la educación y la universidad pública, a juicio de Sabella, “tiene que ver con el ataque que viene sufriendo el sistema universitario, las instituciones universitarias, instituciones que se han ganado el prestigio a partir del trabajo, de la investigación, de la extensión en los barrios, del trabajo en la pandemia, de diferentes actividades. Creo que por eso es el resultado de esto que está ocurriendo. Instituciones que, bien o mal, con diferencias, construyen día a día la ciencia, la tecnología, e intentan dar respuesta a los problemas que tienen los argentinos”. Este respaldo ciudadano, reflexionó, “seguramente no tiene nada que ver ni con las gestiones de las universidades, con las gestiones actuales ni con las anteriores, sino con ese recorrido, con esa historia, y con lo que la universidad intenta encarnar y que hoy se siente en peligro, se siente atacada”.

– ¿Qué cree que molesta más a la comunidad universitaria? ¿Lo numérico o lo discursivo? ¿El desfinanciamiento o el ataque, la propia ideología del Gobierno, la ideología libertaria, que está en contra de la universidad pública y que la cuestiona cotidianamente?

– Yo creo que empieza por lo discursivo. Porque hay maneras y maneras de generar diálogo, hay maneras y maneras de generar reflexiones, y, claramente, lo que el Gobierno busca no son ninguna de estas dos cosas. Para ir a un ejemplo: se acusa a la universidad de corrupción académica, cuando en realidad lo que se está hablando es de información que el propio sistema universitario le provee a la Secretaría de Educación, al Ministerio de Educación, y que lo hace desde hace muchísimos años. El Ministerio de Educación, la Secretaría de  Educación actualmente, o la Subsecretaría de Educación, se nutren de información que se carga en lo que nosotros conocemos como el SIU –el Sistema de Información Universitaria–. Y se dice que el sistema oculta información cuando es el propio sistema el que da toda esa información al Ministerio de Educación, a la Secretaría de Educación.

Entonces, esos modos de decir ciertas cosas, indudablemente, irritan, e irritan en una situación económica de la Argentina que es compleja, en una situación social que es compleja y que no es nueva. Podemos discutir si se ha agravado en los últimos meses o no, pero obviamente que todos no podemos desconocer que la situación económica de la Argentina no es buena desde hace mucho tiempo. Pero estas cualificaciones que se hacen de determinadas situaciones, que se ve obviamente empujada por la falta de la asistencia presupuestaria correspondiente, indudablemente generan un combo explosivo, que está generando este tipo de manifestación.

– Hay quienes dicen que el ajuste de Milei, en todos los órdenes, es brutal, tremendo, insensible, pero ponen sobre la mesa la necesidad del equilibrio de las cuentas públicas. Si redujéramos este argumento al conflicto universitario actual, ¿hay algo que la universidad, sin perder de vista su ideario y su lucha por el presupuesto, pueda hacer para mejorar?

– Por supuesto que hay mucho para mejorar, hay mucho por hacer. La universidad, a través del Ministerio de Educación, generó una propuesta de trabajo que es conocida en el mundo académico como los siete puntos de San Martín porque se presentaron y se aprobaron en la Universidad de San Martín, en un plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

Hay acuerdo en siete puntos y durante dos años se ha estado trabajando en las mejoras que requiere el sistema universitario. Y en eso se está trabajando y eso termina con un proceso de nuevas resoluciones ministeriales que, por ejemplo, este Gobierno las desconoce y no las pone en plena vigencia.

Y, por supuesto, hay que trabajar en la eficiencia del gasto, hay que mejorar la calidad del gasto, hay que trabajar para mejorar los niveles de transparencia, para mejorar los niveles de egreso, y, en definitiva, los proyectos de nuestros estudiantes universitarios.

Nosotros sostenemos que Argentina con el gobierno de Raúl Alfonsín en el año 83 saldó una deuda que fue democratizar el ingreso a la universidad pública argentina a través de políticas que pudieron facilitar lo que hoy conocemos como ingreso irrestricto.

El sistema universitario argentino, no solo el público, también el privado, tiene una deuda con esta democracia, que es mejorar las trayectorias de los estudiantes y mejorar los indicadores del egreso universitario. Y sobre eso tenemos que trabajar y tenemos que trabajar fuertemente pero no tenemos que trabajar de manera individual el sector –las universidades públicas y/o las universidades privadas– sino que tenemos que hacerlo junto con una Secretaría de Educación que crea la necesidad de generar políticas activas en lo que refiere a educación superior.

– ¿Es optimista de que algo pueda cambiar luego de la masividad de la jornada de hoy?

– Yo creo que al Gobierno le va a costar firmar el veto de la ley de financiamiento universitario 2024, y, si lo hace, soy optimista de que los legisladores van a sostener la postura que permitió aprobar la ley.

Sabella cree que a Milei le va a costar firmar el veto de la ley de financiamiento universitario Andrés Sabella, rector de la UNER.
🎵 ANDRES SABELLA, En El Dos Mil También.⬇ Descargar