Rosario Romero habló de todo: su gestión, el peronismo y Milei
La intendenta de Paraná estuvo en los estudios de Radio Costa Paraná (88.1) y durante una entrevista con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli y Sebastián Martínez, hizo un balance de su primer año de gestión –a la que le puso un 7– y contó las principales líneas de acción para 2025, pero también habló de política, del peronismo, de la relación con el gobernador Rogelio Frigerio y de la administración del presidente Javier Milei.
– ¿Cómo cierra el año?
– Con mucha actividad. Estamos todos los días con obras y con gran expectativa de tener este verano terminada la obra de la cañería 630, hacer las pruebas hidráulicas y empezar a ponerla en funcionamiento.
Hay vecinos que se quedan sin agua a cierta hora del día, sobre todo en el este de la ciudad, que es donde tenemos el mayor problema. Cuando bajan mucho las reservas de las plantas de los centros de distribución, se corta el suministro para volver a llenar, entonces ahí los vecinos empiezan a sufrir. Tenemos gran expectativa, creemos que puede ser un golazo la cañería nueva. Y para el año que viene tenemos programada otra obra que beneficiará al centro y al oeste de la ciudad.
Sobre fines de año vamos a inaugurar la puesta en valor del Paseo Jardín, y otras tantas obras en la ciudad que las vamos a poner a funcionar. Por ejemplo, el Centro Municipal San Agustín, en calle Galán; la obra del Juan L. –ahí abrimos Racedo, pero todavía no está del todo terminado–, toda esa zona va a estar bastante tiempo con trabajo municipal, porque nosotros no solamente vamos a hacer el Juan L., sino que queremos hacer en toda esa zona, el empedrado hasta Ituzaingó, y que todo ese sector constituya un distrito cultural, en el que fomentemos actividades culturales y emprendimientos privados, culturales.
– ¿Cómo fue 2024 en términos de las expectativas que usted tenía hace un año?
– Si miramos el presupuesto de 2023, veremos que había un financiamiento nacional de obras públicas enorme y que había lo mismo de obras públicas financiadas por provincia.
Hoy estamos aplicando un 20% de nuestro presupuesto municipal para hacer obras y no tenemos ningún financiamiento nacional asegurado. Y tenemos una obra del gobierno provincial, que es la del arroyo La Santiagueña, que está sobre calle Salta.
– ¿No le genera una impotencia enorme?
– Sí, pero hemos retomado muchas obras con fondos nuestros. Por ejemplo, el arroyo Las Viejas, que hubiera sido una pena que se cayera. Esa obra vamos a terminarla.
– ¿Y cuál es el criterio de prioridades cuando hay poco dinero y la necesidad hasta política de mostrar presencia en diferentes lugares?
– Retomamos obras en todos los ámbitos de la ciudad. En calle Tibileti se puede ver un asfaltado grande en la zona que lo hemos retomado también con fondos municipales. Me pongo reiterativa en eso, pero lo paga la ciudad. No es que lo pago yo de mi cartera, obviamente. Lo pagamos con todos los aportes que hacemos en Paraná.
Y así en todos los barrios hemos retomado y vamos a retomar otras obras que Nación tenía. Nación tenía dos CDI, Centros de Desarrollo Infantil, y los abandonó por completo.
– ¿A medio hacer?
– A medio hacer, al 50%, muy avanzado.
– ¿Y quedó así?
– Quedó así. Entonces este año pusimos vigilancia y el año que viene vamos a retomar esas obras, con recursos municipales.
Vamos definiendo criterios de justicia urbana, digamos. No voy a decir justicia social, voy a decir justicia urbana, porque todos los barrios tienen que tener obras.
Y en San Agustín, el propósito de este Centro Municipal es que nosotros podamos hacer bacheo para San Agustín, arreglos de cañería, barrido. Es decir, que podamos tomarla como una ciudad dentro de la ciudad y tener ahí, en esa zona de la ciudad en que siempre cuesta más todo, una mirada un poco más profunda para levantar el oeste.
Lo mismo estamos haciendo en Bajada Grande, donde ya pusimos una sede municipal frente a los miradores, que quedó muy bien. Y ya estamos brindando una atención especializada a Bajada. Ahí hay que hacer calles, que tenemos programadas para el año que viene.
Y el bacheo en San Agustín lo vamos a hacer en frío.
– ¿Por qué es mejor eso?
– Es mejor porque nos permite bachear con más rapidez. No nos requiere poner a funcionar la planta. No obstante, tenemos los dos bacheos. Y también tenemos bacheo con empresas. Es decir, tenemos tres sistemas de bacheo. Y el pavimento en frío, uno lleva una bolsita de 10 kilos y se trabaja en el lugar, se trabaja con máquinas muy chiquitas.
– El programa Esfuerzo Compartido que se aplicó en otras gestiones, ¿sigue en pie?
– Sí, incluso en estos últimos días hemos hecho una reunión para hacer consorcios, como para hacer Esfuerzo Compartido con los vecinos. A esa área que estaba en Planificación la hemos pasado a Servicios Públicos porque la gente le demanda el bacheo, le demanda la calle a Servicios Públicos.
– Por el lado de la demanda de los vecinos, ¿dónde sienten que están como en deuda?
– Por el lado de los servicios, el sistema de contenedores siempre demanda reforzarlo, porque ahí tenemos vandalismo también. Entonces la gente nos pide donde está roto, que lo reforcemos.
Hemos comprado contenedores y desaparecieron muchos de los contenedores que tenían doble contenerización en muchos sectores donde no había forma de que los vecinos interpretaran la separación. Donde el vecino no separa, mezcla todo. Entonces tenemos esa dificultad. O hacemos otra campaña o tenemos uno solo, porque en definitiva si el vecino lo va a mezclar, que en la planta se separe. Porque hay poca conducta de separación, lamentablemente.
– Hay un expediente que tenía el Municipio de Paraná en el Senado de la Nación por la cesión del puerto. Había algunas cuestiones de errores en las nomenclaturas de las escrituras que se aprobó en Diputados. ¿Finalmente eso se va a caer?
– Escuché una idea que tiene el Gobernador que es conformar un ente y tramitar que Nación ceda o que haya una administración tripartita, municipal, provincial y nacional. En la que haya un máster plan para la zona del puerto. Sería lo mismo que antes, pero con Provincia en el medio. Sería una parte del Gobierno provincial, una parte de nosotros.
Yo quiero que algo se haga, por lo tanto, no estuve en desacuerdo, lo que sí dije es que nosotros queríamos tener poder de decisión e igualdad de condiciones porque está en la ciudad y todo lo que se haga allí tiene que tener una mirada de integración a la ciudad.
Pero en eso nos hemos puesto de acuerdo, se avanzó algo, intercambiamos algunas ideas con los equipos de planificación y el año que viene lo que hay que lograr primero es que Nación dé el OK. Provincia y municipio hemos acordado.
– ¿Por qué hay tanta traba? ¿Qué está en juego ahí?
– La AABE, que es la Agencia de Administración de Bienes del Estado, siempre fue un organismo muy lento. Siempre fue así, es una montaña burocrática y no pasó ninguna desregulación ni nada por el estilo.
Siempre han sido muy morosos para transferir a las provincias o a los municipios los bienes.
Hace falta esa decisión del Estado nacional que ojalá podamos lograr en torno al puerto y en torno a los terrenos del ferrocarril. Ahora, no le puedo achacar responsabilidad a este Gobierno nacional porque me consta que viene de lejos.
– Retomo el tema de la demanda de los vecinos. Usted agarró para el lado de recolección de residuos. ¿Y el agua?
– La ciudad tiene problemas de distribución de agua, no de generación. Tenemos una cañería obsoleta que tenemos que ir renovando. Pero la obra actual es un caño mucho más grande. Es un caño de 630, enorme, que un poco de va a suplir al caño de 900, que es el más grande de todos, y que cuando se rompe se queda sin agua la ciudad. Entonces vamos a tener ese caño como un caño accesorio, que por otra parte trae a la planta de Lola Mora.
Hay que hacer otro refuerzo para la zona centro y oeste. Y gradualmente hay que ir por el reemplazo de cañerías y por el tendido de cañerías en vereda.
– ¿Transporte?
– Estamos con un buen pliego. Se va a aprobar seguramente antes del fin de año. Le vamos a contestar las argumentaciones a todos quienes concurrieron a la Audiencia Pública. Muchos de los aportes los vamos a tomar. Se nos propuso, por ejemplo, un nuevo estudio de origen y destino porque la gente hoy está diciendo que varió el modo de moverse. Bueno, lo vamos a tener como un soporte, pero no vamos a detener el proceso licitatorio.
Tenemos que ir hacia un sistema que evolucione. Paraná llegó a tener 100.000 cortes de boleto diarios de lunes a viernes. Paraná era una ciudad en la que se usaba mucho el transporte público y dejó de usarse por la discontinuidad, por el mal servicio. Las familias empezaron a organizarse de otro modo.
– ¿En qué número estaremos hoy?
– Cuarenta mil y hasta 35.000 diarios. Mucho menos, por lo tanto, estamos hablando de un porcentaje de la población que no supera el 10%. Nosotros queremos recuperar aquella Paraná que tomaba el colectivo, porque el transporte masivo es más ecológico, es más económico, mejora el tránsito, todo eso.
Podemos empezar de menor a mayor. Con colectivos de mucha calidad, con aire acondicionado, con posibilidades de que sean más accesibles, que sean más limpios, etcétera. Que tengan un muy buen servicio de frecuencia en las horas pico y en las horas valle, que podamos adaptarnos a que tengamos un colectivo que por lo menos sepamos a través del celular cuándo va a venir.
Si recuperamos el corte de boleto, ahí podemos aumentar el número de kilómetros recorridos y también podemos aumentar la rentabilidad de la empresa y podemos no exigirle tanto a las arcas municipales que vamos a tener que subsidiar un transporte de calidad. Como ya estamos subsidiando este, que no tiene calidad, pero lo subsidiamos.
Si recuperamos volumen de pasajeros el transporte masivo empezará a ser importante en la ciudad, gradualmente podremos ir aumentando. Sería un círculo virtuoso.
– ¿Cuáles son las variables que permitan hacer viable el sistema?
– Que más gente se suba al colectivo y que los Estados, tanto el provincial como el local pongamos plata.
– ¿Y Nación?
– No, imposible. Estoy en un grupo de intendentes capitalinos, nos llamamos, y no son solamente las capitales las que están allí, está Rosario, por ejemplo. Pero bueno, lloramos juntos.
– Estaba pensando también en la estructura de costos de las empresas. En la cantidad de unidades y en la cantidad de choferes. Ahí me parece que van a tener un problemita de cara al futuro.
– Son dos choferes, dos choferes y medio por unidad. Yo creo que ahí las empresas van a tener que aggiornarse. Desde 2002-2003, que empezaron los subsidios, las empresas dejaron de comportarse como empresas y son subsidio-dependientes. No les importaba si tenían pasajeros, si no tenían pasajeros. La verdad que no les importaba.
La política
– ¿Qué particularidad tiene gestionar en este contexto político?
– Nos hace más creativos, nos hace tratar de hacer mucho con poco y pensar qué priorizamos. Yo creo que son etapas de modestia, de creatividad.
– Cuando preguntaba cómo es gestionar en este momento, me refería, por supuesto, a las restricciones financieras, pero también al clima político en general. Es cierto que en Entre Ríos pareciera que hay determinados niveles de convivencia y tolerancia, pero no ocurre lo mismo en el orden nacional. ¿Ese clima general es un obstáculo para la gestión o no?
– A ver, ¿cómo les diré? Cuando lo pienso, sí. Pero lo pienso pocas veces, porque lo pienso los fines de semana o cuando escucho noticias nacionales. En la cotidianeidad hago como que eso no existe. Porque si no, eso desalienta.
Y como tengo esperanza de que Argentina encuentre un camino de diálogo, de composición social, y no vayamos de extremo a extremo, creo que en algún momento tenemos que retomar aquel concepto de los griegos, la prudencia, como un espacio de sabiduría.
Incluso veo que la nueva generación, la gente más joven, está pensando en otros modos.
El peronismo
– ¿Cómo ve, en términos más políticos, la reconfiguración que está haciendo el peronismo?
– Nosotros, como todo partido de la democracia, tenemos luces y sombras como existen en todos los partidos. De todos modos, hemos tenido muchos años de gobiernos nuestros, y hay prácticas políticas que hay que desterrar, hay espacios que ya no tienen más lugar dentro del peronismo ni de ninguna otra fuerza política, y creo que si no revisamos esas prácticas, difícilmente nos pondremos a tono con el reclamo de la sociedad.
– ¿Le sirve a un intendente, en ese caso a usted, la mayoría peronista en el Senado?
– Sirve, quizá, para buscar equilibrios. Pero de todos modos, nosotros dialogamos con los legisladores, incluso en las dos últimas reuniones de Liga de Intendentes, fueron con diputados, con senadores, venimos articulando con ellos. Y si necesitamos pedir algunas cosas, algún proyecto de declaración, señalar algunas cosas, tenemos ámbito con ellos como para hacerlo.
La reforma política
Romero, en otro orden, recordó que en Entre Ríos la primera ley electoral tiene 100p años y está vigente todavía. “El que diga que no hay que adecuarla está macaneando. Y, después, la famosa Ley Castrillón tuvo tantos remiendos que en una primaria entré al cuarto oscuro y me confundí de boleta. Estaba votando a un candidato a Presidente que no era el candidato a Presidente que yo quería votar, porque era tanto y tan desparramado todo en el cuarto oscuro. Me di cuenta antes de introducir mi voto en el sobre”, comentó.
En cambio, en la boleta única papel “la gente va a decir, ‘bueno, yo quiero este gobernador, quiero este senador, quiero este intendente’, y no es que no va a tener la alternativa de votar completo al cuadro de sus amores, digamos. Porque va a poder marcar con una cruz voto lista completa”.
“Estoy convencida que la boleta única de papel mejora la política, porque además estoy convencida de que mucha gente no corta o no produce mixturas porque tiene miedo de equivocarse. En cambio, en esto, como es solo la birome, va a tener que identificar categoría de candidato. Este gobernador quiero, este diputado quiero, este senador quiero. Y entonces los partidos habremos de tener la inteligencia de poner buenos candidatos para la gente”, opinó.
– ¿Por dónde viene el nuevo liderazgo del PJ? Usted y José Laurito son los dirigentes con mayor responsabilidad institucional en el territorio. ¿Eso le genera alguna exigencia propia, autoimpuesta o solicitada, de liderar algo en términos de renovación en el peronismo de Entre Ríos?
– A mí lo que me genera exigencia es el reproche que sentí, el reproche que nos hizo a la sociedad. Creo si no tomamos conciencia de ese reproche nos va a costar ganar elecciones, aun en los lugares donde hemos ganado.
Entonces, me parece que quienes tenemos más años tenemos la responsabilidad en este proceso de ponerlo claro a eso. Laurito lo hace en todas las reuniones. Adrián Fuertes también lo hace. Muchos intendentes estamos en la misma.
Estamos en esto. Paren de pelearse, paren de levantar las peores prácticas políticas o de defender cosas que son indefendibles. Busquemos la forma de llegar de otro modo y busquemos la forma de ser mejores. Yo creo que esa dinámica tenemos que aprenderla, y quienes tenemos más años tenemos más responsabilidad de, no sé si de conducir el proceso, pero sí de señalar.
Después, ¿qué me importa a mí? Gobernar. El ejemplo tiene que ser gobernar de modo diferente.
– ¿Se siente con ganas de liderar ese proceso o no es el tiempo todavía?
– Yo me siento parte de un proceso. El lugar que vaya a ocupar, se verá más adelante, pero siento ganas de pelear en ese proceso.
Puntajes
– ¿Le podemos pedir un puntaje de la gestión de Frigerio?
– ¡Qué compromiso! No, yo les doy un puntaje de nuestra gestión: un 7. Creo que vamos bien y vamos a ir mejor todavía el año que viene.
Y de Milei me cuesta pensar en otra cosa que no sea el deseo que tengo de que en la macroeconomía le vaya bien, porque yo sé que en la otra parte de la economía no coincido nada. ¿Por qué? Porque yo no concibo un país que se piense nada más que desde la macro. La macro está bien planteársela y creo que eso ha sido uno de los errores del peronismo.
Jorge Busti hizo poner en la Constitución el equilibrio fiscal. Es decir, el equilibrio fiscal nunca fue un valor, pero tiene que ser un valor. También es un valor combatir la inflación, una cosa en la que se ha descreído mucho o subestimado.
De ahí a pensar el futuro de un país en la espontaneidad del mercado y que creando las condiciones de la macro van a venir las inversiones, eso no existe. Entonces, esa es la gran diferencia con el Gobierno nacional, por lo cual yo nunca voy a poder estar de acuerdo conceptualmente con esto de destruir el Estado. Ahora, ciertas desregulaciones no me caen mal.
– O sea, es optimista.
– Soy optimista respecto al peronismo. Creo que vamos a mejorar hacia el futuro. No enseguida, pero hacia el futuro sí.
Rosario Romero estuvo en el programa En El Dos Mil También.