Reflexiones en el Día Internacional de la Democracia
Este martes, como cada 15 de septiembre, se celebra el Día Internacional de la Democracia con el objetivo de promover y defender los principios democráticos, evaluar el estado de la democracia en el mundo y recordar que este sistema debe centrarse en las personas.
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció esta conmemoración en 2007 celebrándose por primera vez en 2008.
Se eligió el 15 de septiembre para conmemorar la adopción de la Declaración Universal sobre la Democracia realizada por la Unión Interparlamentaria en 1997-
Durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), el abogado José Iparraguirre, recordó la experiencia de su generación, marcada por la dictadura iniciada en 1976 y por la recuperación democrática de 1983. Durante su adolescencia en la Escuela Normal vivió la secundaria bajo un régimen que reemplazaba la Constitución por el llamado Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional. “La formación cívica omitía o distorsionaba la realidad, mientras docentes podían perder sus horas o desaparecer sin explicación. Solo algunos profesores abordaban el significado de la Constitución y del Estado de Derecho”, señaló.
El conocimiento de los campos clandestinos de exterminio, las detenciones políticas, la tortura y las desapariciones produjo en Iparraguirre “un quiebre personal e ideológico” y lo impulsó definitivamente “a la militancia por los derechos humanos”.
La llegada de la democracia significó para su generación una “primavera democrática”: libertad de expresión, participación, elección de autoridades y recuperación de derechos civiles largamente negados. También representó “la esperanza de que la democracia permitiera comer, curarse y educarse”, una promesa que, según reconoce, “aún no se ha cumplido plenamente”.
Iparraguirre participó en los juicios por delitos de lesa humanidad de Entre Ríos y Santa Fe, además de tomar parte en movilizaciones cada 24 de marzo. Lo que más lo conmueve sigue siendo “escuchar los relatos de tortura en centros clandestinos, porque el dolor de las víctimas revela una barbarie difícil de comprender y la indiferencia social que permitió esos crímenes”.
Consideró “un logro central de la democracia argentina haber juzgado a responsables de golpes de Estado y de la represión estatal en tribunales ordinarios, mediante procesos transparentes y con garantías para los acusados”. Muchos fueron condenados y cumplieron prisión. Para Iparraguirre, “esta capacidad de investigar y sancionar judicialmente a los genocidas coloca a Argentina como referente internacional en la defensa de los derechos humanos”. También destaca con orgullo su vínculo y participación junto a las Madres de Plaza de Mayo y sobrevivientes de la represión.
Amenazas
El abogado evaluó a la democracia argentina como “preocupante y frágil” en un contexto internacional donde “sectores económicos poderosos y formas de ‘tecnofeudalismo’ parecen prescindir de la democracia liberal. El crecimiento de corrientes neofascistas, las noticias falsas y las manipulaciones electorales debilitan la voluntad popular y generan desconfianza”.
Consideró, asimismo, que la democracia no se reduce a votar. “También implica libertad de expresión, protesta y reglas de juego claras y respetadas”, remarcó, al tiempo que criticó “la represión de jubilados que reclaman mejoras y la intervención policial o judicial contra jóvenes que realizaban una actividad conmemorativa de La Noche de los Lápices. Normalizar esas restricciones supone aceptar el deterioro democrático y olvidar que los derechos conquistados costaron persecución, sufrimiento y vidas”.
José Iparraguirre, abogado.