Reflexiones a 11años de la primera Ni Una Menos

La primera marcha de Ni Una Menos se realizó el 3 de junio de 2015 en Argentina. Fue una movilización masiva impulsada por el femicidio de la adolescente Chiara Páez, que reunió a cientos de miles de personas en más de 80 ciudades para protestar contra la violencia de género y los femicidios.

A 11 años de aquel hito histórico, Luct Grimalt, la exdiputada provincial, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), reflexionó que ante esta dura realidad que enfrentan las mujeres “vivimos con mucha preocupación y en estado de alerta, debido que ha cambiado el contexto del Gobierno nacional y también, en parte, del Gobierno provincial, porque nosotras, durante todo el tiempo, antes del 2015, venimos luchando contra todas las formas de violencia hacia las mujeres y hacia las disidencias sexuales”.

La violencia contra las mujeres y disidencias sexuales “es estructural y está arraigada en la cultura”, manifestándose en relaciones personales donde prevalece el vínculo violento sobre el respeto y el amor.

La educación y los mandatos culturales asignados a los varones “perpetúan la resolución violenta de los conflictos”, agregó Grimalt, y señaló que el femicidio “se distingue de otros homicidios por ser un crimen de odio motivado por el género”.

Ante este escenario existe preocupación por el contexto político actual, especialmente por “el discurso negacionista del Gobierno nacional encabezado por el presidente (Javier) Milei, que minimiza o niega la existencia de la violencia de género y cuestiona figuras legales como el femicidio”. La falta de reconocimiento y presupuesto, evaluó, afecta la prevención, asistencia y protección de las víctimas, así como la lucha contra la trata de personas y la explotación sexual de mujeres y niñas.

Avances y cambios culturales

Desde los años 90 hasta la actualidad, la sociedad argentina ha experimentado cambios significativos en la conciencia sobre la violencia de género. La promulgación de leyes como la 26.485 de prevención de la violencia contra las mujeres y la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) han sido fundamentales. Las nuevas generaciones han asumido un rol protagónico en la denuncia y prevención de la violencia, impulsando movilizaciones masivas y avances en políticas públicas.

La violencia de género, subrayó Grimalt, “es inherentemente política, ya que responde a un sistema patriarcal de dominación masculino legitimado históricamente. La transformación requiere políticas públicas efectivas, especialmente en educación, y no debe reducirse a una cuestión partidaria. El rol de los varones es clave: deben dejar de encubrir a los violentos”.

Reflexiones a 11años de la primera Ni Una Menos
🎵 LUCY GRIMALT en Ruido de Mate⬇ Descargar