Recorrido por el pasado y el presente de la zona portuaria, con su contraste de vegetación y antiguas maquinarias

Como cada viernes, el programa “Aire de todos” salió de los estudios y transmitió en directo desde algún punto de la ciudad. Esta vez, el lugar escogido fue la Casa de la Costa, en la zona portuaria de la capital entrerriana. Radio “Costa Paraná” llevó hasta allí su estudio móvil, y eso fue una buena oportunidad para conocer más sobre el pasado y el presente del lugar.

“Un lugar lleno de magia. En Aire de todos, descubrimos los secretos de los barrios”, presentó la locutora Marta Segovia, para dar lugar a Florencia Gómez, periodista que integra el programa de la radio pública de Paraná, junto a Nicolás Blanco, Exequiel Flesler, Thiago Romero y Lukas Wagner. 

Florencia, mediante un relato nutrido de datos, hizo un recorrido por el lugar. Reseñó sobre esa porción urbana, con descripción del paisaje actual, la reminiscencia al pasado que dejan las máquinas de antaño, aún poblando los rincones del puerto y la alusión a los técnicos con el que la Escuela N° 100, de la ribera paranaense, dotó de operarios al puerto, el Ministerio de Obras Públicas, la Dirección de Vías Navegables y cuantas instituciones estatales demandaba la gran ruta fluvial que significa el río.

“El puerto fue uno de los polos urbanos más importante de la capital provincial. Muchas familias buscaron asentar sus días junto al puerto porque ahí estaba el obraje. El puerto de la ciudad de Paraná tiene el contraste entre la vegetación y el color óxido de las máquinas, que hoy son un atractivo de esta zona que el paranaense utiliza para pasear”, contó la comunicadora, para hablar luego de la carga nostálgica del lugar.

Así se reseñó sobre el sector visitado en el programa de la radio municipal: “La Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables llegó a Paraná a principios del siglo pasado y junto al río se levantaron oficinas, talleres y una escuela que tenía la misión de enseñar a los paranaenses a domar el río y sumarlo al desarrollo de la ciudad. En Paraná había mucho por hacer cuando se instaló el Ministerio y se hizo. Pronto, operarios e ingenieros hicieron los estudios para la instalación del Puerto de Paraná. El Estado nacional dejaba ver su expansión pero la tarea recayó en una firma privada: la empresa ‘Lavalle y compañía’. Sobre los estudios realizados por los empleados nacionales, los obreros de la firma debían levantar el proyectado puerto que tenía como característica estos galpones tan, pero tan gigantes que hasta el día de hoy persisten. Sin embargo, la empresa no cumplió con el contrato establecido, y si bien parecía que la construcción no llegaba a su fin, el Estado nacional contribuyó con fondos y mano de obra calificada para que el primer tramo de la obra se inaugure el 12 de enero de 1908”.

“Las principales actividades que se desplegaron -continuó la reseña- son la que implican directamente al río: estudios, dragado y balizamiento. Son esas tareas las que empiezan a poblar el puerto de la ciudad: oficinas que albergan expedientes, mapas, obreros, maquinarias, familias que buscan asentarse porque trabajan allí en los galpones, en el astillero. Prefectura y Aduana también, obviamente, empiezan a habitarse. Crece el barrio a la par de los más de 4.500 empleados, que formaron parte de esta zona en las décadas del ‘40 y del ‘50, configurando así uno de los principales polos urbano de la ciudad”.

“El Puerto hizo en el norte de la ciudad -se referenció-, lo que el Ferrocarril hizo en el sur. Todo se asentaba alrededor de esos dos puntos de referencia. Otro de los movimientos que despierta ese tipo de actividades es la educación. Se funda la Escuela Técnica del Puerto Nuevo, en la década del ‘40, en pleno auge de lo que fueron las escuelas técnicas durante el primer peronismo, con la educación para el trabajo, la formación en los oficios dentro de lo que es la escuela secundaria; una decisión política concreta que apuntaló la educación en oficio, que tenía que ver con las ramas de las industrias que buscaban desplegarse. Las escuelas de formación técnica fueron los andamios en los que se apoyó el proyecto político concreto de educar para el trabajo en pos de industrializar la producción nacional. Aprendices al principio, obreros al final de la trayectoria educativa”. 

Allí se indicó que la del Puerto Nuevo es “una escuela con características únicas en todo el país porque allí se formaban técnicos especializados en cuestiones ligadas al río y todas sus particularidades, como por ejemplo a dibujar mapas, algo que hasta el día de hoy es un saber muy valioso”. La escuela ofrece actualmente el título de técnico en construcciones navales y en este 2021 tuvo la renovación completa de su edificio.

La reseña incluyó la época de desguace portuario, en una etapa que se inició en la década de 1970 y se profundizó en los neoliberales años ‘90. Pero se recordó también que la repartición nacional “dejó grandes legados a la ciudad, como fueron la colaboración para la construcción de la costanera, las tareas en el trazado de la ruta 167 y el apoyo logístico para la construcción del Túnel Subfluvial”.

“El principio del fin comenzó cuando la repartición perdió la mitad de su nombre. Se dejaría de hablar de Construcciones Portuarias y la tarea sólo se limitaría a mantener en condiciones las vías navegables. En el año 1962 aparece un retiro voluntario para los operarios del puerto y los estudiantes de la escuela empezaron a perder la formación específica y se termina así con los futuros trabajadores que salían capacitados para construir puertos, barcazas y salir al río para balizar. En el paisaje actual, los antiguos galpones dan la nota de otro tiempo en el que el río daba el pulso del obrero, y éste se brindaba a su merced. El Puerto, paseo obligado del paranaense y también del turista, es un valor inefable de nuestra ciudad. El contraste de la verde vegetación con el óxido de las maquinarias que se han acumulado en la vera, es un buen espejo de aquel pasado florido y el presente melancólico que nos invita a recordar y valorar este barrio tan, pero tan potente que tiene la capital provincial”.

Recorrido por el pasado y el presente de la zona portuaria, con su contraste de vegetación y antiguas maquinarias
🎵 La zona del puerto nuevo, por Florencia Gómez⬇ Descargar