Recolectan juguetes para los niños internados en el hospital San Roque
En los días previos al Día de las Infancias, el Voluntariado Santa Rita del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná lanzó una campaña de recolección de juguetes con el objetivo de acompañar a los niños y niñas que pasarán esa fecha internados.
El Hospital San Roque de Paraná es un centro público de referencia para la atención infantil, al que las familias pueden acudir con la certeza de recibir atención médica de calidad. Su voluntariado, integrado por unas 40 mujeres, acompaña diariamente a los niños internados y a sus madres, además de colaborar con la higiene, la ropa de cama y distintas necesidades materiales.
Las voluntarias no son profesionales de la salud: su tarea consiste en acercarse a cada cama, contener, escuchar y reducir la ansiedad de las familias. “Transmitimos a las madres confianza en el equipo médico y les recuerdan que sus hijos están recibiendo la mejor atención disponible en la provincia”, dijo Isabel Zárate, integrante del voluntariado, durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1).
También brindan compañía y apoyo emocional, especialmente a quienes llegan desde otras localidades y deben permanecer lejos de sus hogares, otros hijos y redes familiares.
Acompañamiento a las familias
Durante internaciones prolongadas, las madres aprenden a comprender la enfermedad, seguir los horarios de medicación y participar activamente del cuidado de sus hijos. El voluntariado “acompaña ese proceso sin reemplazar la tarea médica, ofreciendo una presencia cercana y humana. La ayuda es especialmente importante para las familias que viven lejos de Paraná y necesitan tanto elementos concretos como una palabra de aliento, un hombro y la sensación de estar protegidas”, remarcó Zárate.
Las voluntarias llegan por motivos diversos: algunas buscan transformar el dolor de haber perdido un hijo, otras actúan por agradecimiento al hospital o para cumplir una vocación solidaria postergada. Para incorporarse deben realizar una capacitación de aproximadamente un año y contar con estabilidad emocional; quienes atraviesan un duelo deben primero sanar antes de asumir la tarea. La empatía es considerada una condición esencial, no sólo dentro del hospital, sino también en la vida cotidiana.
Campaña de juguetes
La campaña solicita juguetes para niños internados de entre 0 y 15 años. Los pañales constituyen una urgencia inmediata, mientras que los juguetes cumplen una función terapéutica y recreativa. “Ayudan a combatir el aburrimiento, distraen al niño y permiten que la madre tenga un momento de descanso, incluso para poder bañarse”, comentó Zárate.
Se necesitan juguetes seguros, limpios, completos y aptos para utilizar en la cama. No deben tener piezas pequeñas sueltas que puedan provocar atragantamientos. Se recomiendan juegos de mesa, cartas, cubos mágicos y otros objetos manipulables en espacios reducidos. “Los adolescentes son el grupo más difícil de entretener, especialmente cuando no cuentan con un celular, por lo que las cartas son una alternativa útil”, explicó.
También pueden donarse juguetes usados de hijos o nietos, pero deben estar en buenas condiciones, reparados y previamente higienizados; no sirven objetos rotos o incompletos, como autos sin ruedas o muñecas dañadas. Se recomienda pedir permiso a los niños antes de regalar sus pertenencias, ya que la donación puede convertirse en un acto de solidaridad consciente y protector hacia otro niño.
Cómo colaborar
Los juguetes deben llevarse directamente al Hospital San Roque. Se ingresa por la puerta principal —o por calle Rioja— y se pregunta por el voluntariado, ubicado en la planta baja, junto a la capilla. El espacio funciona como centro de recepción y organización de las donaciones.