¿Qué futuro tienen las pymes en el modelo que propone Milei?
Pablo Bercovich, director de la consultora Marca PYME y ex subsecretario Pyme de la Nación, en diálogo con el programa Sexto Sentido de Radio Costa Paraná, realizó un análisis y dio números de la realidad que viven las pequeñas y medianas empresas desde la asunción del presidente Milei. ¿Cuáles son sus desafíos? ¿Podrán competir en un mercado abierto?
La consultora Marca PYME, que dirige Pablo Bercovich, y el Observatorio IPA (Industriales Pymes Argentinos), a cargo de Daniel Rosato, lanzaron un informe con algunas conclusiones, tras los primeros 100 días del gobierno del presidente Javier Milei, relacionadas con la producción y las pymes.
Bercovich, en diálogo con el programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que en el trabajo refiere a “una economía a dos velocidades, con algunos sectores como el agropecuario, el hidrocarburífero y el minero, que van a tender a crecer, o, por lo menos, a mantenerse estables, y los sectores mercadointernistas que van a seguir cayendo y se van a amesetar en un nivel bajo”.
“Se sabía que la actividad agroganadera iba a rebotar fuerte después de la sequía de 2023 y eso tracciona toda la cadena de valor, logística y comercial”, observó, y destacó que la construcción “sólo en enero cayó 10,2% intermensual y 22 puntos interanuales, mientras el sector manufacturero cayó sólo en enero 12,4%”.
El ex subsecretario Pyme de la Nación dio más ejemplos: el sector del mueble cayó 25 puntos interanuales, tuvo el peor enero desde 2002. “Todo eso está basado en algunos datos de la utilización de la capacidad instalada que estuvimos viendo, que sigue cayendo, que en diciembre dio 54,9% y en enero 54,6%. La verdad es que son números muy bajos. También, en este caso, el peor enero desde 2002, hubo solo un par de meses en plena pandemia con las fábricas cerradas que estuvo por abajo de ese número. Hay muchos contrastes ahí también, como decía antes, en refinación de petróleo, por ejemplo, tenés 84% de utilización de capacidad instalada y en automotrices el 25, el 54,6 es el promedio, pero después ves lo mismo de esta economía a dos velocidades que te marcaba yo con diferentes sectores”.
Ante escenario de baja del consumo, que genera la baja de la actividad y de la utilización de la capacidad instalada, se puede dar un aumento de la desocupación. “El año pasado cerró con niveles de desocupación bajísimos a nivel histórico, cerró con 6 puntos, un poquito menos, 6,3 en noviembre, 5,8/6 en diciembre, pero cerró alrededor del 6% de la desocupación, que es un nivel muy bajo, el más bajo, diría, de los últimos 15 años. Es cierto, con un poder adquisitivo bajo también, y efectivamente, bueno, por eso el gobierno saliente perdió la elección, claramente por un tema de poder adquisitivo de los salarios, pero la desocupación fue muy baja”, analizó el consultor. Ahora, agregó, el poder adquisitivo de los salarios “es aún más bajo, después de la devaluación que se generó apenas ganó este gobierno” y es esperable un aumento de la desocupación. “Todavía (la desocupación) no es masiva, sí lo masivo son las suspensiones, adelantos de vacaciones, y otro tipo de estrategias que tienen las Pymes como para no desprenderte de su personal, por cuestiones obviamente vinculadas a lo estrictamente laboral”.
Las pymes, en todos los sectores, “no quieren despedir, porque después les cuesta muchísimo volver a incorporar a una persona, a formarla en un oficio, a formarla en la empresa. Hay sectores, por ejemplo, como el metalmecánico, o como sectores con un poco más de valor agregado, en donde se necesitan soldadores o termoformadores, o técnicos específicos, que por ahí es difícil de conseguir ya directamente en el mercado, que hay faltantes de esas personas, y por eso las pymes no quieren despedirlos”.
Las importaciones
Bercovich, en otro orden, cuestionó la decisión oficial de abrir las importaciones de alimentos. “Lo que hay que decir primero es que Argentina ya venía gastando dólares para importar alimentos manufacturados, pero esta estrategia de importar para disciplinar ya salió mal en los 90, eso ya sucedió, y, además, esta carga simbólica que se quiere generar, que va a disciplinar a los grandes conglomerados empresarios, a las grandes multinacionales, en realidad, ahí lo que va a pasar es que esos grandes conglomerados productivos van a transformarse en importadores y las que van a sufrir más son las pymes industriales, que por ahí no tienen esa gimnasia y esa espalda para poder importar”, remarcó. Todo esto, añadió, “va a tener un impacto en el empleo”.
– ¿Hay alguna perspectiva que le permita a las pymes soñar una salida que no sea con el cierre?
– A las pymes, por suerte, las veo pensando no a seis meses, sino que las veo capitalizadas porque han tenido unos buenos años, si bien, obviamente, tengo y tenemos mucho para decir de los últimos años que ha vivido el país en muchos sentidos.
En términos industriales, uno iba a una pyme el año pasado y con todos los problemas que tenía por ahí para importar o para liquidar o problemas de cuestiones vinculadas al impositivo y demás, uno veía una fábrica que estaba en crecimiento, que había empleo industrial en crecimiento, que había actividad en crecimiento, estaba bien, la pyme estaba bien, estaban dando tres turnos, entonces está capitalizada. Puede darse el lujo de no pensar de acá a seis meses, pero, obviamente, esa pyme lo que sí tiene que hacer es apostar por agendas de productividad, vinculadas a la diferenciación, al desarrollo exportador, a la transformación digital, al desarrollo sostenible, a la utilización de nuevos materiales. Hay que pensar en esas agendas de productividad y pensar más a mediano y largo plazo.
Pablo Bercovich. director de la consultora Marca PYME.