Preocupa a los Bomberos Voluntarios los atrasos en el envío de fondos
La Federación Entrerriana de Asociaciones de Bomberos Voluntarios expresó su preocupación por las demoras registradas en la transferencia de los fondos nacionales destinados al sistema.
Ariel Molina, el presidente de la entidad, informó durante una entrevista con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (8.1), explicó que mantuvieron reuniones con legisladores provinciales y nacionales para reclamar los fondos adeudados. Un informe solicitado al Gobierno reveló que los 94 millones de pesos establecidos en una resolución de noviembre no representan la totalidad correspondiente: faltarían otros 59 millones, cuyo pago no está previsto en ninguna resolución. Además, numerosos cuarteles entrerrianos que cumplen los requisitos todavía no cobraron.
El dinero nacional, precisó, es depositado por el Ministerio de Seguridad. Aunque se había anunciado que unas 200 asociaciones recibirían fondos y que las restantes cobrarían en agosto, Molina señaló que “el cronograma no se cumplió”. En el Consejo Nacional se evaluó movilizarse si no se reanudaban los pagos antes de finalizar julio.
Incumplimiento provincial
También reclaman el cumplimiento de la Ley provincial 11.116, aprobada en 2023, que establece aportes para una mutual destinada a brindar cobertura médica a unos 300 bomberos que permanecen fuera del sistema. “La deuda se aproxima a nueve meses”, sostuvo Molina, y remarcó que las asociaciones “están sosteniendo esa cobertura con recursos propios, pese a que los fondos deberían provenir de una recaudación ya realizada”.
Molina reconoció el diálogo y la predisposición del ministro Roncaglia, pero explicó que el trámite queda trabado en las áreas de Economía y legales. Según su evaluación, se utiliza como argumento un artículo poco claro de la ley, cuya solución requeriría principalmente voluntad política y una mayor valoración del sistema de bomberos.
Dificultades operativas
Los cuarteles sobreviven mediante trabajo voluntario, campañas de socios, aportes comunitarios, actividades para recaudar fondos y pedidos de ayuda en redes sociales. Sin embargo, esos recursos resultan insuficientes frente a los costos operativos: un cuartel pequeño de una localidad de 7.000 habitantes gastó casi un millón de pesos en combustible durante un fin de semana, mientras que el cuartel de Concepción del Uruguay desembolsó cerca de cinco millones.
Ariel Molina, presidente de la Federación Entrerriana de Asociaciones de Bomberos Voluntarios.