¿Por qué es fundamental vacunarse contra el sarampión?
Diego Elizalde, referente de inmunizaciones en Paraná, destacó la importancia de la vacunación contra el sarampión y señaló el aumento de brotes debido a bajas coberturas y al movimiento antivacunas. Es clave, resaltó, la necesidad de mantener altos niveles de vacunación para prevenir enfermedades.
En la ciudad continúa la vacunación contra el sarampión, una enfermedad de la que hace mucho no se hablaba pero que ha vuelto a la agenda ante la aparición de brotes en algunos puntos del país.
Diego Elizalde, referente de inmunizaciones de la Municipalidad, explicó que en rigor de verdad no se trata de una campaña sino de “un control o verificación de que estén actualizados los carnés de las vacunas contra el sarampión en todos los niños”.
Por calendario, agregó, se aplica a los 12 meses y al ingreso escolar, son dos dosis. ¿Por qué son dos dosis? Porque todos los que son nacidos desde 1965 para esta fecha tienen que justificar dos dosis realizadas. Se considera que los nacidos del 65 para arriba ya estuvieron expuestos al virus del sarampión, por lo tanto se considera ya inmunizado”.
– ¿Cuál es la preocupación que hay con el sarampión?
– Lo que está pasando es que tenemos algunos brotes, más que nada en el AMBA y el Gran Buenos Aires, que son importados, no son autóctonos.
Para el año 2000 nosotros dejamos de tener virus de sarampión en circulación. Sí hubo unos ciertos brotes, pero se fueron controlando.
– ¿Por qué llegamos a estas instancias?
– Por las bajas coberturas de vacunación y porque la gente por ahí se ha vuelto un poco antivacunas. Al haber menos cobertura y menos vacunación, está a la orden del día que aparezcan estos brotes.
Cada vez las personas, no todas, pero un buen grupo está en contra de vacunas o por ahí no quieren que sus niños reciban vacunas. Entonces cuando nosotros llegamos a estas circunstancias es por eso.
– Cuando les tocan padres que están en contra de las vacunas, ¿cómo es el diálogo para tratar de convencer?
– Es que no llegamos a esas instancias. El padre que no quiere vacunar a sus hijos no asiste a los vacunatorios. Entonces nosotros tenemos que salir a buscarlo y hacer una concientización de la situación por no colocar las vacunas.
Es un trabajo arduo, es un trabajo en conjunto con los profesionales médicos, con un profesional de inmunización que trata de concientizar a la gente de que la vacunación es importantísima y uno de los primeros pilares de la atención primaria de la salud, porque la vacunación en tiempo y forma, a nosotros nos evita la carga a los sistemas de salud, la prevención de enfermedades y el control de enfermedades. Hay que remarcar que hay enfermedades que están controladas y hay enfermedades que están erradicadas.
Pero para que nosotros podamos mantener ese estatus necesitamos tener una vacunación todo el tiempo, que las tasas de vacunación, las coberturas, siempre sean altas.
Casos importados
Elizalde enfatizó que “los dos primeros casos reportados en el país son con antecedentes de viajes a Brasil y Rusia, mientras los demás son contactos estrechos, digamos, de los dos primeros casos reportados, que esos ya se consideran autóctonos”.
“Hay algo para tener en cuenta que por ahí muchas personas no lo saben y aprovechamos esta oportunidad de contacto con ustedes. Si bien la gente cuando intenta viajar a otros países, más que nada Brasil, solamente se enfoca en la vacuna de fiebre amarilla. Hay un esquema que se llama de vacunación para viajero al exterior. Brasil tiene circulación de sarampión, entonces cuando nosotros viajamos a Brasil, no solamente es dar la vacuna de fiebre amarilla, que es una dosis de por vida, sino también acercarse a un vacunatorio y controlar que estén las dos dosis que nosotros pedimos”, añadió.
“Pasa que se le da importancia a la fiebre amarilla y no al sarampión. Si hay niños de 6 a 11 meses de vida, deben recibir una dosis cuando viajan de triple viral, se llama dosis cero. Esa dosis no va incluida en el calendario de vacunas. Niños de 12 meses deben recibir una dosis que entra en calendario, que se da a los 12 meses de vida, y los niños de 13 meses a 4 años inclusive, deben al menos justificar dos dosis para viajar. Y después, mayores de 5 años, adolescentes y personas adultas –nacidas del 65 para acá–, deben acreditar dos dosis por lo menos”, subrayó.
Recomendaciones
Elizalde, asimismo, a modo de recomendación, consideró “importantísimo acercarse a un vacunatorio, al centro de salud más cercano. El inmunizador está capacitado. Nosotros lo que realizamos es, por ejemplo, las cargas de las vacunas en el Sistema Integrado Sanitario Argentino y tenemos un sistema informático donde podemos ver todas las vacunas aplicadas. Y, después, con las personas que son reticentes a hacer la vacunación, hablarles, comentarles que el sarampión es una enfermedad muy contagiosa que puede derivar a que se complique y más en niños menores de 5 años”.
Instan a vacunarse contra el sarampiòn.