Piden la adecuación de Ingresos Brutos tras la baja de los DEX
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos considera que, si bien la medida del Gobierno nacional beneficiará a los productores, generaría “un efecto no deseado”. El aumento de facturación derivado de esta medida “hará que muchos superen los umbrales de exención de Ingresos Brutos de la Provincia, obligándolos a tributar este impuesto y perdiendo así parte importante del beneficio nacional”.
La decisión del Gobierno nacional de rebajar los Derechos de Exportación (DEX) del trigo, cebada, soja, maíz, girasol y sorgo generó beneplácito entre los productores argentinos. Si bien los porcentajes son considerados exiguos, en el sector agropecuario valoran la medida porque entienden que va en el sentido correcto, aunque, obviamente, el reclamo es la eliminación total de las mal llamadas retenciones.
En Entre Ríos, sin embargo, podría darse la paradoja de que, aun con la reducción de las alícuotas de los DEX, los pequeños y medianos productores tributen más al fisco, en este caso provincial.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, en este sentido, alertó que la rebaja anunciada por el presidente Javier Milei podría generar “un efecto no deseado” dado que el aumento de facturación derivado de esa medida haría que muchos superen los umbrales de exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (II.BB.), obligándolos a tributar este gravamen y perdiendo así parte importante del beneficio de la reducción de los DEX.
Diego Maier, tesorero de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y gerente general de la cooperativa La Agrícola Regional (LAR), de Crespo, en declaraciones al programa Código Campo, que conduce Danilo Lima, por Radio Costa Paraná (88.1), remarcó que “las mal llamadas retenciones son un mal impuesto y no debieran existir porque terminan siendo un desincentivo” a la producción, aunque “se entiende el argumento del Gobierno nacional de que por una cuestión presupuestaria no se pueden eliminar de una”.
Particularidades entrerrianas
En Entre Ríos, a diferencia de las otras provincias de la Región Centro (Santa Fe y Córdoba), la producción primaria está gravada con el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, salvo para pequeños productores definidos por un tope de facturación anual ajustado por inflación. Ese tope, sin embargo, “ha perdido valor real frente a la inflación, reduciendo el universo de productores exentos”, advirtió Maier.
Ingresos Brutos se aplica de manera tal que si un productor supera el mínimo, paga sobre la totalidad de sus ingresos y no sólo sobre el excedente, a una alícuota del 0,75%. Este sistema puede llevar a que productores que apenas superen el umbral deban pagar por todos sus ingresos, generando una carga impositiva significativa.
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, como los DEX, “es distorsivo”, subrayó el tesorero de la Bolsa, y “en la mayoría de los casos opera en cascada”.
La reducción de los DEX, en consecuencia, puede aumentar los ingresos de los productores, pero esto no necesariamente se traduce en mayor rentabilidad, dado que Ingresos Brutos grava el ingreso y no la ganancia. Además, el productor primario no puede trasladar este costo al precio de venta, debido a que es tomador de precios en mercados internacionales, a diferencia de otros actores de la cadena que pueden trasladar el impuesto al consumidor final.
El reclamo a Frigerio
Ante este escenario, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos salió a reclamarle al gobernador Rogelio Frigerio una adecuación de II.BB.
“Solicitamos al Gobierno que se asemeje a las demás provincias de la Región Centro aplicando también una reducción en las alícuotas y umbrales del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en proporción equivalente a la reducción de retenciones, evitando así que la Provincia se apropie del beneficio que Nación pretende transferir al sector productivo”, señalaron desde la Bolsa.
La entidad, asimismo, observó que los productores entrerrianos no pueden resultar afectados por la falta de coordinación en las políticas tributarias entre Nación y Provincia. “El incremento en la recaudación provincial debe originarse en el desarrollo efectivo y la expansión genuina de la actividad productiva, y no en la mera captura fiscal de medidas de alivio impositivo dispuestas por el Gobierno nacional”, argumentaron.
Sin respuesta, hasta ahora
El Gobierno entrerriano, hasta el momento, no se ha pronunciado formalmente sobre este pedido de la Bolsa –tampoco informalmente–, pero se sabe que directivos bursátiles, por estas horas, realizan gestiones para concertar una reunión con los ministros Fabián Boleas (Economía y Servicios Públicos) y Guillermo Bernaudo (Desarrollo Económico), y también con las autoridades de la Administración Tributaria de Entre Ríos (ATER) para analizar el tema.
Algunas fuentes consideran que esa reunión seguramente se concretará en los próximos días dado el buen diálogo que el Gobierno y el campo mantienen desde la asunción de Frigerio.
Lo que aquellas fuentes no se animan a afirmar es si el reclamo será atendido debido a que los números de la Provincia no son los mejores y, en ese marco, resignar ingresos sería poco viable.
El tema, además, al tratarse de una cuestión impositiva, necesariamente deberá contar con el visto bueno de la Legislatura.
La campaña triguera 26/27
Más allá de esta circunstancia, la siembra de trigo avanza en Entre Ríos en un contexto que no es demasiado alentador, al punto que los especialistas estiman que la superficie implantada con el cereal caerá un 18% (129.900 hectáreas) y se ubicaría cerca de las 600.000, frente a las 729.900 implantadas en el ciclo 25/26.
El aumento de los costos –combustibles y fertilizantes, principalmente– es la razón central de la merma.
El incentivo y el mejor precio que suponen la reducción de los DEX, en definitiva, quedarían licuados para aquellos pequeños productores entrerrianos que deberán pagar más por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Diego Maier, tesorero de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.