Paraná es una mezcla de arquitectura, arte, paisaje e historia
En esas cuatro palabras “está la gente, porque la gente hace el arte, la arquitectura, hace el paisaje y construye la historia”, dijo Fernando Ponce, especialista en patrimonio urbano, el día que la ciudad cumplió 211 años. Definió a los paranaenses como “localistas, fraternales, serviciales y amables”, y también fue muy crítico: “Paraná está atrasada 20 años”.
El arquitecto Fernando Ponce, especialista en patrimonio urbano, estuvo en los estudios de Radio Costa Paraná para participar de En El Dos Mil También, el programa que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Cruz Varela. Habló de Paraná en el día del cumpleaños número 211, de lo que le gusta y de lo que no le gusta de la ciudad, dio su mirada y aseguró que “está atrasada 20 años”.
– ¿Qué es Paraná?
– Paraná es una mezcla de cuatro cosas: arquitectura, arte, paisaje e historia y en las cuatro palabras está la gente, porque la gente hace el arte, la arquitectura, hace el paisaje y construye la historia.
– Y de lo que hace la gente con esas cuatro cosas, ¿surge alguna identidad del paranaense?
– Somos muy localistas, defendemos lo nuestro muy fuerte; somos fraternales, serviciales y amables.
– ¿Ser localista no nos vuelve un poco provincianos también? ¿No es que nuestro mundo se nos termina acotando a 50 cuadras a la redonda?
– Sí, ambas cosas. Lo que pasa es que somos capital de la provincia y ese título genera cierto valor. Tenemos esa particularidad –hablo desde una perspectiva absolutamente personal– de defender lo nuestro, nuestros personajes, nuestras calles, nuestros problemas, intentar solucionarlos. Somos provincianos, sí, somos provincianos, siempre digo lo mismo.
– ¿En el mal sentido de la palabra?
– No, en el sentido de que somos un pueblo grande con 300.000 habitantes o un pueblo chico con 300.000 habitantes.
– Y que también integra mucha gente que viene de otras ciudades.
– A mí, más de una vez, alumnos que he tenido y gente en general me dice, “me costó muchísimo integrarme”.
– Pero eso de que Paraná recibe mucha gente es tan cierto como que Entre Ríos, en general, expulsa mucha gente. Hay mucho entrerriano fuera de Entre Ríos.
– Sí, también.
– ¿Y por qué no retenemos? ¿Por qué echamos a nuestra gente? ¿Por cuestiones económicas? ¿Por qué no generamos desarrollo?
Sí, es un combo de cosas. Es cultural más que productivo, económico, político. Somos así. Y el somos así quiere decir somos un pueblo grande.
– Gustavo Lambruschini decía que en un momento de su historia, Entre Ríos más que Paraná, se parecía a Córdoba y a Santa Fe. Y ahora nos parecemos más a Corrientes o a Formosa, lo que habla de un retroceso relativo de Paraná en términos de capacidad económica y de poder político. ¿Cómo lo ves, Fernando?
– Totalmente de acuerdo. Te doy dos ejemplos. El sábado a la mañana era el tradicional día en que la gente salía al centro. Andate un sábado a la mañana hoy.
– Pero déjame que te dé un contra-argumento. Yo el sábado a la tarde salía y no había nadie. Ahora están muchos negocios abiertos y el sábado a la tarde hay un movimiento que hace 20 años no había.
– Sí, pero tradicionalmente el sábado a la mañana era el momento en que el que trabajaba de lunes a viernes tenía ese día para salir. El sábado a la tarde es consecuencia, tal vez, de ese poco movimiento del sábado a la mañana.
Y otra cosa que veo es la cuestión de degradación de la población.
– ¿Degradación en qué sentido?
– Y vos ves el tipo de gente que anda en el centro. Cosas que hace 20 o 25 años no veías.
– ¿Me suena como discriminatorio?
– No, indigentes yo nunca vi sentados en la Plaza 1º de Mayo. Yo tengo 56, eso hace 25 años no lo veía.
– Pero eso por ahí responde a un perfil económico del país.
– Claro, eran cosas que nosotros veíamos en Buenos Aires por ser una mega ciudad. Paraná, no, hoy sí lo veo.
– ¿Por qué recitales funcionan en otro lugar y acá más o menos? ¿Por qué el fútbol es pasión en muchas ciudades y acá más o menos? ¿Por qué? ¿Hay algo de insular que todavía nos queda en nuestra cabeza? Compartís el diagnóstico, tal vez no lo compartas.
– No, lo comparto. Vuelvo con una observación absolutamente personal. Porque somos así. Porque somos un pueblo grande de 300.000 habitantes.
– La idea de que nosotros somos así, nos estanca, nos pone en un lugar de inmovilismo. Somos así, seremos eternamente así, nos pasarán las mismas cosas buenas que nos vienen pasando, pero porque somos así y no mostramos ninguna voluntad de cambiar, nos seguirán pasando indefectiblemente las cosas malas que nos vienen pasando.
– Estamos estancados en el tiempo, lamentablemente, hace 25 años. Desde que salí de la facultad hasta hoy, pasaron 26 años, y cada vez fue menos y menos y menos y menos y menos… Hoy a un alumno de la facultad le tenés que explicar determinadas palabras. Yo no necesité eso, yo fui formado con una escuela secundaria que me permitió acceder a la facultad con un lenguaje propicio. Hoy se lo tenés que explicar.
– ¿Qué ves hoy cuando ves un paranaense? ¿Qué ves hoy cuando ves un gobierno paranaense? ¿Qué ves hoy cuando ves un artista paranaense? ¿Qué ves hoy cuando ves un político paranaense?
– Sin ponerme la camiseta de ninguno, veo buenos artistas, buenos periodistas, políticos que hacen su trabajo, otros no, otros son unos delincuentes.
Veo cosas muy buenas que se generan en este espacio paranaense, cosas que no me gustan. También pasa por el gusto de uno a los 56 años, no me pongas a Los Palmeras todos los domingos. Se lo dije el sábado al secretario de Turismo de la Municipalidad: poneme la sinfónica un domingo a las 5 de la tarde en el parque y esperá a ver qué te contesta la gente.
No vayamos a la bajeza cotidiana del mal gusto, de la degradación, de ese lenguaje pobre. Subamos los escalones, nos merecemos como ciudad subir los escalones.
– ¿Y qué ves en Paraná desde lo urbanístico?
– Una ciudad que ha crecido muchísimo, con muchísima especulación inmobiliaria.
– ¿Qué es la especulación inmobiliaria?
– La especulación inmobiliaria es la degradación de la profesión de ser arquitecto, la cambiás por el factor económico; es decir, te preocupa más lo económico que el diseño de construir una ciudad.
Y creo, no tomo colectivo urbano, creo que la gran, gran, gran deuda de los gobiernos en tantos años es el transporte público. De alguna forma, algún intendente lo tiene que solucionar.
– Escucho a todos los intendentes y a todos los candidatos a intendente, desde hace 40 años, decir que Paraná creció de manera desordenada, sin planificación.
– Es así, Paraná creció sin planificación.
– ¿Por qué no cambiamos el rumbo y un día nos ponemos a planificar?
– Una vez una profesora que tuve en la Facultad de Urbanismo me dijo, “si yo fuese intendente, lo primero que hago el primer día es poner el plano de la ciudad y llamo a un médico, a un dentista, a un sociólogo, a un filósofo, a un arquitecto, a un periodista, a un profesor de Literatura, a ver qué solución le encontramos a la ciudad”. Nadie lo hizo.
– Lo que pasa es que para encontrar solución tenemos que identificar los problemas antes.
– Creo que los problemas están claros.
– Decime tres.
– Transporte público, primer lugar. Seguridad y trabajo.
– Otra de las frases hechas que vengo escuchando hace décadas acerca de Paraná es vivimos de espaldas al río. ¿Es eso cierto o es una frase hecha?
Es cierto.
– ¿En qué identifico que vivimos de espaldas al río?
– En que el privado tapó la visual más hermosa que tiene el paranaense que es el río. La tapó.
– ¿Con qué taparon la visual?
– Con edificios.
– ¿Por ejemplo cuál?
– Bajada Grande. La famosa línea de Sirga no existe. Te la taparon. Te la tapó el privado.
Pero no nos vayamos a Bajada Grande, vamos a la costanera. Hay dos clubes que te taparon la visual: Rowing y Estudiantes. Y antes era el Club Social que tenía su sede en la costanera. Y ahí tampoco hay línea de Sirga, por las dudas explico que la línea de Sirga es la línea que une el espacio público y el agua. Esa línea es pública. Pública. Nadie la puede tapar. Bueno, acá sí.
– ¿Y por qué nadie le pone el cascabel al gato?
– Porque hay que pelearse con mucha gente. Especulación inmobiliaria. Sobres debajo de la mesa. Degradación de la profesión. Mucha gente cree que está haciendo arquitectura, y para mí está haciendo una construcción y la cobra.
– Haces recorridas con grupos de gente por la ciudad. ¿Qué aprendes de la gente que va a aprender de vos?
– He aprendido que la gente quiere conocer su historia. Quiere conocer cosas de la ciudad.
– ¿Hacia dónde crees que va Paraná y hacia dónde querés que vaya Paraná? Y si esas dos cosas son lo mismo.
– No, no son lo mismo. Voy a empezar por la segunda. Quiero una ciudad inclusiva, con mucha educación, con conocimiento, con cultura, con trabajo, con seguridad. Esa Paraná sueño.
¿Qué ciudad vivo con 56 años? Una ciudad que está intentando ser algo en el mapa. No sé si lo está logrando. No soy analista político. Te diría que Paraná está atrasada 20 años. No le encontramos el perfil a la ciudad. Y pasan los intendentes, y todos prometen… La ciudad debe volver a construir su marca, su imagen, su impronta. No lo veo. Ojalá me equivoque. Pero me encantaría tener una ciudad que me sienta orgulloso de vivir en ella.
Fernando Ponce, especialista en patrimonio urbano.