Para Miguel Mariza, el Presupuesto 2025 refleja en papel lo que ya pasó este año
“Datos concretos no tenemos porque no se han transcripto los números con los que se va a trabajar. Lo que sí nos parece, mirando lo que ha pasado en el año, es que no hay mucha diferencia con lo que ha sucedido en la realidad”, dijo el empresario de la construcción y presidente de la firma Caballi SA al analizar el proyecto de Presupuesto 2025 que el último domingo presentó el presidente Javier Milei en el Congreso de la Nación.
Marizza, en declaraciones al programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1), agregó que “cuando se habla de un ajuste hacia los números de la provincia, que básicamente fueron en las partes de acciones de capital, es lo mismo que pasó este año. Creo que lo único que están haciendo en el Presupuesto es poner en papeles lo que hicieron en la práctica durante todo este año”.
Recordó, en este sentido, que el ajuste que este año sufrieron las provincias en cuanto al recorte de obras y de envíos de fondos específicos, “debe haber sido una cifra –no tengo el número completo porque habría que ver provincia por provincia–, muy grande que puede ser que sea exactamente la misma, o menor, o mayor, que los 60.000 millones de dólares que están hablando”.
– Entre Ríos tendría que ajustar alrededor de 800 millones de dólares. No me parece pensable por la paralización que esto provocaría.
– No provocaría, ya está provocada. La construcción tiene 4.000 tipos en la calle.
Por eso digo que lo que se está diciendo es pasar a papel lo que se ejecuta. El criterio político que se está aplicando en la Nación y que tiene que tener una reconversión. Desde el no hay plata a el Estado se tiene que ajustar y llegar al déficit cero es una filosofía política que hay que llevarla a la práctica. Quizás en la provincia todavía no se está reaccionando frente a esta realidad, pero el plato está puesto sobre la mesa y lo único que hicieron para mí es escribir el menú, nada más.
– ¿Cómo ven el futuro?
– Primero, estamos en democracia y bajo un gobierno democrático la gente vota cambios por diferentes razones. Inclusive, en este caso, ni siquiera podemos decir que son cambios engañosos, porque están haciendo lo que dijeron de entrada que iban a hacer.
Hay un programa económico dentro de una democracia y es un programa de ajuste, es la reconversión que todos tenemos que hacer, pero los Estados tienen que reaccionar.
Si se quiere movilizar la parte de construcción se tiene que pasar naturalmente a una reconversión público-privada, no hay otra. Pero ahora tengo la sensación de que no se reacciona y éste es el problema. Desde la Nación se actúa, pero desde la Provincia no se reacciona.
– ¿Cómo tendría que reaccionar la Provincia?
– La Provincia, si ponemos todos los estamentos de obra pública –Vialidad, IAPV, Hidráulica, Arquitectura, etc.–, tiene entre 3.000 y 4.000 empleados. Pongámosle 3.000 empleados, tomemos la cifra mínima. Hoy, un empleado del Estado promedio, entre el sueldo y sus cargas, está arriba del millón de pesos. Dejémoslo en el millón de pesos. Cuesta 3.000 millones de pesos por mes mantener a la gente de obra pública.
Por 10 meses que ya llevamos, estamos hablando de 30.000 millones de pesos que se gastaron y no se hizo una sola obra ni una sola licitación. Entonces, ¿en qué estamos gastando la plata? En sueldos.
Hay que reconvertir las cosas. Siento mucho decirlo, pero es la verdad.
O sea, el Estado gasta 30.000 millones de pesos y yo tengo 4.000 empleados en la calle. Entonces, ¿cuál es la igualdad?
La misma Cristina Kirchner, en su última carta, lo dice. O sea, hoy ser empleado público es ser un privilegiado. Esa reconversión, si no se reacciona, es un Titanic. Es tan simple…
– ¿Se soluciona dándole actividad a esa gente o echando a esa gente del Estado?
– Hay que reconvertir. ¿Qué pasó en la pandemia? Si vos eras un peluquero, un mecánico, o tenías una pequeña empresa, te dijeron cerrás, sentate y aguantate. Si eras empleado público, seguías cobrando.
Acá hay que achicar el Estado, si no esto es el Titanic. Democráticamente, la gente votó por un programa que bajara la inflación, y está dando resultados. Han bajado la inflación violentamente y la gente quiere eso. La única manera es bajar el déficit del Estado. Y el déficit del Estado se baja con ajuste. No hay vueltas. Desde la Nación lo están haciendo. El problema es que no reaccionan las provincias. No hay otra. Es la realidad.
O sea, el privilegio de un empleado público no puede estar por arriba de un empleado privado.
Tampoco, desgraciadamente, hay una contrapropuesta. Y si no la hay y ésta es la cancha que tenemos marcada, tratemos de jugar ordenadamente y no seguir queriendo jugar al rugby en una cancha de fútbol. ¿Queremos seguir igual? ¿Queremos seguir jugando al rugby en una cancha de fútbol? Lo siento mucho, no es posible.
Miguel Marizza, presidente de Caballi SA.