Para la decana de Educación, Milei quiere destruir el sistema universitario
El sistema universitario público argentino exige el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que establece la actualización salarial para docentes y no docentes, la actualización de becas estudiantiles y del presupuesto universitario.
Aunque la ley fue aprobada y ratificada por el Congreso y la Justicia, el Poder Ejecutivo nacional se niega a implementarla, generando reiterados reclamos y movilizaciones.
Ante este escenario, este martes se va concretar la cuarta marcha Federal Universitaria en todo el país para visibilizar la necesidad de financiamiento adecuado. En Paraná la concentración será a las 17 en la plaza 1 de Mayo para marchar desde allí hasta la Casa de Gobierno.
Aixa Boeykens, la decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER, durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonrstra por Radio Costa Paraná (88.1), dijo que las acciones de protesta buscan “mantener la universidad pública activa y abierta, priorizando medidas creativas que permitan la continuidad de las actividades académicas y el encuentro entre estudiantes y docentes”.
“Quienes formamos parte del sistema universitario tenemos una responsabilidad y si nosotros no cuidamos este espacio que tanto nos enorgullece, está visto que el Gobierno nacional no está dispuesto a cuidarlo porque lo que quiere hacer es destruirlo. Y, entonces, en esta tensión que claramente tenemos, es lógico que un docente o un no docente que tiene tantos problemas salariales como los que estamos viviendo, esté desanimado, pero también tenemos que poder mirar, además de este presente difícil, cuidándonos entre nosotros y cuidando la universidad pública”, reflexiono la decana.
Entonces, “en nuestro caso alentamos a que las medidas de fuerza las hagamos con creatividad, pero siempre con las puertas abiertas para poder encontrarnos, para poder formarnos y para que se genere todo eso que se produce en la universidad pública”, agregó. Porque, de lo contrario, “terminamos haciendo lo que el Gobierno nacional quiere: que no haya universidad”.
La universidad pública no solo beneficia individualmente a quienes acceden a ella, sino que también eleva la calidad de vida colectiva al formar profesionales esenciales para la sociedad (enfermeros, médicos, docentes, arquitectos, etc.). Invertir en educación superior fortalece el desarrollo científico, tecnológico y la soberanía nacional. Desmantelar la universidad pública implica un retroceso social y limita las oportunidades de progreso.
Aixa Boeykens, la decana de la Facultad de Ciencias de la Educación.