Oscar Muntes analizó los puntos críticos de la reforma previsional

El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Oscar Muntes, detalló el punto de vista de los gremios sobre el borrador de la reforma previsional que el Gobierno de Entre Ríos puso sobre la mesa. Con un tono de cautela, el dirigente aseguró que el texto recibido no contiene sorpresas, ya que refleja lo que se viene conversando desde hace dos años con las autoridades de la Caja de Jubilaciones y el propio gobernador.

Para el titular de ATE, lo que circula actualmente es una enumeración de ideas y puntos para transformar en un futuro proyecto de ley, pero todavía no tiene ese rango formal. Muntes reconoció que existe una idea generalizada de que la situación del sistema previsional requiere cambios debido a un déficit creciente que debe ser abordado.

Sin embargo, el punto de fricción radica en quiénes pagarán el costo de ese ajuste. El dirigente fue tajante al señalar que la propuesta oficial ataca directamente lo que los trabajadores consideran conquistas fundamentales. Muntes identificó como el problema central el desenganche de la movilidad entre activos y pasivos.

Según su visión, este punto es el que de la cuestión, ya que podría derivar en la creación de paritarias paralelas para los jubilados, rompiendo el esquema actual donde los aumentos de los trabajadores en actividad se trasladan de forma automática a quienes ya se retiraron.

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista fue cuando el gremialista cuestionó la lógica de solidaridad que plantea el Gobierno. Muntes sostuvo que el oficialismo busca que cada sindicato aporte su posición sectorial como una estrategia para que cada uno se salve como pueda, rompiendo la unidad del sistema.

Frente a esto, propuso un sistema solidario entero, donde quienes más ganan garanticen el equilibrio para quienes menos perciben.

En ese sentido, el secretario de ATE denunció que no se están discutiendo los salarios más altos del sistema. Mencionó la existencia de 426 personas que perciben jubilaciones millonarias y que, según su análisis, no están siendo tocadas por la reforma.

«Nos dicen que hay que atacar a los que menos percibimos mientras hay sectores que no se tocan», sentenció, al tiempo que criticó a dirigentes que fueron parte de gobiernos durante los últimos 20 años y que hoy actúan como verdugos de los trabajadores.

La necesidad de una reforma tributaria «progresiva»

Más allá de los cambios técnicos en la Caja, Muntes introdujo un elemento que considera indispensable para cualquier solución de fondo, el acompañamiento del tesoro provincial a través de una reforma tributaria.

El dirigente argumentó con el programa En el Dos Mil También que es necesario que tributen más el sistema financiero y los sectores económicos que más perciben, buscando un esquema mucho más progresivo y justo.

Para el titular de ATE, los sistemas previsionales no dan superávit en casi ningún lugar del mundo, por lo que el equilibrio debe buscarse gravando a los sectores de mayor poder adquisitivo en lugar de aumentar los aportes personales de los trabajadores con sueldos más bajos.

También advirtió sobre la posibilidad de que se le otorguen potestades excesivas al Poder Ejecutivo para reglamentar aumentos de aportes ante situaciones de déficit, comparando el riesgo con modelos implementados en la provincia de Córdoba.

En cuanto al trámite legislativo, Muntes adelantó que están trabajando de forma coordinada con diversos sectores para evitar que se avance de forma desmedida contra los intereses de los trabajadores.

El gremialista apeló a la racionalidad de los legisladores, tanto de la oposición como del oficialismo, pidiendo que se termine con la obediencia debida dentro de los bloques partidarios. A pesar de las diferencias, el dirigente se definió como un reformista, pero bajo la condición de que existan garantías plenas para los derechos adquiridos.

La discusión sobre la edad jubilatoria y los regímenes especiales, como los de salud mental, también forman parte de una agenda de debate que Muntes calificó como muy profunda y difícil, pero necesaria para encontrar el mejor razonamiento en conjunto con la intersindical.

Finalmente, el referente de ATE concluyó que, si bien están en las antípodas de las políticas nacionales actuales, esperan que el debate en Entre Ríos permita encontrar alternativas que no impliquen un ajuste sobre los sectores más vulnerables de la administración pública.

Se espera que el diálogo continúe durante las próximas semanas mientras el anteproyecto, que ya circula en los despachos oficiales con propuestas de escalas de edad progresivas hasta los 65 años, inicie su camino institucional.