Opinan que los números de la pobreza dados por el Indec contrastan con la realidad
En una entrevista con el programa Malos Perdedores de Radio Costa Paraná, el secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, Enrique Ríos, habló del aumento de la pobreza y la indigencia en Paraná. A pesar de la falta de apoyo del Gobierno nacional, subrayó, el Municipio trabaja en asistencia alimentaria y atención a personas en situación de calle.
La pobreza afectó al 38,1% de la población al cierre de 2024, informó el Indec. El indicador oficial, de esta forma, mostró una caída en comparación con el 52,9% que había registrado en el primer semestre de 2024.
La indigencia, es decir la porción de la sociedad que no logra tener cubiertos los gastos de canasta básica alimentaria, fue en el final del 2024 de 8,2 por ciento. Esto implicó un retroceso respecto al primer semestre de ese año (18,1%) y al fin de 2023 (11,9 por ciento).
El índice de pobreza en el Gran Paraná fue de 38,5%, es decir, 2,2% más respecto de la medición interanual, ya que en el segundo semestre de 2023 había sido del 36,3%. En tanto, representa una baja del 8,2% en relación al primer semestre de 2024 que había arrojado 46,7%. En total son 110.763 personas en esta situación socioeconómica.
El índice indigencia en el Gran Paraná abarca a 25.002 personas. Es el 8,7% en el segundo semestre de 2024, es decir, un 0,8% menos si se compara contra el 9,5% del mismo período de 2023. En tanto, contra el primer semestre de 2024 que había arrojado 11,7%, significa una baja del 3%.
En Concordia la situación es más compleja. Allí hay 94.696 personas en situación de pobreza, cuyo índice se ubicó en el 57,1%, un 0,9% más más en términos interanuales –56,2% en el segundo semestre de 2023–. En tanto, representa un 8,7% más bajo que el primer semestre del año 2024 que había arrojado 65,8%. El índice de indigencia afectó a poco más de 23.000 personas, cuyo índice se ubicó en 13,9% en el segundo semestre de 2024, es decir, una baja del 2,7% comparado con el segundo semestre de 2023 que había dado 16,6%. En tanto, si se compara contra el primer semestre de 2024, bajó 12,5 puntos dado que la medición previa semestral fue del 26,4%.
Conocidos estos guarismos, el secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Paraná, Enqiue Ríos, durante una entreicista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Florencia Gómez e Ignacio Koomstra por Radio Costa Paraná (88.1), evaluó la situación en la ciudad y dijo que ve “una contradicción entre lo que expresan las cifras del Indcec y la realidad que vivimos en la ciudad de Paraná”.
“A diario, y en función de lo que uno ha analizado, por lo menos lo que va de este año, ha habido un incremento de las personas, asistidas en diferentes lugares, ya sea comedores comunitarios, merenderos y asistencia directa”, observó, y remarcó que “ha aumentado exponencialmente la situación que uno puede observar andando por la ciudad de las personas buscando comida en los contenedores”.
Ríos recordó que el Estado nacional “ha desertado de todas las políticas públicas destinadas a la asistencia directa, nosotros no contamos con ninguna ayuda del Gobierno nacional y con una escasa y prácticamente nula, por lo menos institucionalmente, del Gobierno provincial. La única asistencia que hemos recibido en lo que va del año del Gobierno provincial son dos mil módulos alimentarios y nada más”.
El funcionario, en cambio, destacó el convenio que “hemos realizado con el Banco de Alimentos porque eso nos permite incorporar otros alimentos de una calidad nutricional mucho más importante porque si no el Municipio no podría hacerlo”.
La asistencia directa, remarcó “se hace con recursos del Estado municipal, y, en paralelo, se asiste a las personas en situación de calle donde es importante señalar un colectivo importante de organizaciones sociales que también hace esta tarea. Tenemos otra área que también es importante que es la asistencia a la mujer, en la Casa de la Mujer, y lo que hacemos en el Centro Teresa de Calcuta para adultos mayores donde también tenemos alojadas personas y entregamos viandas a algunos abuelos que por distintas razones no han podido ser alojados en la residencia”.
Ríos cree que se ha ampliado la cantidad de personas en situación de pobreza o indigencia, entonces “lo que se ve es que lo que antes ocurrìa en un margen muy chico de la ciudad se ha desplazado fundamentalmente a las áreas centrales porque también entienden que pueden llegar a conseguir alimentos en esos lugares”.
Hay, además, otro fenómeno que también es gráfico. “Muchos de los que están hoy en situación de calle, si bien hay personas que son residentes de la ciudad, hay otras que son de localidades vecinas; es decir que el empobrecimiento en pequeñas poblaciones hace que vengan buscando otra posibilidad en Paraná y hoy están pernoctando en situación de calle”.
Ante esta realidad, el funcionario ponderó la solidaridad de gente que “se organiza y genera una olla popular, un merendero, un comedor, y lo vemos prácticamente este a diario”.
– ¿Cuánto ha crecido la demanda en el Banco de Alimentos?
– Nosotros firmamos un convenio donde incrementamos prácticamente en más de más de diez mil kilos respecto de lo que nos venían entregando.
En una quincena de marzo, nosotros entregamos alimentos por más de cuatro millones de pesos desde el Banco de Alimentos, es decir, un complemento que antes no se hacía. El día sábado, por ejemplo, entregamos a los comedores comunitarios un refuerzo alimentario, producto de que notamos que donde antes iban sesenta personas ahora van cien. Los fines de semana esto se incrementa.
El futuro
Para Ríos, lo más preocupante, si bien es cierto que la inflación ha bajado y esto genera quizás más posibilidades de que el salario no caiga mucho, es el futuro. “Si no hay reactivación económica, si no hay empleo, si los cuentapropistas siguen paralizados, esto, lamentablemente y con mucho dolor, me hace ver un horizonte mucho más conflictivo”.
De cara al invierno, la Municipalidad, informó el funcionario, para las personas en situación de calle ha diseñado “un sistema operativo para armar en la ciudad lugares donde puedan asistir. Hemos armado una logística para poder instalar 40 camas y estamos viendo los lugares más propicios para hacerlo”, como, tal vez, los CIC, para poder instalar allí “estas especies de salas de campaña para poder atender a la situación de calle en un invierno que todos nos dicen va a ser corto pero muy fuerte”.
Una imagen cada vez más en la ciudad.