Mística, lluvia y noche de rock: Don Osvaldo sacudió la Estación Belgrano
Ni la tormenta pudo frenar lo que se sentía en el aire. Una hora antes de que arrancara el show, un fuerte aguacero descargó sobre la ciudad, con esa mística necesaria para la previa en la Estación Belgrano. Este sábado, Santa Fe volvió a recibir a Patricio Santos Fontanet en una jornada que ya se anticipaba multitudinaria.
Más de 4.000 personas colmaron el predio, llegando no solo de distintos puntos de la provincia, sino también desde Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes.
El público, fiel como pocos, se bancó de todo: durante el día pasaron por el calor, el frío, el viento y, finalmente, el agua. Nada importó cuando las luces se apagaron poco más tarde de las 22 para dar inicio a esta escala en la gira de la banda este año.
El arranque fue directo al corazón, con un homenaje a Diego Armando Maradona que encendió la primera ovación de la noche.
A partir de ahí, el repertorio fue un equilibrio entre el presente de la banda -con mucha presencia de su último disco Flor de Ceibo (2022)- y esos clásicos que el público lleva tatuados, como «9 de julio» y «Creo».
Fontanet, como es su costumbre, aprovechó el escenario para lanzar mensajes punzantes. Cambió letras de algunas canciones para criticar con dureza a la justicia y al ex presidente Mauricio Macri. También hubo un momento de respeto y memoria cuando dedicó un tema a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Entre las sorpresas de la lista, que incluyó muchísimos temas de Callejeros como «Una nueva noche fría» e «Ilusión», destacó un cruce inesperado para la ciudad, pero no para quienes siguen a la banda el último tiempo: en medio de «La llave», la banda se despachó con una versión de «Todo preso es político», entre otros covers de Patricio Rey.
El proyecto, que consolida el camino iniciado tras el final de Callejeros en 2010 y el paso por Casi Justicia Social, demostró en Santa Fe que su poder de convocatoria sigue intacto.
Después de un recorrido emocional que pasó por temas como «Misterios», «Prohibido» y «Los invisibles», el final fue una explosión de nostalgia y pertenencia. La recta definitiva encadenó himnos como «9 de julio», «Prohibido» y «Creo», preparando el terreno para el desenlace ritual.
«La suerte de encontrarte alguna vez, y sentir que para casi todo hay solución». Sentenció -como tiene acostumbrados-, para sellar una noche donde la música y el aguante le ganaron a cualquier pronóstico meteorológico.