Malvinas: una mirada sobre los anuncios de Milei
El analista Lucio Guberman interpretó las declaraciones del Presidente de la Nación principalmente como una maniobra de política interna para recuperar la iniciativa y desplazar una agenda adversa.
Las declaraciones del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas generaron distintas reacciones en todo el país y volvieron a poner en agenda un tema extremadamente sensible para los argentinos.
El analista político Lucio Guberman, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), dio su punto de vista y opinó que mientras el Gobierno nacional atravesaba “una caída en las encuestas, críticas por declaraciones poco empáticas del Presidente y del ministro de Economía, y un tema especialmente incómodo –la morosidad de las familias, que había reunido a 133 diputados opositores para ser tratado en el Congreso–, Malvinas, por su fuerte consenso social, permitió concentrar nuevamente la atención pública y atenuar momentáneamente esa mala racha”.
El anuncio, consideró Guberman, tuvo “impacto inicial porque Malvinas convoca más consenso que Milei, pero perdió fuerza al conocerse su contenido concreto. No implicó una estrategia nueva para recuperar las islas, sino medidas ya presentes en la agenda, orientadas a impedir que empresas británicas exploten recursos petroleros aún no utilizados”.
La expectativa social de avanzar hacia la recuperación de la soberanía territorial “quedó reducida a evitar la explotación británica de recursos”.
El analista, además, consideró que la propuesta fue “débil frente a las expectativas generadas” y que Milei “llegó tarde a una causa históricamente sostenida por otros gobiernos”. También advirtió una contradicción: mientras no se desplaza a los británicos de las islas, podría facilitarse la llegada de capitales estadounidenses, al tiempo que se abandona el reclamo argentino sobre otros asuntos regionales, como Magallanes. En esa lógica, la soberanía territorial parecería subordinada a la llegada de inversores.
Dependencia internacional
Argentina, evaluó el consultor, ocupa “una posición secundaria y dependiente en el tablero internacional” y cuestionó que eñ Presidente “modifique su postura sobre Malvinas a partir de una declaración de un periodista vinculado al presidente estadounidense”. A diferencia de Argentina, Estados Unidos mantiene una política exterior de Estado, con continuidad institucional incluso entre gobiernos y partidos distintos, y defiende sistemáticamente sus intereses nacionales. El cambio argentino, remarcó Gunerman, reflejaría “más oportunismo doméstico que una redefinición soberana de la política exterior”.
Riesgos
Guberman descartó una escalada militar porque Argentina enfrenta “una enorme desigualdad militar” respecto del Reino Unido y la experiencia de 1982 dejó “héroes, pero también la conclusión de que no deben repetirse guerras ni pérdidas humanas. La guerra no constituye un camino democrático y resulta excepcional que dos democracias entren en conflicto armado; existen mecanismos diplomáticos para resolver sus disputas”.
Para Guberman, en definitiva, el anuncio sería “una táctica de corto plazo, destinada al consumo interno y a mejorar la imagen presidencial, no un giro de política de Estado”. La contradicción entre “reivindicar la presencia argentina en la Antártida y desfinanciar el programa antártico” refuerza esa lectura. Al generar expectativas con un tema sensible y no acompañarlas con políticas consistentes, Malvinas “podría terminar exponiendo las contradicciones del Gobierno y volverse contra Milei”.
Lucio Guberman, consultor político.