Malvinas: Diego Guelar opinó sobre los dichos de Trump
El presidente Javier Milei les anunció a sus ministros durante la reunión de Gabinete que este jueves emitirá una cadena nacional para hablar sobre la cuestión Malvinas. El anuncio se produce después de que su par estadounidense, Donald Trump, se mostrara dispuesto a revisar la postura histórica de los Estados Unidos sobre la soberanía de las islas del Atlántico Sur.
El diplomático Diego Guelar, durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonrstra por Radio Costa Paraná (88.1), afirmó desconocer el contenido de la cadena nacional anunciada por Milei sobre Malvinas y que existe “misterio y expectativa”.
Guelar distinguió ese mensaje de los comentarios de Trump, a los que atribuyó “escaso valor” por el “carácter cambiante y caótico en política internacional” del jefe de la Casa Blanca. Consideró, sin embargo, “positivo” que Milei “aproveche la máxima visibilidad actual de la cuestión Malvinas para asumirla explícitamente y abrazar la bandera”, aunque no tenga anuncios concretos.
Guelar espera, sobre todo, “un mensaje de unidad nacional dirigido a todos los argentinos”, porque Malvinas constituye una causa común que trasciende las divisiones entre peronistas, radicales, liberales y socialistas.
Criticó, no obstante, que el Presidente recurra excesivamente a mensajes “escatológicos” y sostuvo que “la importancia de su intervención debería medirse por su capacidad de representar a la Nación, y no por eventuales anuncios”.
Visibilidad internacional y posición estadounidense
La consigna “Las Malvinas son argentinas”, difundida masivamente por la selección argentina, opinó, habría sido el hecho comunicacional más importante de la historia del conflicto, al permitir que millones de personas conocieran la existencia de las islas. A ello se sumó la repercusión mundial de las declaraciones de Trump sobre una posible modificación de la tradicional posición estadounidense, formalmente neutral, aunque históricamente más cercana al Reino Unido.
Guelar, además, diferenció las decisiones personales de Trump de la política estructural de Estados Unidos. Señaló, en este sentido, que “el poder estadounidense de las últimas décadas se apoyó en cuatro pilares: su capacidad propia, la alianza atlántica con Europa y la OTAN, la relación hemisférica con Canadá y México, y sus alianzas orientales con Japón y Australia”. A su juicio, Trump “ha debilitado esa arquitectura al enfrentarse con numerosos aliados, pero se trata de una circunstancia transitoria y no necesariamente de un cambio permanente de Estados Unidos”.
Señaló, asimismo, que la gestión de Trump “perdió respaldo interno y que el mundo atraviesa una etapa de desorden que podría desembocar en un nuevo orden mundial desde 2029”, cuando asuma el próximo presidente estadounidense. Durante la transición, “un mandatario debilitado enfrentará reclamos por sus agravios a aliados, mientras mantiene un trato relativamente más respetuoso con China”. La cercanía entre Trump y Milei, en tano, fue presentada por Guelar como “excepcional” dentro del escenario internacional.
Límites de un eventual giro estadounidense
Al continuar con su análisis, Guelar sostuvo que si Trump declarara “apoyo a la soberanía argentina sería beneficioso porque debilitaría la posición británica, pero no produciría cambios inmediatos en la conducta del Reino Unido. El Foreign Office probablemente reafirmaría que su postura permanece intacta”. En Naciones Unidas, el cambio estadounidense “significaría principalmente la pérdida de un voto británico, aunque la diplomacia argentina cuenta con amplio respaldo internacional. Según Guelar, la mayoría de los países, incluidos los de la Unión Europea, reconoce la solidez del reclamo argentino”.
Estrategia diplomática de largo plazo
Antes de la guerra de 1982 existían vínculos y condiciones favorables para negociar, recordó Guelar, dado que Argentina “había construido el aeropuerto, sostenía servicios postales e intercambios educativos, y el Reino Unido afrontaba altos costos de mantenimiento”. La guerra, en cambio, “interrumpió ese proceso y, posteriormente, la explotación pesquera volvió económicamente autosuficientes a las islas, fortaleciendo la autonomía de sus aproximadamente 3.000 habitantes y reduciendo los incentivos británicos para negociar”.
Guelar sugirió “mantener una política diplomática y jurídica constante, sin plazos rígidos ni expectativas de soluciones inmediatas. La continuidad de los gobiernos, una Argentina más fuerte e integrada con sus vecinos y la unidad interna son condiciones decisivas. Incluso Chile, que apoyó al Reino Unido durante la guerra, es actualmente un aliado del reclamo argentino”.
Diego Guelar, diplomático.