Lucio Guberman consideró que la incorporación de Massa puede darle al gobierno una toma de decisiones más unificada
El politólogo Lucio Guberman se refirió a la implicancia que puede llegar a tener la incorporación de Sergio Massa, esta semana, al gabinete nacional. “Lo que aparece con Massa es la posibilidad de tener una toma de decisiones más unificada. Le dicen superministro en función de que ha unificado varias áreas del gobierno y lo que se espera, básicamente, es que haya mayor velocidad y más coordinación en la toma de decisiones que es algo que se le venía reclamando al Presidente”, dijo en radio “Costa Paraná”.
Guberman afirmó que el reclamo al gobierno ha sido que tenga “una mayor coherencia, pero además mayor agilidad y contundencia política detrás de la toma de decisiones”. “Después está la parte técnica. Hay una cuestión política prioritaria que es que haya interlocución, en un gobierno que hasta ahora aparecía como difícil para dialogar con otros actores e inclusive para la oposición, porque no estaba claro con quién. Ahora aparece una decisión de ‘hay que hablar con Massa’. Eso en lo político, pero luego tendrán que venir las respuestas técnicas, que deben ser en el sentido correcto. Prioritariamente hay que bajar la inflación y eso requiere un conjunto de medidas. El fin de semana vimos que Massa no quiere hablar de plan. ‘Planes tienen los bandidos; nosotros tenemos objetivos y una hoja de ruta’, dice Massa. El objetivo está claro: hay que estabilizar la economía y el tema técnico es con qué medida van a encarar eso”, agregó.
Otras de las definiciones que dejó el politólogo y docente universitario en la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Rosario es que “está circulando mucho la idea de que Massa es la bala de plata”, en alusión a que es la última carta que se juega un gobierno. “Yo creo que el peronismo, en buena medida, uno de los pocos mitos que le queda vivo es el de que el peronismo es el garante de la gobernabilidad, como el partido que hace lo que haya que hacer para conservar el poder y eso, en tiempos normales, que es raro en la Argentina, suena hasta como una crítica al peronismo. Que haga lo que haya que hacer, como si fuera un pragmatismo sin valores. En las crisis, eso de hacer lo que haya que hacer, termina siendo positivo en lugar de una crítica. Si no logro ese hacer lo que haya que hacer, en esta crisis, el peronismo perdería su último mito. Por eso está toda la presión de la bala de plata o lo que ya escuchamos: Massa o el abismo. Pero como falta bastante tiempo para finalizar el mandato actual, porque en Argentina un año y unos meses que es lo que queda es un montón, uno supone que le puede ir bien a Massa y se renueva el mito, pero si no le va bien hay que ver si es la última o se recicla de alguna manera. Creo que la otra instancia que le queda al peronismo es la de los gobernadores, que hasta ahora lo que han hecho fue justamente plantear la solución Massa que es la que va a probar a partir del miércoles. Y después se verá”, observó el entrevistado.
El politólogo Lucio Guberman dijo que el peronismo se plantea el desafío de mantener vivo el mito de la gobernabilidad que asegura siempre esa fuerza política.