Luciano Filipuzzi gobernará la Uader hasta 2028
El rector fue reelecto durante la Asamblea Universitaria realizada este viernes. Será secundado por Román Scattini como vicerrector. “Es otra oportunidad para poder realizar el proyecto que venimos llevando adelante desde hace varios años y que me ha tocado a mí encabezar”, dijo Filipuzzi durante una entrevista con el programa En El Dos Mil También de Radio Costa Paraná.
La Asamblea Universitaria de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) proclamó la reelección del actual rector Luciano Filipuzzi, para el período 2024-2028, en una fórmula que llevó al profesor Román Scattini como vicerrector. La sesión del máximo organismo del cogobierno de la Uader se realizó este viernes, un día antes del aniversario número 24 de la institución, y de ella participó el gobernador Rogelio Frigerio.
El decano de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud (Fcvys), Aníbal Sattler, postuló la fórmula de rector y vicerrector de Filipuzzi y Scattini. Acompañaron la moción Ramón Dietz, consejero representante de los trabajadores administrativos; y el decano electo de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (Fhaycs), Daniel Richar. Al no haber otra lista, la fórmula quedó proclamada automáticamente.
Filipuzzi, durante una entrevista con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Cruz Varela por Radio Costa Paraná (88.1), consideró que su reelección al frente de la casa de estudios “es otra oportunidad de seguir y poder realizar el proyecto que venimos llevando adelante desde hace varios años y que me ha tocado a mí encabezar”.
La comunidad universitaria, agregó, “ha convalidado lo hecho hasta el presente, que para mí es muy poco, porque cuando uno llega cree que va a hacer una revolución, y la realidad le va poniendo limitaciones, pero son avances significativos que hacen a la madurez institucional de la Uader”.
– ¿Cómo está la Uader desde lo presupuestario?
– Cuando se aseguraba que la Uader era el agujero negro de la provincia –un eslogan maniqueo que buscaba atacar a la universidad–, yo siempre decía que el 55% venía de los viejos profesorados que existían con anterioridad; o sea, un 55% de presupuesto seguiría en el presupuesto provincial.
Pero, en realidad, todo lo presupuestario depende de con quién nos comparamos. Si lo hacemos con las universidades nacionales, en la actualidad, diría que nosotros estamos mucho mejor. Pero, obviamente, nosotros siempre quisimos estar como las universidades nacionales, por eso siempre nos quejamos del presupuesto.
Lo que exigimos muchas veces fue que el sistema público nacional también tuviera una mirada hacia las universidades provinciales, y en este caso, la Uader, porque –la gente no lo sabe– casi el 30% de nuestros estudiantes son de otras provincias. Entre Ríos, entonces, hace un aporte al sistema público nacional que no se ve referenciado ni con obras ni con presupuesto por parte de lo nacional.
En ese sentido, siempre vamos a seguir peleando y exigiendo no sólo el aumento presupuestario, sino también que Nación se haga cargo en una parte, porque cuando formamos estudiantes universitarios en Entre Ríos, que son de otras provincias, no formamos tailandeses, son argentinos.
– ¿Cuáles son los planteos que tiene de acá a los próximos cuatro años? ¿Cómo está esa situación de regularizar los modos de contratación que tiene la universidad que usted se había propuesto como objetivo de gestión?
– También nos habíamos propuesto el edificio o los edificios, que se avanzó bastante y cuyas obras aparentemente se estarían reiniciando. Eso también sería importante, atento a lo que yo siempre digo en todos lados, que somos una universidad nómade.
En cuanto al sistema de contratación, que fue el problema histórico de la Uader, nosotros no afectamos derechos pero no permitimos más las contrataciones que se hacían a través de horas cátedra para tareas administrativas. Sí hemos ido, poco a poco, a medida que se van produciendo vacantes por jubilaciones, renuncias o los motivos que fueran, dando prioridad, por lo menos en Rectorado y en la mayoría de las facultades, a la gente que se encuentra en la situación de las horas cátedra para tareas remuneradas como administrativas.
– En la última gran marcha universitaria nacional, a la Uader, desde lo institucional, no se la vio tan activa. ¿Esto tiene que ver con la buena relación que tiene la universidad con el Gobierno provincial? ¿Se puede hacer una lectura en clave política de eso?
– Nosotros, en su momento, apoyamos la postura de las universidades nacionales, y ratificamos el comunicado del Consejo Interuniversitario nacional. Y dimos, obviamente, libertad de acción a todas las facultades dentro de la universidad.
Filipuzzi, Frigerio y Scattini, en la Uader.