Los misterios y mitos de Paraná
La ciudad posee una rica tradición de misterios, enigmas y relatos populares transmitidos de generación en generación, que forman parte integral de la identidad local. Entre estos, los túneles de Paraná destacan como el mayor enigma, siendo objeto de teorías, investigaciones y debates desde hace décadas.
La teoría más difundida sobre los túneles de Paraná fue propuesta por Miguel Ángel Mernes en 1987, quien sostuvo que la ciudad está atravesada por túneles de norte a sur y de este a oeste, supuestamente construidos por los jesuitas.
El investigador y periodista, Raúl Avellaneda, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), sin embargo, dijo que “no existe un libro anterior dedicado exclusivamente a los túneles de Paraná”, lo que motivó la investigación y publicación de un libro específico (Los túneles de Paraná. ¿Mito o Realidad?) sobre el tema.
Las investigaciones incluyeron “entrevistas a diversas personas, entre ellas expertos y testigos, y visitas a lugares señalados como posibles accesos a túneles, como el fondo del golf y la Bajada de los Vascos”.
Un dictamen oficial, respaldado por el especialista del Conicet Daniel Schavelzon, concluyó que “no existen túneles jesuitas” en Paraná. Las exploraciones realizadas, como el descenso por un aljibe, revelaron la existencia de cisternas y no de túneles interconectados, precisó.
La falta de documentación y pruebas materiales impide afirmar la existencia de túneles históricos, por lo que el tema permanece en el terreno del mito, agregó Avellaneda. La comunidad se divide entre “protúneles” (creyentes en su existencia) y “antitúneles” (escépticos), sin evidencia concluyente para ninguna de las posturas.
Se ha considerado, además, la posibilidad de explotar turísticamente los túneles, pero la ausencia de pruebas y condiciones adecuadas lo ha impedido.
Otros misterios
Además de los túneles, existen numerosos relatos y misterios en la ciudad, recopilados en un libro que resume veinte años de programas radiales sobre enigmas locales.
Entre los más destacados destacados figuran:
– El mito de San Pedro y San Pablo: se dice que junto a la estatua de San Pedro debía haber una similar de San Pablo, que nunca llegó.
– Apariciones de “enanitos de La Floresta” o gnomos.
– Misterios asociados al parque Urquiza y otros lugares emblemáticos.
– La estatua del diablo en la calle Almafuerte, patrimonio perdido del que no se conserva ninguna fotografía.
“La transmisión oral y el paso del tiempo suelen distorsionar y enriquecer estos relatos, agregando elementos fantásticos o misteriosos”, consideró Avellaneda.
Personajes populares y curanderismo
La ciudad, recordó Avellaneda, cuenta con figuras legendarias que han adquirido estatus mítico, especialmente curanderas como Doña Rato, Doña Picorina Verón y Doña Tota, reconocidas por la comunidad por sus supuestos poderes curativos y por formar parte de la mitología popular.
Otros personajes, como el “negro mesón” y la “princesita”, también forman parte del imaginario colectivo, siendo objeto de relatos y estudios periodísticos.
Patrimonio histórico y científico
Paraná, además, tuvo “iniciativas científicas relevantes”, como el primer observatorio astronómico impulsado por el doctor Pierini, figura destacada de la masonería local y protagonista en la lucha contra epidemias del siglo XIX.
El observatorio, ubicado en la zona del actual Cristo Redentor, fue financiado por la comunidad, pero al venderse la propiedad no quedó registro de los instrumentos astronómicos, cuyo destino se desconoce.
Otro observatorio existió sobre la Escuela Normal, pero también se perdió su equipamiento, lo que constituye una pérdida significativa para el patrimonio científico de la ciudad.
Reflexiones sobre la identidad local
De acuerdo con Avellaneda, a diferencia de otras ciudades como Córdoba o Salta, donde la historia y los mitos se promueven activamente, en Paraná “existe una tendencia a dejar de lado el propio acervo cultural y misterioso”.
Raúl Avellaneda, periodista e investigador.