Los Hogares de Cristo enfrentan serios problemas por atrasos en los pagos de partidas
Esta situación afecta la capacidad de asistencia a personas vulnerables. Francisco Sobral, presidente del Hogar de Cristo en Gualeguaychú, destacó la importancia de asegurar financiamiento fijo para continuar con sus programas y llamó a la sociedad a colaborar.
Los Hogares de Cristo, cuyo eje central es recibir y acompañar a personas con consumos problemáticos de sustancias y vulnerabilidad social, enfrentan enormes dificultades para desarrollar sus tareas, básicamente ante el atraso en los pagos por parte de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar).
Francisco Sobral, presidente del Hogar de Cristo de Gualeguaychú, en diálogo con el programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que en Entre Ríos hay tres Hogares de Cristo –en Paraná, Concordia y Gualeguaychú– y en el caso de ciudad del sur “tenemos seis dispositivos territoriales anclados en distintos puntos en donde se acompaña a más de trescientas personas de manera diaria”.
Sobral, además, contó que ha habido atrasos en los pagos de los programas de Casa de Acompañamiento y Atención Comunitarias de la Sedronar, que vienen funcionando desde hace muchos años. “Nuestros dispositivos son financiados por por esta política pública y sin ese aporte se dificulta el trabajo, que no sólo tiene que ver con las adicciones sino también con atención a personas muy vulnerables, protecciones alimentarias y vicienda”, subrayó Sobral.
Los atrasos, admitió, “no son nuevos en la administración pública, esto no es algo nuevo, pero lo cierto es que llegó un momento en que existieron tres meses de atraso, que para estas instituciones es muchísimo porque repercute directamente en la asistencia que prestamos”.
“Esto nos preocupó mucho porque, además, tenemos una gran incertidumbre
sobre la continuidad de los programas. La verdad es que nosotros, es cierto, nadie nos ha dicho esto va a cerrar, pero bueno, cuando empiezan con esos ceses de pago, es muy difícil poder estar tranquilo”, remarcó.
Sobral, asimismo, consideró trascendente hacer visible la realidad de los Hogares de Cristo no sólo a las autoridades sino también a toda la sociedad.
Enfatizó, en otro orden, que además de las personas con problemas de adicción, el Hogar de Cristo de Gualaguaychú asiste en sus dispositivos a 36 personas en situación de extrema vulnerabilidad. “Estas personas vienen a nuestros dispositivos, se bañan, lavan su ropa, porque viven en la calle”, explicó, y agregó que “la mirada no sólo está enfocada en la persona con adicciones sino que tiene un montón de necesidades. Y ellos vienen, se los recibe, pasan gran parte del día en muchos dispositivos convivenciales que abren a las 8 de la mañana y cierran a las 5/6 de la tarde. Es un momento donde estas personas pueden empezar a reconstruir su vida. Y en esa construcción de la vida también empezamos un poco a trabajar sobre las adicciones”, comentó.
– ¿Tuvieron alguna noticia del Gobierno nacional sobre la normalización de los pagos? ¿Tuvieron alguna noticia del Gobierno provincial sobre algún tipo de apoyo extra?
– En el plano nacional, estos programas pertenecían a la Sedronar, luego pasaron a la esfera del Ministerio de Salud, y la realidad es que allí es donde empieza nuestra aflicción cuando se empiezan a atrasar las partidas porque no sabemos dónde están los expedientes para preguntar qué está pasando. Y ahí hay silencio de misa.
En el plano provincial, estas semanas nos hemos reunido con distintos funcionarios para expresarles nuestra preocupación, mientras en los hogares empezamos a trabajar en proyectos o algún tipo de subsidio concreto.
Lo que quisiéramos es tener un componente fijo que nos permita saber con qué recursos contamos cada mes.
Y eso por ahí es lo más difícil de conseguir hoy. En cualquier plano, llámese provincial, municipal, es muy difícil que el gobierno se pueda comprometer a dar un aporte fijo. Eso nos lo han dicho en todos lados.
Francisco Sobral, presidente del Hogar de Cristo de Gualeguaychú.