«Lo barato sale caro»: las nuevas trampas y desafíos de los derechos del consumidor

La abogada especialista y docente Carolina Alexenicer trazó un mapa detallado sobre cómo han evolucionado los reclamos de los ciudadanos frente a las empresas y las nuevas tecnologías. Desde errores en transferencias bancarias hasta las dificultades para dar de baja servicios internacionales como Netflix o Spotify, la experta advirtió que, aunque las leyes de protección existen desde hace décadas, los métodos de consumo modernos exigen una atención mucho más aguda por parte del usuario

Una de las situaciones más comunes en la actualidad es recibir dinero en la cuenta por una equivocación ajena. Alexenicer explicó que estas situaciones están amparadas por el derecho del consumidor, aunque también «tienen una faceta penal».

Si bien existe la obligación de devolver el dinero, el problema surge cuando «no se cuenta con los datos de la cuenta de origen» para realizar la reversión. «Si recibís una transferencia errónea y no sabés de quién viene, hay que tener cuidado porque la retención indebida puede ser condenada», señaló la abogada.

En casos de montos exorbitantes que no coinciden con la actividad habitual del usuario, los bancos suelen activar «alarmas, bloquear cuentas e iniciar investigaciones» por posibles irregularidades.

Por otro lado, la especialista recordó que toda oferta o promoción es vinculante para el comercio. Si un cartel en un supermercado indica un precio determinado, la empresa debe respetarlo, incluso si se trata de un error humano al colocar los ceros, como ha ocurrido con televisores o aires acondicionados.

«Si el cartel decía 100.000 pesos en lugar de un millón, le tienen que respetar lo que dice la promoción», ejemplificó Alexenicer. Esta regla también aplica a las promociones que no aclaran excepciones de manera visible.

La abogada mencionó un caso testigo donde un comercio debió reconocer el precio de unos acolchados porque el cartel no especificaba que la línea de personajes infantiles estaba excluida del descuento.

 

Servicios digitales y el «laberinto» de las bajas

El ranking de reclamos actuales está liderado por la imposibilidad de dar de baja servicios contratados por internet. Al tratarse de empresas internacionales sin sedes físicas en el país, como Disney o Netflix, el proceso se vuelve una odisea. En estos casos, la clave reside en la prueba.

Alexenicer recomendó realizar capturas de pantalla de cada intento de baja para poder reclamar luego la devolución retroactiva de los meses cobrados indebidamente.

Algo similar ocurre con plataformas de venta como Mercado Libre, donde a veces se cancelan operaciones tras advertir un error en el precio publicado.

La experta subrayó que muchas veces el usuario acepta condiciones y «letra chica» que nadie lee, lo que facilita que las empresas se deslinden de responsabilidades alegando que la operación no se concretó.

 

Deudas, planes de ahorro y el mercado no financiero

La crisis económica ha disparado el sobreendeudamiento, llevando a muchas personas a recurrir a prestamistas fuera del circuito bancario tradicional. Aquí, los abusos suelen darse a través de cláusulas leoninas y la falta de información sobre el costo financiero total.

«Hay gente que toma cien y termina devolviendo cinco millones», advirtió sobre estas prácticas abusivas. En cuanto a los planes de ahorro para automóviles, la abogada fue contundente sobre la falta de transparencia en los contratos de suscripción, que suelen tener decenas de cláusulas en letra casi imperceptible.

Al comprar un 0km, si el vehículo presenta fallas, la ley establece una garantía legal que obliga a que el auto ingrese al menos una vez al servicio técnico antes de poder exigir el cambio de unidad o la devolución del dinero.

 

Compras internacionales y el efecto del «escrache»

Sobre el auge de plataformas como Temu o Shein, Alexenicer fue tajante al afirmar que «lo barato es caro». Al no tener domicilio legal en Argentina, es prácticamente imposible notificar una demanda o accionar judicialmente contra ellas.

Además, alertó sobre publicidades engañosas donde el producto recibido no guarda ninguna relación con la foto, como comprar una caja de herramientas y recibir un llavero o stickers. Finalmente, la especialista analizó el fenómeno de los reclamos en redes sociales o «escraches».

Aunque no es el medio legal recomendado, admitió que muchas empresas responden con rapidez ante la presión pública para evitar el daño a su reputación.

No obstante, sugirió apoyarse siempre en los comentarios de otros compradores en Google o plataformas de venta para tener una mejor experiencia de compra.

Finalmente, la doctora invitó a la comunidad a una jornada por el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, que se realizará este viernes a las 16:30 en el Colegio de Abogados, con la presencia de prestigiosos especialistas de Buenos Aires.