Las PISA 2025 volvieron a encender una señal de alarma sobre la educación
Argentina cayó en Ciencias, Lectura y Matemática respecto de la evaluación anterior y quedó por debajo del promedio de la OCDE. El país obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática, resultados inferiores a los registrados en PISA 2022. La caída fue de 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática. En esta última área se trata del puntaje más bajo alcanzado por el país en toda la serie comparable.
Los resultados de 2025 de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, según su sigla en inglés) “no pueden explicarse sin considerar el contexto social, político y cultural”, opinó Claudio Cardozo, secretario de Educación de la Seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).
La educación, recordó Cardozo en declaraciones al programa Ruido de mate, que conducen Andrea Frigerio, Martín Echagüe y Julio Galera por Radio Costa Paraná (88.1), está descentralizada en las provincias desde la reforma de 1993, lo que “generó diferencias vinculadas, entre otros factores, a la inversión: CABA, Córdoba y Mendoza, con mayores presupuestos, obtienen mejores resultados que regiones del NEA y NOA, que invierten menos”.
La Ley Nacional de Educación de 2006 “planteó destinar al sector al menos el 6 % del PBI”; según Cardozo, “desde 2023 se invierte cerca del 4 %, y el presupuesto continúa cayendo”.
Condiciones de enseñanza
La inversión comprende edificios, salarios, materiales y formación docente. Cardozo señaló que “desde 2015 no reciben libros en su escuela secundaria y que se interrumpió Conectar Igualdad, política orientada a reducir la brecha digital. La formación permanente queda a cargo de docentes que, con salarios insuficientes, deben recurrir al pluriempleo y a menudo viven bajo la línea de pobreza”. En ese escenario, la escuela “asume funciones de alimentación, refugio y acompañamiento emocional, además de enseñar, lo que dificulta los procesos de aprendizaje”.
Desigualdad social y educación pública
El desempeño educativo, agregó, “se relaciona directamente con los ingresos y las condiciones materiales. Quienes cuentan con vivienda adecuada, libros, acompañamiento familiar y padres con estudios superiores tienen ventajas frente a quienes trabajan desde chicos, cuidan hermanos o carecen de espacio y recursos para estudiar. La retirada estatal y la baja inversión por alumno también afectan a Entre Ríos, donde los bajos salarios y las dificultades docentes para llegar a fin de mes contribuyen al deterioro”.
No se ofrecen estadísticas sistemáticas sobre el traslado de estudiantes entre sectores, aunque se observa que familias que ya no pueden pagar escuelas privadas pasan a la educación pública. El entrevistado también describió cursos privados de treinta alumnos o más y una reducción de divisiones en escuelas públicas.
Por último, Cardozo vinculó el menor aprendizaje juvenil con “el empeoramiento de las condiciones de vida respecto de generaciones anteriores: menos empleo estable, acceso a la vivienda y seguridad económica”. La crisis educativa, por tanto, según la mirada de Cardozo, “refleja tanto problemas escolares como desigualdades y falta de oportunidades sociales”.