Las consecuencias ambientales, económicas y sociales de la profundización del dragado del río Paraná
El río Paraná ha sido rebautizado como hidrovía, reflejando un cambio de paradigma hacia una visión predominantemente mercantilista y de negocio, donde el valor económico prima sobre el valor ambiental, cultural y social. Este enfoque se ha profundizado con la llegada del gobierno libertario, que prioriza la rentabilidad monetaria por encima de la identidad, los recursos naturales y el bienestar colectivo.
Alejandro Abero, uno de los conductores del programa Buen Día –junto a Carlos Matteoda y Marta Segovia– que se transmite por Radio Costa Paraná (88.1), realizó esta introducción al presentar una entrevista con el abogado ambientalista Jorge Daneri, quien suscribió 100% esos conceptos.
En el proceso de licitación y planificación de la hidrovía, remarcó Daneri, se excluyeron sistemáticamente a las áreas ambientales provinciales, la máxima autoridad ambiental nacional, el Conicet, el Instituto Nacional del Agua, el Consejo Federal Hídrico y el Cofema (Consejo Federal de Medio Ambiente). Tampoco se conformó el comité de cuenca solicitado por el órgano de control creado en la gestión anterior, el cual fue desmantelado por los primeros decretos del gobierno actual. Esta exclusión implica “la ausencia de estudios ambientales adecuados, participación ciudadana y debate federal, violando leyes y derechos básicos de las provincias y sus habitantes” subrayó.
Impactos ambientales
La profundización de la hidrovía, explicó Daneri, implica “dragados más intensos y violentos debido al aumento del tamaño y calado de los barcos, lo que alterará significativamente la fisonomía del río y sus costas, y tendrá un impacto biológico severo”.
Este proceso, agregó, “es cíclico, repitiéndose aproximadamente cada 30 años, con antecedentes en el menemismo y repitiéndose ahora con mayor gravedad y menor control”. Las oportunidades de discusión y gestión responsable, como durante el gobierno de Alberto Fernández, no se concretaron, perpetuando la concentración de beneficios en Buenos Aires y Rosario, y excluyendo a otras provincias como Entre Ríos, se añadió.
Irregularidades
Daneri recordó que “existen causas judiciales y denuncias penales por irregularidades” en la gestión de la hidrovía, incluyendo “la falta de estudios y participación”. Informes de organismos como la Procuraduría de Investigaciones Administrativas han documentado estas irregularidades, pero la Justicia Penal no ha suspendido el proceso ni ha permitido un debate federal real. Denunció, además, “un autoritarismo centralista que ignora los derechos de las provincias y los pueblos, consolidando un modelo extractivista y excluyente”.
Consecuencias ecológicas
El modelo actual “promueve la transformación del río en una vía de navegación para grandes embarcaciones, ignorando la adaptación a las condiciones naturales del Paraná y priorizando intereses de grandes empresas extranjeras. Esto pone en riesgo la biodiversidad, la cultura y el acceso al agua, y no considera los impactos del cambio climático, especialmente en el delta argentino, una de las regiones más vulnerables de Sudamérica según el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático). No existen estudios ni planificación a mediano o largo plazo sobre los efectos de la subida del mar y las inundaciones, mientras se promueven negocios inmobiliarios en áreas protegidas”.
Desmantelamiento de la estructura ambiental
El Gobierno, continuó Daneri, “ha destruido la estructura técnico-científica ambiental nacional, eliminando áreas clave para el monitoreo y la adaptación al cambio climático” y señaló como responsables tanto a “funcionarios actuales como a provinciales, incluyendo al gobernador de Entre Ríos, por su complicidad y falta de acción para proteger los intereses y derechos ambientales de la región”.
Ante este escenario, Daneri consideró necesaria “una respuesta política democrática y federal que revierta este modelo y priorice el bienestar ambiental y social a largo plazo”.
Jorge Daneri, abogado ambientalista.