La yerba mate argentina llega a India
La yerba mate fue incorporada nuevamente al código alimentario de la India gracias a gestiones de los gobiernos de Misiones y Corrientes, provincias productoras, junto con empresas y las cancillerías de ambos países. Antes figuraba como producto exótico y pagaba un arancel cercano al 130%, lo que volvía inviable su comercialización. Con el nuevo nomenclador pasó a la categoría de infusiones, con un impuesto aproximado del 30%.
La cooperativa Piporé trabaja este mercado desde hace seis o siete años. En 2018 abrió una oficina virtual en India y, tras interrumpir el proyecto por la pandemia y otras dificultades, retomó la iniciativa mediante una misión comercial misionera realizada en noviembre del año pasado. “El objetivo es difundir la yerba, establecer contactos y facilitar su llegada a los consumidores indios”, explicó Martín Brítez, presidente de Piporé, durante una entrevista con el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y julio Galera por Radio Costa Paraná.
Oportunidad
India es una economía en expansión, con creciente poder adquisitivo y una tendencia hacia hábitos más saludables. “La yerba mate resulta atractiva por sus antioxidantes, minerales y capacidad energizante natural. La asociación entre Argentina, el fútbol y los jugadores que consumen mate también funciona como una forma de promoción internacional”, señaló Brítez.
Aunque algunos indios intentan beberla con bombilla, la modalidad tradicional puede resultar extraña para otras culturas. “Como India tiene bajo consumo de alcohol y una fuerte tradición de infusiones, el sector yerbatero analiza formatos adaptados: bebidas gaseosas, extractos solubles y mezclas especiadas acordes con los gustos locales”, explicó, y agregó que “la estrategia consiste en no exigir que todos los mercados consuman mate de la misma manera, sino ajustar el producto a sus particularidades”.
Producción y mercado interno
Brítrez, además, sostuvo que la yerba mate está asegurada y no se prevé una escasez inmediata. “Históricamente, el sector atravesó ciclos de exceso y falta de oferta, con precios determinados por la relación entre producción y demanda. Durante años de precios fijados legalmente, muchas personas ajenas al oficio ingresaron al negocio como inversión y plantaron grandes superficies, provocando sobreoferta”, comentó.
“Aunque el consumo interno podría crecer algo, una baja de precios no hará que la población tome mucho más mate. Por eso resulta fundamental conquistar mercados externos”, observó Brítez, para quien “la promoción estatal de la yerba en otros países es positiva para ampliar la demanda y sostener al sector.
Cooperativismo
El movimiento cooperativo permite que pequeños productores se unan, industrialicen su materia prima y lleguen al mercado con marcas propias, algo difícil de lograr individualmente frente a grandes empresas y monopolios. Piporé sostiene que “la cooperación representa el futuro del sector y requiere mayor apoyo y adhesión”.
La expansión hacia India proyecta la yerba mate como un emblema argentino capaz de atravesar diferencias culturales, lingüísticas y geográficas, al tiempo que fortalece a las cooperativas y a toda la cadena productiva.
Martín Brítez, presidente de la Cooperativa Productores de Yerba Mate de Santo Pipó, más conocida como Piporé.