La realidad de las personas que viven en situación de calle, según la mirada de un policía
La ONG Suma de Voluntades, la Municipalidad de Paraná –a través del área de Desarrollo Humano– y la Policía de Entre Ríos vienen trabajando en forma conjunta para atender a los sectores más vulnerables de la sociedad. Carlos Schmunk, el titular de la Departamental Paraná de la Policía, dio sus puntos de vista.
En este marco, el jefe de la Departamental Paraná de la Policía de Entre Ríos, comisario mayor Carlos Schmunk, durante una entrevista con el programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1), explicó que están “uniendo puentes –como dice Anabella (Albornoz, de Sumas de Voluntades)–, y, en nuestro caso, trabajamos en prevención en lo que refiere a gente en situación de calle” en especial aquellas que personas “por alguna medida judicial tienen restringido su ingreso al domicilio y que lamentablemente quedan a la intemperie, con vulnerabilidad”.
También de aquellas que “por cuestiones de vida, por necesidades, por falta de trabajo, por falta de contención, por no tener familia que lo contenga, viven desde hace muchos años en la calle”, y, además, de “gente en situación de calle que vive del delito por problemas de consumos problemáticos”
– Hay dos factores que son determinantes para la permanencia en la calle. Uno es el estado psiquiátrico de las personas y otro es el consumo problemático. ¿Coincide usted en ello?
– Sí, exactamente, nos encontramos con situaciones cada vez más alarmantes. Por ahí tenemos señalizados cuatro o cinco casos que consideramos graves, porque nadie, obviamente, quiere estar con este frío desnudo, por comentar un caso concreto que tenemos en la plaza Sáenz Peña, frente de una iglesia. Se trata de una persona que necesita atención inmediata de un especialista de la salud mental.
Nos pasa, como auxiliares de la Justicia, que cuando llegamos a un lugar inmediatamente se activa un protocolo, pero no hacemos el seguimiento de salud y el tratamiento que se da a determinada persona, y esa persona, al rato que nosotros la llevamos, la tenemos otra vez en la calle.
Tal el caso de Miguel Villagra, que falleció en la plaza 1 de Mayo, quien, a pesar de la intervención de Defensoría y de áreas de Salud, siempre volvía a la calle.
Después tenemos la situación de gente que vive adentro de los edificios, que se pueden observar en algunas avenidas, o en ingresos a casas o comercios.
– Lo que uno ha observado, esto es una opinión muy personal y me permito decirlo con beneplácito, es que la Policía paranaense no ha necesitado de violencia para actuar, todo lo contrario, han ayudado a un montón de gente. Felicite a su gente, Carlos, porque la verdad esto no pasa en todos lados.
– Primero le agradezco por esa observación, pero esto se empezó a dar desde que tenemos este trabajo en conjunto que estamos realizando. O sea, uno entiende la situación como cualquier ser humano, como cualquier persona. Atrás del uniforme, siempre lo decimos, hay una persona.
Nosotros entendemos a aquellas personas que nos llaman porque no puede salir de sus casas, porque tienen lo que denominados un “ranchito”, de aquellos que están de un lugar al otro. Y nosotros, sinceramente, los invitamos a que se retiren del luga, pero se va a correr seguramente a la otra cuadra, y después a la otra.
– ¿Hay niños en la calle?
– No son mayoría, pero sí por ahí hay hombres y mujeres que se encuentran acompañados de algún niño, pero ellos son los menos y los que más conciencia toman el momento de poder percibir algún tipo de ayuda, ya sea del Municipio o de alguna ONG, con algún plato de comida, con algún traslado a algún centro, para que tengan su atención por la noche, para que no pasen frío o cualquier otra cuestión.
– ¿Ha visto situaciones más graves que la actual? ¿Qué evaluación hace?
– Lo que observo es el aumento del consumo problemático de muchos chicos de 16/17 años que van de sus domicilios por este flagelo, y que las familias mismas piden restricciones para que no estén. Esa es la situación que nosotros encontramos. ¿Qué hacemos con esa persona? La Justicia dispone una medida que, si la viola, va detenido. O sea, pasamos a lo más grave, a la privación de la libertad, por querer ir a su casa o por buscar un poco de contención.
Carlos Schmunk, jefe de la Departamental Paraná de la Policía de Entre Ríos.