La primera estudiante de Ingeniería Mecatrónica de la UNER contó cuál es la salida laboral de la carrera
La joven Rocío Rivero es la primera mujer estudiante de Ingeniería Mecatrónica en la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Nacional de Entre Ríos. “Es una carrera nueva, instaurada relativamente hace poco tiempo y ofrece una alta posibilidad de desarrollo en todo lo que es todo lo que es la industria del país y la parte tecnológica. Por la gran versatilidad que tiene que se puede orientar a diferentes campos, según lo que quiera el estudiante. En mi caso particular me voy a orientar a la parte de gestión de proceso productivos, orientadas a las exigencias energéticas. Es decir voy a trabajar para que se reduzca lo más posible el impacto energético que producen las industrias”, explicó a radio “Costa Paraná”.
Contó que se decidió por cursar esa carrera porque siempre le gustó la “computación, en especial programación y la parte energética y la eficiencia en cuanto a la sostenibilidad, que hoy día es un tema muy hablado”.
En lo personal, para Rocío contribuyó que la carrera se dicta en la ciudad donde vive, Concordia. En la charla radial también destacó que la facultad cuenta con los laboratorios necesarios, que permiten ver con mayor profundidad lo que son las clases teóricas. “Al tener esas prácticas es muy bueno. Es un gran apoyo para reforzar la decisión que uno tomó en su momento a la hora de estudiar”, añadió.
En la entrevista con la radio pública de la capital entrerriana se le pidió qué mensaje le daría a la gente joven que piensa en cursar la misma carrera. Y respondió: “No tengan miedo. Es una palabra nueva. No está tan instalada en el mercado y eso es lo que a la mayoría de los chicos les causa miedo y un poco de temor. Segundo, que se den una vuelta por la facultad, que está siempre la puerta abierta para mostrar a todos los que quieran estudiar la carrera. Y si bien tiene mucha Matemática porque el plan de estudio así lo indica, es una carrera nueva y tiene una versatilidad que permite orientarte a varios y diferentes campos de trabajo”.
La UNER dictaba ya hace diez años la Tecnicatura en Mecatrónica y hace siete comenzó con la Ingeniería Mecatrónica.
Rocío Rivero será la primera egresada, pero ya hay, en años inferiores otras mujeres estudiando esta ingeniería.
Se mostró confiada en la salida laboral, más en el campo que tiene pensado desarrollar su profesión, es decir en cuestiones energéticas, porque “está teniendo un boom”. Y también ayuda esa salida laboral el hecho de las adaptaciones que debieron hacer muchas empresas para trabajar de manera remota, tras la pandemia. “Tenemos muchísima programación, así que eso hace que podamos abarcar empresas multinacionales”, agregó y anticipó que le interesaría poder canalizar sus conocimientos en la represa hidroeléctrica Salto Grande.
La Ingeniería Mecatrónica incluye mucha capacitación en robótica y programación.