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La pandemia afectó a los trabajadores con mayor precarización, vinculados a labores domésticas y construcción

Dos investigadoras de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER, Rocío Arce y Cristela Roude, estudiaron el impacto de la pandemia en el mercado laboral. En diálogo con radio “Costa Paraná”, la economista Roude dijo que se observaron tasas de actividad, tasa de empleo y tasa de desempleo, que arrojó como resultado que la pandemia y la cuarentena impactaron más severamente en los sectores con mayor informalidad y precarización laboral, como las empleadas domésticas entre las mujeres, y los albañiles entre los varones.

“Los números son malos pero hay que ir más allá para analizar quiénes fueron los afectados. Lo que vimos es que la mayor pérdida de empleo se da en los trabajadores más precarizados, cuentapropistas e informales. Lo hicimos en base de los datos del INDEC que van de abril a junio, momento en que estaban paralizadas varias actividades”, dijo la investigadora.

Concretamente sostuvo que observaron que el 83 por ciento de quienes perdieron su empleo fueron los trabajadores informales y cuentapropistas. En tanto que para los trabajadores formales, con contratos laborales, fue significativamente menor el impacto, como en el caso de los trabajadores del sector público y de la enseñanza.

La experta dijo que tomaron para medir el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad y que pasó de un 0,3 a un 0,5. “Resaltamos los datos de la pobreza, que alcanzó un 41 por ciento y de la indigencia, que alcanzó el 10 por ciento y eso explica la situación en la que nos encontramos”, observó al ser consultada por el programa “Aire de todos”, de la radio de la ciudad.

En relación a la tasa de desempleo vinculada al género, Roude dijo que “las más afectadas fueron las mujeres jóvenes, mientras que en el resto de los indicadores se ve una mejor situación en las mujeres vinculadas a educación, salud y servicios sociales, que son actividades decretadas como esenciales. El trabajo doméstico, en cambio, no pudieron continuar su actividad”.

Entre los varones, quienes más se han visto afectados son los vinculados a la construcción, según dijo la economista.

Mereció una alusión particular el sector turístico, como hotelería y gastronomía. Al respecto, el trabajo indica que “por un lado, el sector de hoteles y restaurantes registró una caída del empleo del 47% respecto al mismo trimestre del año anterior. Esto se explica claramente por la paralización total de los servicios de hotelería, a causa de la suspensión de la actividad turística, y por la paralización parcial de los restaurantes y bares”.

Respecto de la desmejora en la distribución del ingreso, el informe indica que “se produce paralelamente a una caída interanual del salario real, en donde el índice de salarios aumentó en menor proporción que la inflación (36,4% vs. 42,8%) y en consonancia con una caída de la actividad económica del 12,3% en el mes de junio de 2020, en comparación al mismo mes de 2019

“La tasa de desempleo es alarmante porque se alcanzó el punto máximo desde 2004, pero si bien son números drásticos hay que decir que son efectos temporales por paralización completa de actividades por la pandemia. Entendemos que puede cambiar con el reinicio de las actividades, y que los indicadores del próximo trimestre creemos que se pueda ir recuperando por la misma vuelta a la actividad”, sostuvo la entrevistada.

La pandemia afectó a los trabajadores con mayor precarización, vinculados a labores domésticas y construcción El trabajo de albañiles fue uno de los más afectados al inicio de la pandemia.
Cristela Roude