La Obra Don Uva cumple cien años y será celebrado en Paraná, donde asisten a más de 160 personas

La Obra Don Uva es la que lleva adelante la Congregación de las Siervas de la Divina Providencia, nacida por iniciativa del sacerdote católico Pascual Uva. La Obra Don Uva cumplirá un siglo de vida el 20 de agosto. Fue fundada en 1922 en Italia, y la primera casa que abrió fuera del país peninsular europeo es la casa que tienen en Paraná. La obra concentra cuatro instituciones de asistencia y prestan servicios a más de 160 personas con discapacidades y también a mujeres ancianas. “La obra comenzó en Italia, en 1922. Después de la Primera Guerra Mundial, nuestro padre fundador, padre Pascual Uva, se conmueve por la situación en la que se encontraban las personas con discapacidad, abandonadas en la calle, y empieza allí su obra de caridad para con estas personas”, dio la apoderada de la hora, hermana Carmen Patat, en diálogo con radio “Costa Paraná”.

Sobre la historia de la Obra Don Uva, comentó que el padre Pascual Uva, fundador de la Congregación de las Siervas de la Divina Providencia, fue su creador. Al arribar a los cien años de vida en Paraná prepararon una serie de festejos mensuales y este martes se desarrollará en el predio de calle José María Paz 4.480 un día deportivo en el que contarán con la participación de cuatro escuelas, cuatro centros de día y la colaboración de los estudiantes del profesorado de Educación Física.

La oportunidad fue propicia para que en la charla radial asomaran otros datos relevantes de la institución de asistencia.

A la forma de trabajar institucionalmente en la asistencia se refirió la religiosa entrevistada. “Estamos hablando de una mirada inclusiva en el año 1922, si bien no se le llamaba mirada inclusiva sino que se le llamaba la mirada de la caridad. Le permitía a él descubrir el rostro de Cristo en las personas que sufrían y entender que eran personas tan dignas y con los mismos derechos que cualquier otra. Para que tengamos una idea: en el año 1904 a las personas con enfermedad mental no tenían asistencia y se las encerraba en cárceles para que no se dañaran a sí mismo ni a las demás. Se las sacaba de la sociedad”, agregó la religiosa. 

La hermana Patat contó que Uva no era psicólogo, ni profesional de la salud mental, pero que con su perspectiva de abordar la problemática de personas abandonadas, enfermas mentales y en una sociedad que buscaba reconstruirse tras la guerra, el creador de la orden aplicó el criterio de buscar las capacidades de las personas asistidas y no centrarse en sus discapacidades. Fue así que, dijo la religiosa, Don Uva hizo un aporte a la psiquiatría. “A partir de la mirada de amor y ver las diferentes capacidades de las personas, hizo un adelanto y ofreció un adelanto a la psiquiatría de siempre, en eso gastó todos los bienes de su familia, y anduvo dando vuelta por toda Italia, pidiendo limosnas y construyó cuatro grandes casas donde, él decía, pudieran comer el pan de la Divina Providencia esas personas y todas las personas que lo necesitaran”, indicó la religiosa entrevistada.

Puntualizó que la primera casa de la orden que se abrió fuera de Italia es, precisamente, la de Paraná. “Las hermanas llegaron en noviembre de 1988 siguiendo la propuesta y el pedido de monseñor (Estanislao) Karlic, de extender la obra. Él había visitado en Italia la obra de las hermanas y les pidió que vivieran a ver la Argentina. Las hermanas vinieron a Mendoza a Córdoba, pero decidieron quedarse en nuestra diócesis. Lo primero que hicieron fue abrir una casa para asistir a ancianas mujeres”, relató.

Por su parte, Santiago Maranzana, el coordinador de la Obra Don Uva, contó que “la obra es un conjunto de cuatro institucionales”. “El hogar de mujeres ancianas -continuó- sigue hasta la actualidad; es muy grande y muy cómodo. Tenemos un hogar para personas adultas, mujeres y varones, con discapacidad; la escuela para niños con discapacidad, que también sigue, y el centro de día para adultos con discapacidad. Dentro de esas cuatro instituciones somos los que estamos tratando en reciprocidad con las hermanas de poner un espíritu de gozo y de fiesta por todas estas ideas que en su momento fueron visionadas del padre y que la inclusión deje de ser una utopía, un discurso y pueda hacerse posible”.

Otro concepto que dejó Maranzana fue que la obra “tiene un plantel profesional importante que acompaña y, sobre todo, adhiere a la raíz de la fundación, que es de caridad, pero no la caridad de dar lo que nos sobra o dar lo que podemos, sino como quería el fundador: acercarnos al otro en la realidad y la necesidad concreta de vida”.

La Obra Don Uva cumple cien años y será celebrado en Paraná, donde asisten a más de 160 personas Santiago Maranzana, el coordinador de la Obra Don Uva, y la Carmen Patat, apoderada, dialogaron con “Costa Paraná”. (Foto: gentileza diario Uno)
🎵 Carmen Patat - Santiago Maranzana⬇ Descargar