La mirada de Julián Stoppello sobre la gestión cultural
El funcionario provincial habló de su labor al frente de la Secretaría de Cultura, con eje en el arte, el teatro y la literatura. También se refirió a los proyectos que tiene en carpeta, sobre todo el de generar espacios culturales para las infancias. Dijo, además, que la mirada ornamental de la cultura ya caducó y que ahora la mirada es mucho más práctica en relación al desarrollo cultural.
Julián Stoppello es el secretario de Cultura del Gobierno de Entre Ríos, organismo al que llegó después de trabajar durante cinco años en la Municipalidad de Paraná, los cuatro de gestión de Adán Bahl y el primero de Rosario Romero. En una entrevista con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martìnez y Juan Cruz Varela (88.1), contó algunos detalles de cómo fue ese “pase”, pero también abordó cuestiones vinculadas a la política cultural de la administración provincial, en tiempo donde los recursos escasean.
– ¿Por qué te fuiste de la Municipalidad al Gobierno de la provincia? ¿Por qué la dejaste a Romero para abrazar a Frigerio? ¿Por qué te fuiste del peronismo para hacerte del PRO?
– Porque me pareció muy interesante la propuesta de ser secretario de Cultura de la provincia.
Yo vengo trabajando en gestión cultural desde hacía mucho tiempo. Lo hice en la Municipalidad y fue una experiencia para mí muy importante. Y ya antes venía haciendo gestión de manera más independiente, en su momento, y había tenido una experiencia muy interesante en lo público, en LT14, en la época de Juan Carlos Bettanin, cuando fui coordinador artístico y tenía como una suerte de extensión en donde hacía cosas de gestión cultural. Y después lo hice mucho en Entre Ríos Ahora, organizando seminarios de literatura y espectáculos.
Y en la Municipalidad descubrí lo público con más fuerza y me encantó. Fue durante la gestión como intendente de Adán Bahl, los cuatro años, y un año con Rosario Romero.
Y me llegó la posibilidad de ir a la Provincia. Me llamó el ministro Manuel Troncoso, estaba Fabián (Reato) como secretario de Cultura, pero no quería seguir. Ellos me hicieron la propuesta de agarrar la Secretaría y a mí me pareció que estaba en la edad, en el momento y en la situación justa para hacerlo.
– Buscando el costado político, lo primero que me pregunté fue si el gobernador Frigerio levantó el teléfono y le dijo a la intendenta Romero, me interesa un funcionario suyo, ¿o no pasó eso?
– No lo sé. No creo que el Gobernador lo haya hecho, pero probablemente el ministro de Gobierno sí.
– Pero vos fuiste y le dijiste a la Intendenta, me llamó Troncoso.
– Yo hablé en un momento con el secretario de Gobierno, Santiago Halle, y le dije que tenía esa propuesta.
Estoy seguro que hice un buen trabajo en la Municipalidad de Paraná y eso me dio la posibilidad de que al Gobierno de la provincia le interesara que yo fuera a ocupar ese lugar, y para mí era una ocasión inmejorable, más allá de que el contexto no ayuda para nada.
En ese momento tenía 47 años, mucha energía, y me parecía que era el momento de hacerlo, que no iba a tener otra ocasión de encabezar algo así y a mí me gusta mucho la gestión.
– ¿Para hacer qué? ¿Qué se puede hacer en Cultura? ¿Está condenada a ser la hermanita menor con poquito presupuesto o trabajar en Cultura desde el Estado, que ya es una definición, que ya es una particularidad, sirve para alguna otra cosa?
– Yo creo que ese es principal objetivo, es abrir la calle, es abrir cada vez más la calle, que de hecho se ha ido haciendo con el tiempo.
Conozco a la gente de Cultura de la provincia desde hace muchos años. De hecho la mamá de mis hijos trabajaba en Cultura hace veinte años, yo he trabajado con Cultura de la provincia en diversos momentos y la Secretaría ha ido tomando dimensiones cada vez más grande a través del paso de los años.
En la primera gestión de Roberto (Romani) los organismo de Cultura eran pocos, hoy son 19.
– ¿Y nos dice algo el tamaño de la Secretaría?
– Nos dice que tiene un alcance importante. Ahora hay un consejo de teatro independiente, que tiene su presupuesto, y hace fomento en toda la provincia, está el Instituto de Cine que hace fomento de la cuestión audiovisual en toda la provincia, hay un Consejo Provincial de Cultura, que enlaza con todas las áreas de la provincia. Quiero decir, ha ido creciendo, entonces me parece que se puede seguir ensanchando esa calle para que Cultura realmente sea transversal a todo y tenga un protagonismo mayor.
– Me imagino esa Secretaría de Cultura como una suerte de reflector que tira un haz de luz donde adentro hay mucha gente, la Orquesta, los teatreros independientes que reciben algo, un subsidio, un aporte, pero por fuera de ese haz de luz también hay gente que hace cultura. Me pregunto cómo se trabaja eso.
– Eso está buenísimo que suceda porque, más allá de lo que el Estado pueda promover, siempre se está generando cultura en otros ámbitos, y está perfecto que así suceda.
Hace poquito se realizó el encuentro de teatro en el que participan elencos independientes, pero una semana antes, a través del ConTIER (Consejo de Teatro Independiente de Entre Ríos) se activaron 11 localidades y 16 salas independientes. Es una actividad al año que hicimos nosotros con ConTIER para hacer la Semana del Teatro que sirve para visibilizar el trabajo que vienen haciendo, pero el trabajo teatral ya lo están haciendo. Y eso no está dentro de la órbita del Estado y funciona y tiene su propia actividad.
El Estado tiene que promover la actividad y por supuesto observar lo que está sucediendo para ver si se puede gestar algún cruce que retroalimente la actividad.
– Tengo la sensación de que los gobiernos debieran buscar, si no suena muy pretencioso, la felicidad de la gente. ¿Para qué otra cosa sino para generar esos espacios creativos que le permiten a la gente crecer podría servir un gobierno? Esta sensación, sin embargo, convive con casi mi certeza de que a las cabezas de los gobiernos en general esto le importa poco.
– Históricamente ha habido una mirada muy ornamental de la cultura. Eso se ha ido transformando y creo que tenemos cada vez una mirada mucho más práctica de para qué necesitamos el desarrollo cultural.
– ¿Ornamental qué es? Queda lindo tener una obra de teatro, un festival, nos adorna la gestión.
– He escuchado cosas, en el pasado, decir “necesitamos un numerito para vestir la cosa”. Esa es la mirada ornamental de la cultura. No se vea a la cultura como una cuestión transversal que atraviesa todo el hacer de las personas y la necesidad de promover la actividad cultural, sino como un adorno.
Creo que esa mirada ya quedó caduca, se transformó. Ahora hay que seguir ampliando las posibilidades, y para ampliar las posibilidades hay que observar y hacer observar lo importante que resulta tener una actividad cultural permanentemente en acción y con mayor alcance posible.
Lo que yo vi cuando llegamos a la gestión es que en Entre Ríos, particularmente, la actividad del Estado estaba muy concentrada en Paraná porque todos los centros culturales y los museos, en su mayor porcentaje, están en la ciudad de Paraná.
Entonces, todos los programas de la Secretaría que hemos implementado itinerantes, igual que los encuentros de arte. En eso se enmarca el encuentro de teatro, pero antes hicimos, el de muralismo en Galarza, el de música en Diamante, el de artes visuales en Chajarí, el de teatro iba a ser en Concepción del Uruguay pero finalmente se hizo en Paraná, pero la intención en realidad era esa, la Feria del Libro en Concordia.
– ¿Por qué en Concordia?
– Elegimos Concordia porque hace un par de años dejó de hacerse la Feria del Libro de allí, y porque tiene la infraestructura para poder albergarla en el Centro de Convenciones que nos parecía favorable. Y, aparte, para darle impulso y que la gente se entusiasme y después siga.
– Volviendo rol de una Secretaría de Cultura. En el pasado reciente tuvimos algunas con características muy particulares, la gestión de Cristina Fernández, con Tecnópolis, y las gestiones del PRO en Buenos Aires que también le dieron mucha importancia a la cultura, con mucha innovación, pero con una mirada un poco más mercantilista de lo que es el consumo cultural. ¿Te hace ruido eso? ¿Cuál crees que tiene que ser el rol? ¿Se tiene que cobrar entradas en los espectáculos o no?
– Hay varias cosas. En principio hay una parte que es generar el acontecimiento, generar sensibilidad y ganas de hacer.
La otra partees generar políticas con continuidad que puedan realmente permear y generar incidencia en lo que está sucediendo en el territorio.
Después, la cuestión práctica que todos queremos es apuntar a que el trabajo de la gente que está haciendo cultura, en cualquiera de sus disciplinas, pueda servir como modo de vida. Y ahí sí entra la discusión de qué es la cuestión de la gratuidad de todos los espectáculo que hace el Estado, cuándo te conviene que sea gratuito, cuándo no. Para mí lo primordial es que esté la accesibilidad de los bienes culturales, materiales, inmateriales, entonces el Estado tiene la obligación de que resulte accesible lo que promueve.
Todo lo que hace la Secretaría de Cultura es gratis, no hay nada que se cobre. Pero me parece que es un tema para conversar, qué se puede cobrar, qué no se puede cobrar.
– No sé si es para preguntarle a un secretario de Cultura, me parece que sí. A mí me duele que Paraná haya perdido la Fiesta de Disfraces. ¿No es una pregunta para un secretario de Cultura?
– Sí, por qué no. Podemos conversar. ¿Te parece que era una fiesta identitaria?
– Absolutamente, absolutamente. Me parece un ejemplo palmario de nuestra capacidad de autodestrucción.
– Yo creo que era una fiesta súper importante, de hecho se hablaba en Paraná dos meses antes de lo que iba a pasar en la ciudad, de toda la plata que iba a generar, de la seguridad, de la seguridad, de la fantasía de toda la plata que hacían los organizadores.
Y sí, sin duda es una pérdida.
Quizá el Estado podría haber colaborado en su momento para que eso pudiera continuar en la ciudad, pero igual creo que en los últimos años estaba resultando tan tan rentable. Me parece que tiene que ver con eso también.
– ¿Qué tenés en la cabeza y decís esto lo voy a hacer sí o sí porque sería un fracaso personal si no lo logro?
– Ponerlo en esos términos es terrible.
Lo que quiero es consolidar lo que estamos haciendo de los encuentros de arte. Me parece muy importante que todos los años se puedan realizar entre cuatro y cinco encuentros de arte entrerriano. También consolidar la Feria del Libro que empieza ahora en Concordia.
A mí me gustaría que Entre Ríos tuviera, no al estilo de la provincia de Santa Fe sino con estilo propio, espacios culturales para las infancias. Tres, por lo menos.
Julián Stoppello, secretario de Cultura de Entre Rìos.