La mamografía, la herramienta clave para la detección del cáncer

El Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, conocido globalmente como Octubre Rosa, se conmemora cada octubre para promover la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de esta enfermedad.

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente entre las mujeres. Aunque suele hablarse de “prevención”, los controles no evitan que aparezca la enfermedad sino que permiten detectarla temprano, cuando hay mayores posibilidades de curación.
Según el médico Alejandro Cura, especialista en Diagnóstico por Imágenes, el diagnóstico temprano puede alcanzar tasas de curación del 98–99 %. “La mamografía es fundamental porque permite identificar microcalcificaciones, lesiones silenciosas que no duelen ni suelen palparse. Otros estudios, como ecografía, resonancia o tomosíntesis, pueden complementar la evaluación, pero no reemplazan esa capacidad específica de la mamografía”, subrayó
Cura, durante una entrevista con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler, Analía Winkelmann e Ignacio Koonrstra, realizad en los estudios de Radio Costa Paraná (88.1), señaló que “no hay publicaciones científicas que contraindiquen el estudio y que la detección temprana mejora las posibilidades de tratamiento exitoso”.
Como orientación general, “los consensos plantean una primera mamografía entre los 35 y 40 años y controles anuales posteriores. La pauta debe adaptarse a los antecedentes y características de cada paciente, por lo que es importante consultar al ginecólogo. La menopausia no es motivo para suspender los controles: el riesgo de cáncer aumenta con la edad y la vigilancia debe continuar. El autoexamen puede ayudar a advertir cambios durante el intervalo entre estudios, pero no sustituye la mamografía ni la consulta médica; algunos tumores pueden crecer entre controles” agregó el profesional.
Edad, acceso y tratamiento
El médico atribuyó la mayor frecuencia actual de cáncer, en parte, a que la población vive más años y tiene más tiempo para desarrollar enfermedades. Describió una diferencia general: “En mujeres jóvenes el cáncer de mama es menos frecuente, pero puede ser más agresivo y crecer o producir metástasis con mayor rapidez; en edades mayores es más común, aunque suele tener un crecimiento más lento y mejores resultados terapéuticos”.
El abordaje oncológico ha cambiado en las últimas décadas. “Antes era más habitual extirpar toda la mama; cuando la detección y las características del tumor lo permitían, hoy pueden realizarse cirugías conservadoras. También existen tratamientos farmacológicos más eficaces, incluidos distintos fármacos e inhibidores. La elección depende del tamaño, extensión y ubicación del tumor”, añadió.
La atención debe contemplar asimismo “las consecuencias emocionales, la imagen corporal y la vida familiar y laboral de las pacientes”, agregó Cura.
Quienes no tienen obra social, añadió, pueden recurrir al sistema público, aunque los turnos estén demorados. “Como la mamografía de control no suele ser una urgencia, se aconseja solicitarla con anticipación y esperar si es necesario, en vez de abandonar el estudio. En octubre, algunas instituciones ofrecen mamografías u otros estudios gratuitos”, dijo Cura.
Otros controles ginecológicos
La consulta ginecológica también orienta los controles apropiados para cada etapa de la vida. Para prevenir el cáncer de cuello uterino son importantes el Papanicolaou y la vacunación contra el HPV, incluida en el calendario según se indicó en la entrevista. El consejo central es mantener controles periódicos, pedir orientación profesional y actuar sin postergarlos.

La mamografía, la herramienta clave para la detección del cáncer Alejandro Cura en los estudios de Radio Costa Paraná.
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