La Justicia investiga la muerte de Guillermo Ramírez
El hombre, de 38 años, había sido detenido en Villa Libertador San Martín por la Policía de Entre Ríos por supuesta exhibición obscena. Su familia denuncia violencia policial. Cuatro agentes están bajo investigación. La autopsia preliminar revela múltiples golpes y asfixia.
La Justicia está investigando la muerte de Guillermo Ramírez, un hombre de 38 años que falleció luego de ser detenido por efectivos de la Policía de Entre Ríos, en Villa Libertador San Martín, departamento Diamante. La Policía alega que estaba practicando exhibiciones obscenas.
La familia de Guillermo Ramírez, oriundo de la provincia de Santa Fe pero que hace un tiempo vivía en Villa Libertador San Martín, sin embargo, ha dicho que de ninguna manera estaba haciendo algo indebido, sólo estaba en la plaza con el torso descubierto, y ha denunciado que Ramírez fue víctima de violencia policial.
Interviene la fiscal Romina Blasich, quien está investigando junto a efectivos de Prefectura y Gendarmería, desplazando a la Policía de la investigación, que roza a algunos de sus miembros, dado que hay cuatro efectivos que están bajo investigación y cumpliendo una prisión preventiva domiciliaria que se debería extender unos 15 días.
Alejandro Barbar, amigo de la familia de Ramírez, en diálogo con el programa En El Dos Mil También, que conducen Antonio Tardelli y Sebastián Martínez por Radio Costa Paraná (88.1), dijo que “por el momento no tenemos una versión definitiva de los hechos porque todavía la investigación está en una etapa preliminar, pronto va a esclarecerse con los resultados de la autopsia definitiva, aunque ya está la autopsia preliminar, y en este momento los testigos, alrededor de 40 testigos, están declarando estos días en la Fiscalía de Diamante”.
La familia, comentó Barbar, “está viviendo con mucha angustia, con mucha tristeza, y un poco de decaimiento de ánimo porque a, causa de la espera de la autopsia definitiva, todavía no se le ha entregado el cuerpo, y entonces todavía no se ha podido cerrar ese capítulo, no lo han podido velar, no lo han podido trasladar a Santa Fe tampoco, es algo que están esperando y que es una de las cosas que están reclamando que sea con celeridad”.
– La versión de que Ramírez estaba efectuando exhibiciones obscenas, ¿de dónde surge?
– Por el momento no se constata la versión. Tanto en las cámaras como los testigos todavía ninguno arroja semejante cosa. Sí el torso desnudo porque hacía calor y estaba sin la remera puesta, en una plaza, y sí, quizás sea uno de los recursos que tenga la defensa para no quedar tan pegados en la causa, tratando de justificar el accionar con una conducta indebida. Las cámaras no arrojan esto, la fiscal no lo ve en las cámaras, los testigos tampoco lo pueden confirmar, y quizás una excusa o un justificante como para los golpes que vinieron posteriormente.
– ¿Conocías que Guillermo haya tenido algún episodio previo con la Policía, algún problema similar o algo que haga sospechar algún mal accionar policial?
– Conozco a Guillermo desde que llegó al pueblo, a nuestra comunidad, trabajó para nosotros en una constructora más de una ocasión, y conozco a la familia.
Respecto de la pregunta concreta con el accionar de la Policía, que se pueda sospechar, no es que se pueda sospechar, cada vez que fue aprendido, nunca fue tratado normal, siempre fue con golpes. En otras ocasiones soy testigo ocular de los resultados de esas golpizas, con roturas en la cabeza, sangre en el rostro, suciedad en el cuerpo completo, ropa rota, magullones en el brazo, en fin.
– O sea, él ya había sido detenido por la Policía en ocasiones previas.
– Sí, anteriormente sí.
– ¿En qué circunstancias? ¿A raíz de qué hechos?
Esta que comenté recién que fue quizá la más grave que yo haya visto antes de esto. Fue porque tuvo un altercado económico con otra persona en la comunidad, que le hizo trabajar y no le pagó como correspondía. En esa circunstancia pasó esto que comenté recién, de los golpes y demás.
Sí, ha tenido altercados con compañeros y demás que se juntaban a fumar o a tomar y terminaba por ahí en discusiones, un poco los golpes y ese era el hecho más grave, digamos. No era algo cotidiano, él era un muchacho que sufría depresión también, entonces por ahí cada tanto le pintaba un bajón bárbaro depresivo y bueno, por ahí recurría al consumo de alguna sustancia. No era un adicto y no era un delincuente, no era que consumía permanentemente ni lo hacía periódicamente.
Lo que muestran las cámaras
En Villa Libertador San Martín, agregó Barbar, “tenemos muchísimas cámaras en la comunidad y en esa plaza también hay cámaras de seguridad, de videovigilancia, y la comisaría también. Ya fueron analizadas. En principio, la fiscal pidió justamente esas cámaras, la de la comisaría sobre todo, que es de las que más compromete a estos cuatro efectivos cuando lo manipulan ya inerte, sin vida”, subrayó.
Respecto de la pregunta concreta con el accionar de la Policía, que se pueda sospechar, no es que se pueda sospechar, cada vez que fue aprendido, nunca fue tratado normal, siempre fue con golpes. En otras ocasiones soy testigo ocular de los resultados de esas golpizas, con roturas en la cabeza, sangre en el rostro, suciedad en el cuerpo completo, ropa rota, magullones en el brazo, en fin.
– ¿En qué lugar, en qué espacio físico?
– Las primeras imágenes que analiza la fiscal son las de la comisaría. En las imágenes de la plaza, ya se lo ve sin vigor cuando lo suben al patrullero, los pies arrastrando, no respondiendo a ningún signo vital tampoco. Lo bajan en Jefatura de Diamante, y cuando lo sueltan se desploma en el suelo, se cae, se rompe la cara, y es como que recién ahí se dan cuenta, se anotician de que estaba sin vida.
La autopsia preliminar pone la situación del deceso en la plaza, después de la tortura.
– ¿Hay alguna imagen que acredite esto?
– Eso es lo que está en análisis todavía, porque en las cámaras de la plaza se lo ve como sin mover los pies cuando suben al patrullero. Después hay partes donde la cámara está tapada por arbustos, por arbolitos, y entonces no se alcanza a ver. En la autopsia final se va a determinar si la asfixia mecánica fue por ahorcamiento, con las manos, o por compresión, como dio la primera, por compresión. Todavía no se sabe si fue con la pierna, con el pie, o con las manos. Eso es lo que está determinando la última autopsia definitiva.
La opinión del defensor de uno de los policías
Mientras, Ricardo Temporetti, abogado defensor de Jonathan Vega, uno de los policías investigados en la causa por la muerte de Ramírez, relató que los policías involucrados –dos hombres y dos mujeres– “intervinieron a raíz de un llamado telefónico” alrededor de las 20.30 porque “había una persona realizando, en principio, actos de exhibición obscena, y molestando a las diversas personas que se encontraban en la plaza 25 de Mayo”.
Los policías, explicó, cuando se está cometiendo un delito en flagrancia tienen la potestad de la detención. “También surge de algunos testigos que habría habido una resistencia por parte de la persona que finalmente fallece. Los funcionarios policiales lo ingresan al móvil y lo trasladan al destacamiento policial que está en la Villa, pero no queda ahí detenido, sino que inmediatamente, sin bajarlo del móvil, lo trasladan a la Jefatura de Policía Departamental de Diamante, donde ya esta persona, en el momento en que lo bajan, se encontraba desvanecido, y cuando vieron que no tenía signos vitales, lo trasladan inmediatamente al hospital, donde posteriormente determinan que había fallecido”, señaló Temporetti.
– ¿Qué cosa puede haber sucedido tan violenta como para que ocurriese algo que desembocara en la muerte de una persona, más allá de la resistencia que pudo haber ensayado frente al accionar policial?
– Mire, en realidad, para eso tendríamos que esperar el resultado final de las autopsias, para determinar bien cuáles fueron las causas de muerte de esta persona.
No intervinieron cuatro policías en la aprehensión física intervinieron, fueron solamente dos, dos varones.
– Los resultados de la autopsia preliminar hablan de muerte por asfixia, de costillas rotas, de golpes en diferentes partes del cuerpo y de sangre en los pulmones. ¿No estamos frente a un procedimiento de aprehensión demasiado violento?
– Eso es lo que se va a determinar en la investigación penal. O sea, si la fuerza que fue utilizada por los funcionarios policiales fue a favor de la resistencia puesta por la persona que luego fallece, o exceso. Porque podría haber habido algún tipo de exceso o puede haber sido las propias lesiones ocasionadas por la propia resistencia que puso quien luego resultara fallecido.
Pero más allá de eso, lo que debo decir es que incluso, si hubiera habido algún tipo de exceso en la actuación de los funcionarios policiales, entiendo que no estaríamos ante la figura penal que se les imputa que es privación ilegítima de la libertad y tortura seguida de muerte. O sea, no surge tampoco de que haya habido una tortura hacia la persona. Puede haber habido, en el peor de los casos, un exceso y ello lo colocarían frente a un homicidio por exceso en una causa de justificación que tiene una pena mucho menor a la que la Fiscalía está indignando como calificación legal en primer término.
Guillermo Ramírez tenía 38 años y era oriundo de la provincia de Santa Fe.