«La escuela es el lugar más seguro»: Carlos Cuenca analizó las amenazas de tiroteos y el uso del celular
El presidente del Consejo General de Educación, Carlos Cuenca, describió la magnitud del organismo que conduce como una de las estructuras más grandes del Estado provincial, al punto de que concentra al «40% de los trabajadores o un poquito más» de toda la administración pública.
En una charla que recorrió desde la gestión administrativa hasta las problemáticas sociales que golpean las aulas, el funcionario admitió que la urgencia diaria suele consumir el tiempo, advirtiendo que «si no te dedicas el tiempo a la planificación… te hace que estés solucionando con suerte la urgencia».
Cuenca subrayó que el sistema educativo entrerriano es un mosaico de contextos muy diferentes que exigen respuestas específicas. Con 3.500 unidades educativas y más de mil establecimientos, relató que uno de sus primeros actos fue visitar una escuela de islas en Villa Paranaito para entender esa realidad de cerca.
«La realidad dentro de la provincia es muy disímil», explicó, mencionando desde escuelas rurales con menos de seis estudiantes y personal único hasta grandes centros urbanos.
Por ello, sostuvo que «no puedes tomar generalmente una resolución que abarque todo» y que es vital considerar el marco y contexto antes de decidir.
Además, aclaró que el CGE no solo gestiona primaria y secundaria, sino que tiene un fuerte peso en el nivel superior con 200 carreras activas (145 profesorados y 55 tecnicaturas) y más de 20.000 estudiantes.
Amenazas de tiroteos y «escucha activa»
Uno de los momentos más tensos de la gestión fue la ola de amenazas de ataques en las escuelas. Cuenca reveló que se registraron más de 180 denuncias en toda la provincia, lo que obligó a activar protocolos inmediatos con la policía y la justicia.
«Nunca se entendió que era un chiste una broma jamás», sentenció el funcionario, quien compartió que esta problemática afectó simultáneamente a ministros de otras provincias durante el Consejo Federal de Educación.
Como respuesta, impulsó la campaña «Hablemos de», enfocada en la «escucha activa con nuestros adolescentes». Cuenca defendió que «la escuela es el lugar más seguro e histórico» de la sociedad, pero aclaró que el trabajo debe ser conjunto con las familias.
En este marco, se coordinaron reuniones con el COMNAF, la policía, el Ministerio de Salud y el juez Pablo Barbiroto para abordar la situación de manera integral.
El celular: ¿herramienta o distracción?
Respecto al uso de teléfonos en las escuelas, Cuenca aportó un dato alarmante de UNICEF: los niños tienen celular, en promedio, a partir de los 9 años y 6 meses.
Si bien reconoció que el dispositivo genera distracción incluso en adultos, no se mostró partidario de una prohibición tajante sin consenso previo.
«No es si solamente hubiésemos prohibido los celulares no hubiésemos evitado lo que pasó», reflexionó, proponiendo en cambio un «acuerdo con las familias» para un uso responsable.
Destacó que el teléfono puede ser un recurso pedagógico, recordando su propia experiencia como docente descargando cuentos en PDF cuando no había libros disponibles, pero insistió en que hoy no existe una «verdad absoluta» sobre su limitación en el aula.
En el plano administrativo y financiero, Cuenca confirmó que el CGE está investigando irregularidades en el otorgamiento de licencias médicas. Informó que existen 1.249 casos de licencias puntualmente psiquiátricas detectados en informes preliminares.
Sobre este punto, fue categórico: si bien no está en contra de la licencia real, el objetivo es «controlar y atacar aquellas licencias que son abusos».
Explicó que el exceso de suplencias tiene un costo económico alto, pero sobre todo un daño pedagógico, ya que el cambio frecuente de docentes atenta contra planes estratégicos como el de alfabetización.
Sobre su profesión de contador, consideró que le ayuda a «entender de números más o menos», aunque dejó en manos del tiempo la evaluación de si ese perfil es el más apto para presidir el Consejo.
Relación gremial y futuro
Finalmente, calificó la relación con los gremios como «muy buena», destacando el diálogo fluido y su rol como paritario junto al Ministerio de Economía y el gobernador para llevar la mejor oferta salarial posible.
Concluyó reafirmando la vigencia de programas de transformación secundaria que buscan vincular a estudiantes de 4to, 5to y 6to año con el sector público y privado a través de prácticas educativas y pasantías.