La Carpa Blanca, símbolo de la lucha de los maestros, en el recuerdo de una docente entrerriana
La protesta se desarrolló entre 1997 y 1999 y duró 1.003 días. Se convirtió en un símbolo internacional de lucha de los trabajadores. El resultado fue la creación del Fondo Nacional de Incentivo Docente. “Fue una experiencia que increíble”, dijo Celia Toobe durante una entrevista con el programa Malos Perdedores de Radio Costa Paraná.
Desde el 2 de abril de 1997 hasta el 30 de diciembre de 1999, hubo una protesta en nuestro país que se llamó la Carpa Blanca, o la Carpa Blanca Docente. Fueron 1.003 días de lucha. Y uno de los resultandos de esa movilización, de esa protesta, fue la instauración del Fondo Nacional de Incentivo Docente, que ahora dejó de existir.
Celia Toobe, hoy docente jubilada, participó de aquella histórica protesta de fines del siglo pasado y la definió como “una experiencia que fue increíble y fundante”.
En diálogo con el programa Malos Perdedores, que conducen Exequiel Flesler y Florencia Gómez por Radio Costa Paraná, Toobe recordó los días de ayuno, uno de los puntos salientes de aquella lucha. “Yo fui 15 días y fueron 15 días de ayuno”, contó, aunque aclaró que no era un ayuno total, sino que sólo ingerían líquidos.
“Estábamos muy controlados. O sea, un día en la carpa, como ayunante, era levantarnos temprano. Había un médico o había enfermeros que nos tomaban la presión y nos pesaban. El desayuno era un mate cocido o un té, y después, cada media hora, un vasito de líquido, que no siempre era agua o té. A veces era té, a veces era caldo”, explicó.
Toobe recordó que “cuando se pensó en este tipo de lucha, nunca creímos que iba a tener la repercusión a nivel nacional e internacional que tuvo, porque empezamos con la lucha docente con la puesta de la carpa blanca, pero después fue el centro de todos los reclamos grandes, chicos, de todas las batallas contra el modelo neoliberal”.
“De ahí salían las marchas, por ejemplo, para reclamar por el asesinato de José Luis Cabezas, el tema de AMIA, la embajada de Israel, los muertos por gatillo fácil. Obviamente, las incansables Madres y Abuelas de Plaza de Mayo estuvieron continuamente acompañándonos y nosotros acompañándolas a ellas en la ronda que hacían todos los jueves. En esa época, había también un reclamo de jubilados que se reunían todas las semanas para protestar. O sea que esa carpa se transformó y se la llamó carpa de la dignidad”, evocó Toobe.
“Cuando llegué a la carpa recién me estaba iniciando en el gremialismo y no sé qué me llevó a participar, hubo algo, yo dije tengo que estar ahí y pedí participar. Fui el 29 de enero de 1998 y estuve 15 días ayunando”, recordó.
Toobe, que es diamantina, también rememoró que las asambleas se habían en las plazas por la cantidad de gente que participaba, no sólo docentes. “La comunidad, los padres de nuestros alumnos, nos acompañaron un montón. De alguna manera ellos estaban presentes, querían participar y apoyaban la lucha de los docentes. Eso también fue muy fuerte, que los padres se pusieran al lado de los docentes y, digamos, y lucharan no sólo por el financiamiento, sino también por la igualdad de oportunidad para todos nuestros alumnos. No era solamente el salario de hambre que teníamos, era una lucha por la educación pública”.
Tiempos distintos
Parece inevitable hacer una suerte de analogía entre aquella lucha docente de fines de los 90 y la actualidad atravesada por la decisión del presidente Javier Milei de eliminar el Fondo de Incentivo Docente.
Toobe, sin embargo, entiende que cada momento, cada etapa, amerita “un análisis muy exhaustivo de la situación, porque por ahí se hace un análisis por arriba y hay un montón de cosas que influyen en la sociedad, en donde estamos todos. Y la sociedad ha cambiado en estos 27 años en los que se han producido procesos que la comunidad va asumiendo y asimilando de manera distinta”.
“Quizás aquel apoyo de la comunidad en general a los docentes, cuando se instaló la carpa, no sea el mismo que en la actualidad, pero sigue habiendo apoyo. Tal vez no se note tanto porque la forma de lucha en este momento es otra, siempre hay que estar buscando estrategias y maneras de presentar la protesta, y a veces uno va cambiando las estrategias porque es necesario, porque no se puede hacer siempre exactamente lo mismo porque no vamos a tener siempre los mismos resultados. Hoy, quizás, si se instalara la carpa blanca, no daría los mismos resultados porque la sociedad es distinta. Hay un montón de cosas que han cambiado”, reflexionó Toobe.
La Carpa Blanca se ubicó frente al Congreso de la Nación.