La caída de las ventas deteriora a las pymes y ya afecta la cadena de pagos
Según datos de la Fundación Observatorio Pyme, el 24% de las empresas registró atrasos en sus vencimientos entre abril y junio, casi el doble que el 12% del mismo período del año anterior. Los principales incumplimientos correspondieron al pago de impuestos, proveedores y salarios.
Además, el 62% de las pymes debió extender los plazos de cobranza: el 40,9% informó que los plazos fueron levemente más largos y el 21% que fueron significativamente más largos. “Esta dinámica genera un efecto acumulativo: las empresas cobran tarde, no pueden cumplir sus obligaciones, se interrumpe la circulación del dinero y la cadena de pagos corre el riesgo de quebrarse”, remarcó el economista Juan Pablo Enríquez, miembro del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Un estudio sobre la dinámica laboral de empleadores en Entre Ríos, elaborado con información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, compara noviembre de 2023 con mayo de 2026. La cantidad de empleadores cayó de 17.405 a 16.203: desaparecieron 1.202 empleadores, equivalente a una reducción neta del 6,9%.
El dato representa la diferencia entre empresas que abrieron y empresas que cerraron, no únicamente los cierres brutos. A nivel nacional, “durante el período analizado cerraron netamente unas 30.300 empresas y se perdieron 411.613 trabajadores, en los sectores privado y público. En Entre Ríos, la reducción de empleadores mantiene una tendencia descendente de más de 20 meses”, agregó Enríquez en declaraciones al programa Buen Día, que conducen Carlos Matteoda, Alejandro Abero y Marta Segovia por Radio Costa Paraná (88.1).
El comercio mayorista y minorista, junto con la reparación de vehículos y motocicletas, fue el sector que más empleadores perdió, con 377 casos. Le siguieron la industria manufacturera, con 148, y el transporte y almacenamiento, con 143.
Pérdida de empleo y sectores afectados
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, Entre Ríos perdió 12.506 trabajadores registrados. Las mayores reducciones absolutas se produjeron en administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con 4.123 empleos menos; construcción, con 2.951; transporte y almacenamiento, con 2.703; y agricultura, ganadería, caza y pesca, con 1.284.
También disminuyeron los puestos en industria manufacturera, alojamiento, servicios de comida y servicios profesionales, científicos y técnicos. En términos porcentuales, la construcción cayó 35,2%, transporte y almacenamiento 28%, servicios inmobiliarios 20,4%, actividades artísticas, culturales y deportivas 15%, y alojamiento 14%.
La industria manufacturera pasó de 29.823 trabajadores a 28.888, una pérdida de 935 puestos. Estos datos contradicen las afirmaciones de una reactivación industrial provincial y muestran un comportamiento similar al nacional.
Precarización y descontento
El análisis atribuye la caída generalizada a “un modelo basado en la valorización financiera, la desindustrialización y la apertura creciente de importaciones, cuyos efectos se reproducen en todas las provincias. La expulsión del empleo formal impulsa a muchas personas hacia aplicaciones y trabajos múltiples: en lugar de reducir horas laborales mediante mayor productividad, deben realizar tres o cuatro tareas para sostener sus ingresos”, señaló.
También crecen el endeudamiento y la morosidad. “Hay aproximadamente 21 millones de personas endeudadas y seis millones con atrasos superiores a 90 días. A esto se suma un récord de cheques rechazados por empresas, señal de menor consumo y de una cadena de pagos cada vez más debilitada”, añadió Enríquez.
Según mediciones citadas, la imagen positiva del presidente “cayó de casi 60% a alrededor de 30%. Esto reflejaría un descontento creciente y una eventual derrota en segunda vuelta, por lo que el oficialismo buscaría evitar las PASO y competir en primera vuelta dentro de una oposición fragmentada. Frente a este escenario, la oposición debe construir una alternativa creíble, capaz de ofrecer esperanza y reactivar principalmente los ingresos”, observó.
Juan Pablo Enríquez, integrante de CEPA.