La agresión policial que sufrió Marcelo Bruffal “tiene un solo fundamento: la discriminación”

La investigación por la agresión policial contra Marcelo Bruffal avanza en la Justicia entrerriana tras la declaración de la víctima. Se trata del joven albañil que el 10 de abril fue lesionado por efectivos policiales a la entrada de la vivienda der su madre en calle Luis Palma, en Paraná. El hecho quedó registrado en un video.

Franco Azziani Cánepa, abogado de Bruffal, durante una entrevista con el programa Sexto Sentido, que conducen Jorge Ballay y Pablo Lescano por Radio Costa Paraná (88.1), que las imágenes que se ven en el video  conforman “una escena tristísima desde lo institucional y desgarradora desde los personal respecto de este chico, Bruffal, y le digo este chico porque tiene 31 años recién cumplidos ayer, por lo cual no es un dato menor”.

El abogado calificó el episodio como “una brutal agresión absolutamente injustificada y desproporcionada” y opinó que no hubo reducción o de detención sino “un acto de violencia institucional, de violencia policial, y que tiene un solo fundamento que es la discriminación”. Remarcó, en este sentido, que “me hago cargo de lo que estoy diciendo, porque Bruffal fue muy categórico al comentar y al explicar cuál fue el trato recibido por parte de los funcionarios policiales. Ya estando inmovilizado y reducido, en todo momento lo siguieron insultando, lo siguieron denigrando y le siguieron propinando agresiones netamente discriminatorias, más allá de violentas”.

Bruffal, agregó el letrado, fue a declarar ante la fiscal Sofía Patat, que lleva adelante la investigación, “con una férula que le ha inmovilizado provisoriamente su bodilla derecha y tiene que caminar con la ayuda de muletas”, y añadió que “según lo que él nos pudo contar, uno de los médicos tratantes, que lo vio rápidamente en el hospital San Martín, le dijo que por la presentación que tenía en su rodilla y por la radiografía que le practicaron, estaríamos hablando de una rotura de meniscos y de ligamentos cruzados”.

– ¿Ustedes trataron de encontrar algún motivo, trataron de ir más allá para ver si había algún conocimiento anterior, o fue pura y exclusiva discriminación en el momento y gente que se siente empoderada para ir sobre cualquiera?

– Lo que pasó es lo segundo. Es gente que se cree empoderada con la posibilidad de hacer cualquier cosa y con total impunidad. Este es el verdadero motivo de la agresión.

Ayer Bruffal fue consultado puntualmente sobre el conocimiento previo que podía tener para con respecto de algunos de estos tres funcionarios y dijo “el señor que me agarró del cuello, yo lo conozco del ambiente del fútbol porque jugábamos juntos” y la fiscal y esta querella ahondaron sobre ese punto y le preguntamos “hace cuánto no lo veía y cuándo fue la última vez. Y él respondió que hacía 15 años.

El video es categórico. No hubo amenaza, no hubo insultos, no hubo cruces de palabra, no hubo resistencia, no hubo una persona que estuviera alterada, no hubo nada.

Este señor (el policía Jonathan Bello), momentos posteriores al hecho, para cubrirse, realizó una denuncia absolutamente falsa diciendo que el señor Bruffal lo había amenazado de muerte y que le había propinado insultos, y que por eso podría haber reaccionado de esa manera. Nada de eso sucedió.

– Esto nos puede pasar a cualquiera de nosotros, es una locura lo que ha pasado.

– Absolutamente. Como abogado particular veo muchos casos de estos a diario. Lo que sucede es que no siempre podemos contar con el resguardo probatorio necesario. ¿Qué es lo que sucedió aquí? Estos funcionarios nunca se imaginaron, por discriminación también, tengo que decirlo, que estas personas pudieran tener una cámara de seguridad en su casa.

De hecho, cuando fueron los familiares al destacamento policial a preguntar por Marcelo y a preguntar por qué lo habían detenido así, los funcionarios los siguieron denigrando, los siguieron tratando mal y solamente cambiaron su actitud cuando les mostraron que tenían una videofilmación. Ahí el trato fue otro, empezaron a ponerse nerviosos, empezaron a realizar actos concretos de entorpecimiento y de ocultamiento de sus identidades, empezaron a pasarse la pelota entre ellos y ahí pudieron comprender la gravedad de lo que habían realizado. Insisto, porque estaban filmados. Si no, no hubiera pasado absolutamente nada, lamentablemente.

– ¿Alguien del Ministerio de Seguridad de la Provincia se acercó a hablar con Marcelo, con usted, con la familia?

– Voy a ser categórico porque yo no amerito medias tintas ni grises en este caso. Nadie, absolutamente nadie, se ha acercado a colaborar con la familia, a ponerse a predisposición.

– Quiero fundar mi pregunta en lo grave que es esto porque el mensaje hacia adentro de la fuerza policial es “tranquilos que estamos del lado de ustedes”. Es decir, si al agredido no le dijeron nada y de los que lo atacaron sólo hay un tibio comunicado de pase a disponibilidad, entonces es un mensaje muy claro, muy grave.

– Es un mensaje no solamente grave. Es un mensaje, y me animo a decirlo, no tengo ningún tipo de inconveniente y me hago absolutamente responsable, es nefasto. Esa es la palabra que hay que utilizar. Es un mensaje nefasto.

Voy a poner dos casos concretos dentro de esta investigación. El señor Bruffal, después de ser detenido, fue llevado al destacamento policial ubicado en calle Racedo, y en ese mismo momento lo vio el médico policial. El señor Bruffal tenía la rodilla totalmente descalzada, no podía estar parado, y el médico policial le dijo, “quédese tranquilo que usted tiene la rodilla hinchada producto del golpe. Tómese dos Tafirol y si dentro de 20 días le duele, hágase una placa”, y lo largó caminando.

Más allá de lo denigrante y lo discriminatorio, me parece una actitud netamente criminalizante la de este facultativo que será debidamente citado y nos encargaremos de que dé la respuesta.

Pero la cuestión no termina ahí. Cuando lo llevan a la División de Antecedentes, en calle Laprida, para tomarle esta supuesta identificación, la funcionaria policial que lo atiende, al ser consultada por el propio Bruffal, si podía hacer una denuncia, le contestó que no. “Usted no haga denuncia, porque si usted hace denuncia se va a complicar”. Esa fue la respuesta de la funcionaria que le tomó la identificación.

Entonces, ya no hablamos solamente de una violencia a estos tres funcionarios. No, es una violencia generalizada, institucionalizada, y por eso insisto en que la investigación se tendrá que ampliar.

La agresión policial que sufrió Marcelo Bruffal “tiene un solo fundamento: la discriminación” Franco Azziani Cánepa, abogado de Marcelo Bruffal.
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