Kueider cree que debe haber un reseteo en el peronismo
El senador, durante una entrevista con el programa En El Dos Mil También, de Radio Costa Paraná, dijo que no se arrepiente “para nada” de haber votado la Ley Bases. “Un sector del justicialismo más ligado al kirchnerismo quería que no saliera la ley”, señaló, y remarcó que el peronismo “está en crisis”.
El senador nacional peronista, Edgardo Kueider, integrante del Bloque Unidad Federal, dijo que no se arrepiente para nada de haber votado la polémica Ley Bases, a pesar de los duros cuestionamientos de sectores de su partido que hasta pidieron su expulsión del PJ.
“No me arrepiento para nada”, señaló el legislador concordiense durante una entrevista con el programa En El Dos Mil, que conducen Antonio Tardelli, Sebastián Martínez y Juan Cruz Varela por Radio Costa Paraná (88.1), y expresó que si bien ya se reglamentó una parte de la Ley Bases, él está esperando “con entusiasmo, con ansias, la reglamentación de la parte energética”.
“Veremos cómo va eso, porque está muy atado a cuestiones que nos interesan a los entrerrianos, como el tema de Salto Grande y la posibilidad de la venta directa de energía de la represa a las distribuidoras, lo que nos permitiría abaratar el costo energético”, explicó.
– ¿Qué sabe que esté pasando con las designaciones en la Comisión Técnica Mixta (CTM)?
– A partir de la modificación del decreto 132/04, Entre Ríos tiene la potestad institucional de proponer al presidente y a los delegados. El presidente ya estaba designado y faltaba la designación de los dos delegados. Entiendo que el Poder Ejecutivo provincial tiene que mandar, no sé si ya los mandó, los postulantes a esos cargos.
– A usted lo consultaron y dio el nombre de Juan Carlos Chagas.
– A mí me consultaron, yo di dos o tres nombres, entre ellos el de Chagas. Aparentemente Chagas sería aceptado, pero hasta que no haya un acto administrativo que así lo ratifique, eso no se sabe.
El peronismo
– ¿Cuánto pudo hablar con los dirigentes del peronismo luego de aquel voto a la Ley Bases, de las críticas públicas, del pedido de expulsión del partido?
– Mire, los primeros momentos fueron duros, por supuesto. A medida que pasa el tiempo uno va recibiendo llamados y mensajes. Yo con la que más he hablado es con Rosario Romero, por este tema, antes y después, y con otros intendentes también, porque, por supuesto, quienes están en gestión también tienen intereses puestos en muchas de las medidas que se toman, o que se deberían tomar, o gestiones que tienen que ver con obras de municipios, o con cuestiones vinculadas a cada ciudad.
– ¿No hubo nunca un mandato o un pedido explícito para que usted votara como votó.
– No hubo un pedido explícito para que votara como voté. En realidad había muchos intendentes que, por supuesto, el tema del Impuesto a las Ganancias y demás, significaban un ingreso, y estaban interesados en eso.
Yo, no obstante, voté en contra de Ganancias, porque así como estuve a favor de que se eliminara, no lo hice por una cuestión de que en ese momento lo proponía nuestro gobierno, sino porque estaba convencido de que el salario no tiene que estar sujeto al Impuesto a las Ganancias, por lo tanto, no podía cambiar el voto así nomás seis meses después.
Pero sí había muchos intendentes que estaban interesados en eso, porque les significaba un ingreso a sus arcas, que le permitían hacer frente a sus obligaciones y, por supuesto, a llevar adelante su plan de gobierno.
Así como no fue un mandato explícito, porque no habrán visto una nota formal en ningún lado, tampoco recibí ninguna nota formal para hacer lo contrario
– Si el partido hubiese tenido un ámbito de discusión respecto de cuál era la postura sobre la ley bases, ¿usted hubiera considerado la posibilidad de votar distinto?
– Por supuesto, si hubiera habido un ámbito de discusión, me hubiera sentado justamente a discutir los pro y los contra. Yo considero que la Ley Bases es el título, digamos, pero la ley va más allá del título. La ley es el artículo 1, el artículo 2, la parte dispositiva.
Y, sobre todo, en lo que fue ley bases, fue una cuestión, primero, un poco de semántica con respecto a la palabra bases o ley bases, y, segundo, una cuestión que tenía que ver más con los político-partidario que con el efecto en la población, porque reitero, en todas las leyes que se sancionan, los efectos no están dados por el artículo, sino por el contenido.
– Pero lo que pasa es que la ley tiene una enorme orientación política, un sentido, es casi un programa económico en sí mismo, y me parece que lo que a usted le reprochan desde el peronismo es haber terminado avalando esa gran dirección política.
– No, la dirección política se lo da siempre el contenido, lo demás es semántico, digamos.
El RIGI, por ejemplo, yo lo voté en contra, mientras compañeros de Unión por la Patria lo votaron a favor. Si lo hubieran votado todo en contra, el RIGI no hubiera salido. Y me opuse al tema de los medios públicos, también me opuse a que los organismos de cultura sean sujetos a intervención o disolución, esa fue una pelea que la llevé adelante personalmente, y logramos excluirlo.
Todas las cuestiones que eran, o que merecían, o que llevaron adelante la protesta o la oposición de muchos sectores del justicialismo, lo voté en contra. No voté nada a favor que sea reprochable.
Lo que sí se objetó es el voto en general que, reitero, eso tenía una connotación más político-partidaria, era política de un sector del partido.
Un sector del justicialismo más ligado al kirchnerismo quería que no saliera la ley, porque esa era una derrota política (para el oficialismo), e iba a generar un severo problema en todos los órdenes, no solamente al Gobierno, sino al país, y se iban a ver favorecidos esos sectores políticos.
– ¿Qué opina de aquellos sectores del peronismo que le endilgaron su voto al ex gobernador Gustavo Bordet, y lo criticaron duramente?
– Bueno, la verdad es que Bordet no votó en el Senado, ni nada por el estilo. De hecho las manifestaciones de Bordet han sido claras en ese sentido, no sólo no han tenido nada que ver con esa decisión, sino que tampoco él ha promovido ese voto, eso fue una decisión mía.
– ¿Le importa recomponer ahí?
– Yo siempre me guío por mis convicciones, y, en este caso, más que nunca. Creo que un voto positivo en general, pero salvando las cuestiones que consideraba lesivas, como fue que lo hice en particular, era el voto correcto.
El voto en general le daba al Gobierno la posibilidad de que no estallara, de que no se lo llevara puesto ni el mercado ni la misma política.
Para mí el voto claro era no favorecer al kirchnerismo, que se iba a ver potenciado políticamente, porque yo creo que tiene que haber un reseteo en la política, tiene que haber un reseteo en el peronismo, tiene que haber un cambio profundo, y la manera de hacerlo, justamente, no era avalando a ese sector político.
– Su voto, un poco sorprendente en términos de que sale de los alineamientos partidarios, nos lleva a preguntarle si es trasladable a alguna otra clase de alineamiento de política partidaria o de política electoral, ya sea con el gobierno de Frigerio, ya sea con La Libertad Avanza, ya sea con algo distinto de la estructura tradicional del PJ entrerriano.
– No, con ninguno de esos sectores que menciona hemos tenido algún diálogo de índole político-partidario ni nada por el estilo. Mi voto tiene más que ver con llevar adelante y poner sobre el tapete una lectura clara de lo que fue el resultado electoral del año pasado que permitió que Javier Milei fuera Presidente de la Nación.
Si nosotros no interpretamos bien lo que la sociedad nos está diciendo, vamos a volver a cometer los mismos errores del año pasado y lo que menos podemos hacer es justamente volver para atrás.
Evidentemente hubo un fuerte mensaje de la sociedad para la política, no solamente para el peronismo, y yo creo que ese voto de la Ley Bases tiene que ver con esa interpretación que para mí es la correcta de lo que pasó el año pasado. Y está en línea con la necesidad de que la política se resetee y cambie su forma, y en el peronismo ni hablar.
Hoy estamos en una situación muy compleja, de hecho mi pedido de expulsión obedece a la crisis en la que está el peronismo. Si el peronismo no estuviera en la crisis en la que está, a mí ningún dirigente me hubiera salido a pedirla expulsión, ni me hubiera llamado la atención. Lo hubiéramos discutido en una mesa y más de uno estaría de acuerdo conmigo, como sé que más de uno está de acuerdo conmigo, y, sin embargo, públicamente han dicho otras cosas.
Las denuncias en contra de Bordet
– Bordet dijo que hay una especie de operación judicial en su contra, por las denuncias que ha habido respecto de su patrimonio. En su caso también empezaron a aparecer rumores que lo vinculaban con las denuncias que hay por el tema de la seguridad de Enersa. ¿Teme que esto pueda llegar a tener algún tipo de repercusión en el ámbito judicial por alguna vendeta?
– Del gobernador (Bordet), por más que por alguna cuestión política estemos diferenciados en estos momentos, yo nunca dudé de su honestidad. Así que en ese caso reitero lo que siempre he manifestado, que el Bordet ha sido una persona que siempre se ha caracterizado por su transparencia y su honestidad, yo lo banco en eso.
El puerto
– Usted dijo que tenía mucho diálogo con Rosario Romero. En ese diálogo de gestión, ¿está el proyecto de cesión de los inmuebles del puerto de Paraná que tuvo media sanción en Diputados y está en el Senado todavía con estado parlamentario?
– Sí, Rosario se ha preocupado muchísimo por ese tema, está permanentemente atenta a eso. El proyecto que salió en Diputados salió con errores catastrales y cuando eso sucede los proyectos de ley, sobre todo los que tienen que ver con inmuebles, no prosperan.
Primero, porque en el Senado hay un control estricto con respecto a eso, y no los dejan pasar. Y segundo, si el Senado se puede llegar a equivocar y mandar un proyecto mal, en la Escribanía Mayor del Gobierno nunca se va a obtener la escritura correspondiente.
De hecho, junto con el Municipio de Paraná, estamos viendo los detalles de esa corrección.
Edgardo Kueider, senador nacional.